Enlaces accesibilidad
arriba Ir arriba

Las delegaciones se marchan de este encuentro con "muy buenos avances", aseguran. Porque, a pesar del cierre iraní del estrecho de Ormuz, de las amenazas de Donald Trump y de la negativa de Benjamin Netanyahu a retirarse del Líbano, "el trabajo continúa" confirma el primer ministro catarí en esta foto con los representantes estadounidenses.

Han conseguido pactar una primera hoja de ruta: se creará un comité de alto nivel para supervisar políticamente las conversaciones, con grupos de trabajo centrados en la cuestión nuclear y las sanciones, y un grupo de seguimiento. También se establecerá un canal de comunicación para asegurar el paso de buques comerciales por el estrecho de Ormuz.

Pero, sobre todo, la primera prueba real, así la ha llamado Irán, será la formación de una "célula de desescalada". Washington y Teherán buscan así acabar con las operaciones militares en el sur del Líbano, el primer principio del memorando y la línea roja iraní. Aunque como ya avisaba JD Vance al inicio, todavía queda leña por cortar en el Líbano.

El régimen anuncia también el levantamiento del bloqueo, la liberación de algunos activos congelados o la suspensión de exportaciones de petróleo y productos químicos. Ahora es el turno de los equipos técnicos de cada país, que retomarán hoy mismo las reuniones. El tiempo corre: deben alcanzar el acuerdo final en un plazo de 60 días.

No solo Trump. También Pakistán, país mediador, cree que el acuerdo podría firmarse en horas. Teherán lo rebaja a una cuestión de días, aunque ya saca pecho por lo pactado.

Según el ministro de Exteriores iraní, su país recibirá de forma inmediata 24.000 millones de dólares y 300.000 millones más para la reconstrucción. El estrecho de Ormuz seguirá bajo su control y tendrá 30 días para reabrirlo.

Nada que ver con la versión de Washington, que habla de una reapertura automática del tráfico marítimo y de un levantamiento gradual de las sanciones, si Irán destruye su uranio enriquecido. Coinciden, eso sí, en que este Memorando es solo el primer paso, previo a un plazo de 60 días para firmar la paz definitiva.

Aún quedan muchos flecos, como el futuro de los misiles iraníes o su apoyo a Hizbulá. Ajeno a las conversaciones, Israel continúa atacando el sur del Líbano. El fuego cruzado tampoco cesa en Ormuz, donde Estados Unidos ha derribado más drones iraníes que hostigaban a buques comerciales.

Otro signo de que esta vez el acuerdo va en serio es el anuncio del funeral del líder supremo Alí Jamenei, que será del 4 al 9 de julio. Estados Unidos lo mató en febrero, al comienzo de la guerra, pero el régimen no lo ha enterrado aún por temor a que sus enemigos aprovechen para liquidar al resto de la cúpula.

Foto: Kent NISHIMURA/AFP — Trump en el Despacho Oval de la Casa Blanca

Casi 40 veces el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha anunciado un posible acuerdo de paz con Irán. Esta vez ambas partes afirman estar más cerca de lograrlo que nunca. Además, Pakistán, mediador en las negociaciones, confirma que la firma es inminente. Aunque sus versiones sobre los términos acordados son muy distintas. Según las declaraciones del ministro de Exteriores iraní, Abbas Araghchi, Irán recibirá una transferencia inmediata de 24.000 millones de dólares, y 300.000 millones más en fondos para la reconstrucción, a cambio de reabrir el Estrecho de Ormuz. Pero Estados Unidos niega ese pacto y asegura que los activos iraníes congelados en el extranjero se desbloquearían por tramos solo si Irán cumple en materia nuclear. En el aire quedaría la cuestión del Líbano y los ataques de Israel, que no participa en el acuerdo; también la producción de misiles de Irán, o su apoyo a Hizbulá y otros grupos armados de la región.

FOTO: AFP

Estados Unidos e Irán intensifican los esfuerzos diplomáticos. Tras semanas de negociaciones estancadas, ambos países señalan que hay avances. El jefe de la diplomacia estadounidense, de visita en la India, asegura que podrían anunciar algo próximamente.

Teherán también habla de acercamiento de posturas, aunque aún quedan asuntos por resolver.

Estos mensajes más optimistas llegan tras la visita del jefe del Ejército paquistaní a Irán. En su papel de mediador, se ha reunido con varios miembros del régimen.

El Financial Times, citando a fuentes de la negociación, apunta a que el alto el fuego podría extenderse 60 días. Incluiría la reapertura gradual del estrecho de Ormuz y fijaría el marco para negociar los límites del programa nuclear de Teherán.

En Líbano, los bombardeos israelíes no cesan a pesar de la tregua vigente. Más de 3.100 personas han muerto en el país desde que Israel comenzó allí su ofensiva.

Foto: Jose Luis Magana/AP Photo

La delegación iraní ha abandonado Pakistán. Poco después, Trump anunciaba que sus enviados Steve Witkoff y Jared Kushner no viajarán de momento a Islamabad.

El país mediador no pierde la esperanza. En uno o dos días podría haber nuevas negociaciones directas. Habla de avances en las reuniones que ha mantenido el ministro iraní de Exteriores con el primer ministro y altos mandos militares de Pakistán.

"Irán tiene una oportunidad histórica para un acuerdo que ponga fin a la guerra", decía desde Washington el secretario de Defensa. A la vez, la Casa Blanca refuerza su presencia militar en la zona, con el envío de un tercer portaaviones.

Trump busca con el bloqueo de los puertos iraníes una presión económica que genere divisiones internas en Irán: que el ala más pragmática se enfrente a la más dura, el de la Guardia Revolucionaria, y ceda en el tema nuclear.

El ejército iraní se mantiene desafiante y amenaza con duras represalias si el bloqueo naval de Estados Unidos continúa. Mientras, el presidente iraní pide a la población ahorrar energía y no permitir que el enemigo siembre el descontento.

En Teherán se han reanudado los vuelos internacionales, pero la situación está lejos de normalizarse. La mayoría de barcos sigue sin poder cruzar el estrecho de Ormuz.

Foto: SOHAIL SHAHZAD/EFE — Fuerzas de seguridad paquistaníes en un puesto de control en Islamabad

Apenas unas horas antes de que acabase la primera tregua acordada entre Estados Unidos e Irán, Donald Trump ha anunciado que prorroga el alto el fuego. Lo hace a petición de Pakistán, país mediador, y, según el presidente, la tregua estará vigente hasta que Irán presente una propuesta de paz o que concluyan las negociaciones. Por el momento, las conversaciones de paz, previstas en Islamabad, siguen sin tener fecha de inicio.

FOTO: Molly Riley / White House / Zuma Press / Europa Press

Los contactos indirectos entre EE.UU. e Irán continúan por mediación de Pakistán. Ambos países podrían volver a la mesa de negociaciones o extender la tregua. Donald Trump ha dicho que la guerra está "cerca del final".

No obstante, las fuerzas de EE.UU. bloquean las salida y entrada de barcos a los puertos iraníes, y Teherán ha advertido de que podría bloquear todo el comercio en la región.

Foto: Canal de Telegram del ministro de Exteriores iraní Abbas Araghchi, via AP)