EE.UU. e Irán no ceden en sus puntos de discordia: las líneas rojas que evitan el acuerdo
- Pese a que hay entendimientos en varios temas, mantienen divergencias en al menos cuatro puntos
- Sigue aquí la última hora de las negociaciones sobre la guerra en Irán
Las delegaciones de Estados Unidos e Irán se han ido de Islamabad este domingo sin acuerdo tras 21 horas de negociaciones, las primeras directas al más alto nivel desde hace 47 años.
Pese a que en el intercambio de textos hay entendimientos en varios temas, mantienen divergencias en al menos cuatro puntos. Al amanecer de este domingo, el vicepresidente de Estados Unidos y jefe de la delegación, JD Vance, ha dejado claro en una comparecencia ante los medios que se va de la capital pakistaní con buenas noticias, al haber llevado a cabo "conversaciones sustanciales" con Irán.
Vance abandonó Islamabad con lo que definió como la "mejor y última oferta" de la Administración Trump, que es un "método de entendimiento" técnico para avanzar en las negociaciones.
Por su parte, el presidente del Parlamento iraní, Mohamad Baqer Qalibaf, ha asegurado que Estados Unidos no logró ganarse la confianza de Irán y que ahora debe decidir si es capaz de hacerlo. "Estados Unidos ha comprendido nuestra lógica y nuestros principios, y ahora le corresponde decidir si puede ganarse nuestra confianza o no", ha afirmado Qalibaf en un mensaje en la red social X.
El régimen iraní no cierra la puerta a otra futura negociación, pero los puntos divergentes siguen siendo los mismos por los que las negociaciones han fracasado otras veces, antes de la guerra. El presidente de Irán, Masoud Pezeshkian, ha afirmado que su país está "totalmente dispuesto" a llegar a un acuerdo "equilibrado y justo" y ha defendido la necesidad de "que Estados Unidos cumpla con las leyes internacionales" y, si eso se produce, "llegar a un acuerdo está al alcance de la mano". El mayor obstáculo para ello, ha argumentado, es el "totalitarismo" de Estados Unidos y que se satisfagan los "derechos e intereses nacionales del pueblo iraní".
Antes, el presidente estadounidense, Donald Trump, ha asegurado que la reunión fue bien y "se acordaron la mayoría de los puntos", pero el único que realmente importaba, el nuclear, no se acordó. Como consecuencia de las negociaciones infructuosas, Trump ha anunciado que Estados Unidos va a tomar el control del estrecho de Ormuz "con efecto inmediato" y a bloquearlo.
“Trump anuncia el cierre perimetral del Estrecho de Ormuz, que ahora mismo está bajo control de Irán
— Radio 5 (@radio5_rne) April 12, 2026
▪️ Advierte además de que interceptará "en aguas internacionales" a cualquier buque que haya pagado a Irán para cruzar este estratégico pasohttps://t.co/lMToc173VA pic.twitter.com/Ozb0r5UK9t“
"Podría entrar en grandes detalles y hablar de todo lo que se ha conseguido, pero solo hay una cosa que importa: ¡IRÁN NO ESTÁ DISPUESTO A RENUNCIAR A SUS AMBICIONES NUCLEARES! En muchos sentidos, los puntos acordados son mejores que continuar nuestras operaciones militares hasta el final, pero todos esos puntos no importan en comparación con permitir que la energía nuclear esté en manos de un pueblo tan volátil, difícil e impredecible", ha escrito Trump en Truth Social sobre las negociaciones.
"Se mostraron muy inflexibles en cuanto al tema más importante y, como siempre he dicho, desde el principio y hace muchos años, ¡IRÁN NUNCA TENDRA UN ARMA NUCLEAR!", concluye el mensaje.
Horas más tarde, en una entrevista en Fox News, Trump ha pronosticado que Irán regresará a la mesa de negociaciones: "Nos darán todo lo que queremos", ha declarado el mandatario. Trump ha afirmado que lo quiere "todo" y que Irán "no tiene opciones", dado que Estados Unidos puede derrotar a la república islámica "en un solo día".
La mediación pakistaní ha pedido a las partes que sigan cumpliendo con el alto el fuego alcanzado el pasado miércoles.
