Las negociaciones entre EE.UU. e Irán en Islamabad terminan sin acuerdo, Vance regresa a Estados Unidos
- El principal escollo para Vance la ausencia de compromiso de Irán de no desarrollar armas nucleares
- Vance deja una última oferta en la capital paquistaní: un "método de entendimiento"
El vicepresidente estadounidense, J.D.Vance, aseguró este domingo que no han llegado a un acuerdo con Irán en las negociaciones de paz de Islamabad, pese a haber estado 21 horas intentando alcanzar un consenso, aunque se va de la capital paquistaní con una "última" oferta, la de un "método de entendimiento".
"Hemos mantenido varias conversaciones sustanciales con los iraníes. Esa es la buena noticia. La mala noticia es que no hemos llegado a un acuerdo. Y creo que eso es mucho peor para Irán que para Estados Unidos. Así que volvemos a lo mismo: Estados Unidos no ha llegado a un acuerdo, hemos dejado muy claras nuestras líneas rojas, en qué aspectos estamos dispuestos a ceder y en cuáles no, y lo hemos dejado lo más claro posible, pero ellos han optado por no aceptar nuestros términos", afirmó Vance en una comparecencia ante los medios.
Indicó que se van de Islamabad con una "propuesta muy simple", que es la de "un método de entendimiento", la que tildó de su "mejor y última oferta. Veremos si los iraníes la aceptan", sin mencionar nada sobre la actual tregua de dos semanas.
Vance no ha querido entrar en detalles de las negociaciones, porque no quiere "negociar esto en público después de haber negociado durante 21 horas en privado", pero apuntó que el principal escollo ha sido que Irán no ha asumido un compromiso de no buscar un arma nuclear a largo plazo.
Pero planteó una pregunta: "¿Vemos un compromiso de voluntad por parte de los iraníes de no desarrollar un arma nuclear, no solo ahora, no solo dentro de dos años, sino a largo plazo? Todavía no lo hemos visto".
"El hecho es que necesitamos ver un compromiso firme de que no buscarán un arma nuclear, ni las herramientas que les permitirían obtenerla rápidamente. Ese es el objetivo principal del presidente de Estados Unidos, y eso es lo que hemos intentado lograr a través de estas negociaciones", dijo el vicepresidente sobre este contacto directo, el de mayor nivel desde hace 47 años cuando se rompieron las relaciones por la revolución islámica de 1979.
Igualmente, Vance puntualizó que en estas conversaciones han hablado de muchos temas, en los cuales han sido "bastante flexibles".
El presidente Trump "nos dijo que debíamos venir de buena fe y hacer todo lo posible por llegar a un acuerdo. Lo hicimos, y lamentablemente, no pudimos avanzar", zanjó.
Por su parte, la televisión estatal iraní (IRIB) afirmó que las negociaciones entre Irán y Estados Unidos en Islamabad fracasaron debido a las “demandas irrazonables” de Washington.
Según IRIB, la delegación iraní negoció “sin descanso” durante 21 horas para defender los intereses nacionales, pero —pese a varias iniciativas por parte de Teherán— las exigencias estadounidenses impidieron cualquier avance. Como resultado, las conversaciones se dieron por terminadas sin acuerdo. El mensaje fue difundido por IRIB a través de Telegram.
El escollo de las armas nucleares
Irán no posee armas nucleares, pero sí dispone de tecnología nuclear avanzada, que puede ser usada tanto para fines civiles como nucleares. El país tiene un único reactor nuclear civil en funcionamiento, instalaciones para producir agua pesada y centrifugadoras para enriquecer uranio, lo que podría proporcionarle el material fisible necesario para fabricar la bomba. Teherán siempre ha asegurado que los fines son pacíficos. Sin embargo, su secretismo ha levantado sospechas.
En la actualidad, el programa nuclear iraní abarca el proceso desde la extracción de uranio hasta su enriquecimiento. Los principales yacimientos de uranio están en Saghand y Narigan. En Arak se ubica un reactor de agua pesada. En Isfahán se produce hexafluoruro de uranio, y en Natanz y Fordow se encuentran las centrifugadoras para su enriquecimiento. El único reactor civil en activo está en Bushehr. Hay centros de investigación en Karaj y Teherán.
Las negociaciones entre Irán y Estados Unidos sobre el programa nuclear iraní han atravesado distintas fases desde la firma del acuerdo de 2015, que limitaba las actividades atómicas de Teherán a cambio del levantamiento de sanciones.
Tras la retirada unilateral de Washington del pacto en 2018 durante el primer mandato del presidente Donald Trump, Irán incrementó su nivel de enriquecimiento de uranio, llegando a acumular material al 60 % de pureza, cercano al 90 % necesario para uso militar, según el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA).
Desde entonces, el eje central del conflicto ha sido el enriquecimiento de uranio, dado que Estados Unidos exige el “cero enriquecimiento” para impedir que Irán pueda desarrollar un arma nuclear, mientras que Teherán defiende su derecho a mantener un programa nuclear con fines pacíficos y reclama el levantamiento de las sanciones.
A principios de 2026 se reanudaron varias rondas de conversaciones nucleares indirectas en Omán y Ginebra, pero el pasado 28 de febrero Estados Unidos e Israel iniciaron una ofensiva contra Irán.