“La reunión entre Estados Unidos e Irán en Islamabad acabó sin acuerdos importantes, tras horas de conversación
— Radio 5 (@radio5_rne) April 12, 2026
▪️ EE.UU asegura que ha hecho una última oferta y ahora Irán tiene que dar una respuesta formal a esa proposición
🎙️ @Laura_AlonsoC y David Velasco pic.twitter.com/igoJTy5z2s“
El programa nuclear de Irán
La delegación liderada por Vance, siguiendo la doctrina de Donald Trump, llegó con una exigencia innegociable: un compromiso firme de que Irán no buscará armas nucleares ni ahora ni en el futuro.
Exige el desmantelamiento de las herramientas que permitan a Irán fabricar una bomba rápidamente (breakout time). "Necesitamos ver un compromiso de voluntad, y no lo hemos visto", ha afirmado Vance en una rueda de prensa tras el diálogo.
El portavoz de la cancillería iraní, Ismail Bagaei, ha insistido en que el éxito del proceso depende de que EE.UU. se abstenga de "demandas excesivas y peticiones ilegales" y acepte los "derechos e intereses legítimos de Irán".
La apertura del estrecho de Ormuz
Lo que sobre el papel era una condición técnica para la tregua anunciada el miércoles por Sharif se ha convertido en el principal escollo militar en la mesa.
Washington busca una reapertura inmediata, comercial y sin restricciones, anunciando incluso procesos de limpieza de minas de forma unilateral y una apertura de la vía "pronto".
Para Teherán, Ormuz es su mayor baza de presión. "No habrá cambios en el estrecho a menos que EE.UU. acepte un acuerdo razonable", ha afirmado una fuente iraní recogida por la agencia Mehr. Irán exige que cualquier paso de buques sea coordinado directamente con sus Fuerzas Armadas.
Este mismo sábado, Donald Trump afirmó que había comenzado el "proceso de limpieza" de minas en la vía marítima, donde circulaba alrededor de una quinta parte del comercio marítimo mundial de petróleo, y aseguró que pronto reabrirá el estrecho.
Retirada de sanciones
Otra de las fracturas entre ambos grupos de negociación es que Irán reclama una factura económica por la guerra iniciada el 28 de febrero.
Además, Teherán exige el levantamiento total de sanciones y la devolución inmediata de fondos congelados como condición previa.
Sin embargo, para EE.UU. cualquier alivio financiero está supeditado a la firma del acuerdo nuclear bajo los términos de Vance.
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Transcripción completa
Este viernes arrancan en Islamabad las negociaciones entre Estados Unidos
e Irán gracias a un mediador inesperado, Pakistán.
Este país asiático comparte..
importantes lazos históricos, culturales y religiosos con Irán...
...además de una frontera de 900 kilómetros que a Pakistán le interesa
mantener estable y segura
Hay además una figura clave, el jefe del ejército pakistaní, el mariscal de
campo Munir Asim,
tiene buena sintonía con el presidente de Estados Unidos.
Donald Trump cree que Asim conoce a Irán
mejor que muchos y lo considera su favorito.
Pakistán además no se ha visto implicado directa o
indirectamente en el conflicto, como sí lo están otros mediadores
tradicionales, como Qatar,
que ha sido atacado por Irán.
El jefe de la diplomacia pakistaní estuvo aquí en Pekín la semana pasada
invitado por el ministro de Exteriores chino, y los dos presentaron una
iniciativa de paz conjunta
Los expertos no dudan de que China con su diplomacia discreta ha jugado un
papel crucial para
conseguir el alto el fuego temporal y que Irán se vuelva a sentar a negociar
con Estados Unidos
Extender la tregua al Líbano
Irán exige el compromiso de EE.UU. para frenar la agresión israelí en todos los frentes, especialmente en el sur del Líbano y Beirut.
Washington sostiene que el alto el fuego de dos semanas pactado con Irán se limita al conflicto directo entre ambos países y no vincula las acciones militares de Israel en el Líbano.
Al menos 12 personas han muerto este domingo en nuevos ataques de las Fuerzas Armadas israelíes contra objetivos en Líbano en el marco de la ofensiva desatada por Israel contra la milicia chií libanés Hizbulá.
El último balance publicado este domingo por el Ministerio de Sanidad libanés eleva a 2.055 los muertos y a 6.588 los heridos desde la reanudación de la ofensiva israelí, a principios de marzo.