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La líder de la oposición taiwanesa promoverá la "reconciliación" en su viaje a China

  • El viaje Cheng Li-wun es el primero de un líder del histórico Koumitang a China desde 2016
  • Su partido busca un mayor diálogo con Pekín frente al discurso más duro del Gobierno
La líder de la oposición taiwanesa promoverá la "reconciliación" en un viaje a China un mes antes de la cumbre Trump-Xi
La presidenta del Kuomintang, Cheng Li-wun, estrechando la mano de Song Tao, director de la Oficina de Trabajo de Taiwán del Comité Central del Partido Comunista de China (PCCh) y de la Oficina de Asuntos de Taiwán del Consejo de Estado, en el Aeropuerto Internacional Hongqiao de Shanghái. LU CHIA-JUNG/Central News Agency (CNA)
ANTONIO TORNÉ*

La líder del partido opositor taiwanés Koumitang (KMT), Cheng Li-wun, ha aterrizado este martes en la megalópolis oriental china de Shanghái en el marco de su viaje al gigante asiático que se extenderá hasta el próximo domingo. La visita tiene lugar un mes antes de que el presidente estadounidense Donald Trump, según anunció la Casa Blanca, llegue a Pekín para su propia cumbre, aplazada por la guerra en Oriente Medio.

El objetivo de Cheng, dirigente de la primera fuerza de la oposición en el Yuan Legislativo —el parlamento de Taiwán—, es propiciar una "primavera" en las relaciones a través del estrecho de Formosa, que separa la China continental de la isla revindicada por el gigante asiático, según ha señalado.

Se trata del primer viaje de un líder del KMT a China desde que su presidenta, Hung Hsiu-chu, hiciera lo propio en noviembre de 2016. Desde entonces, las relaciones entre Pekín y Taipéi han ido de mal en peor, con China suspendiendo todo contacto oficial con el ejecutivo taiwanés y aumentando progresivamente la presencia de aeronaves y buques de guerra en los alrededores de la isla, así como la frecuencia de maniobras militares a gran escala en torno a ella.

El lunes por la noche, la titular del Consejo de Asuntos Oceánicos de Taiwán, Kuan Bi-ling, publicó una imagen en su cuenta de Facebook detallando el actual despliegue de buques de guerra chinos en torno a la isla: dos frente a la costa este, uno al norte, otro al noroeste y un quinto al suroeste del territorio autogobernado. "Por parte de China no se percibe en absoluto un ambiente de paz", denunció la funcionaria.

En su viaje al otro lado del estrecho de Formosa, la presidenta del Kuomintang se detendrá en la provincia de Jiangsu — allí tiene previsto visitar el mausoleo del fundador de su partido y primer presidente de la República de China, Sun Yat-sen — y en Pekín.

China prevé un "impacto positivo" de la visita

Un despacho de la agencia oficial china de noticias Xinhua ha calificado la visita como una "parte importante de los intercambios y el diálogo entre el KMT y el Partido Comunista de China bajo las nuevas circunstancias", y cita a un portavoz del órgano gubernamental encargado de los asuntos de Taiwán, que considera que tendrá un "impacto positivo y considerable a la hora de mantener la paz y la estabilidad" en el estrecho.

Antes de partir este martes, Cheng había asegurado que la paz entre Taipéi y Pekín "no es tan difícil, siempre que haya voluntad". Según medios taiwaneses, Cheng tiene previsto reunirse este viernes con Xi Jinping, un encuentro que todavía no ha sido confirmado por ninguna de las partes.

"Este viaje a China continental busca mostrar al mundo que no es solo Taiwán quien desea la paz, sino también comprobar si el Comité Central del Partido Comunista chino (PCCh) tiene la sinceridad y la determinación de dialogar y comunicarse pacíficamente a través del estrecho y resolver posibles discrepancias", ha aseverado.

Entre el KMT y la superpotencia nunca se ha firmado ningún tratado de paz ni armisticio y ninguno de los dos países reconoce formalmente al Gobierno del otro. El origen de la autonomía política de la isla se sitúa al término de la guerra civil china en 1949, cuando el Koumintang (en mandarín, Partido Nacionalista chino) halló refugio en Taiwán después de ser derrotado por los comunistas de Mao Zedong. El partido de Cheng dirigió la isla dictatorialmente durante décadas, con la celebración de elecciones en 1996 como clave en la consolidación de la democracia.

En palabras de Cheng Li-Wun, el KMT siempre ha promovido la "paz y la reconciliación" entre Taipéi y Pekín. La exdiputada ganó las elecciones a la presidencia del KMT en octubre y ha dado señales de un giro hacia lazos aún más estrechos con Pekín que su predecesor, Eric Chu, quien no visitó China durante su mandato, que comenzó en 2021.

El Gobierno de Taiwán desconfía de su visita

Por su parte, China se niega a dialogar con el Gobierno del Partido Democrático Progresista (PDP) de Lai Ching-te, a quien califica de "separatista", pero recibe regularmente a altos funcionarios del KMT, y Cheng había dicho que planeaba ir. Este martes el mandatario taiwanés ha manifestado que la paz entre Taipéi y Pekín "debe basarse en la fuerza" y no ser un "regalo de dictadores", y ha sostenido que "solo con fuerza se puede obtener una paz real".

"El significado de la paz no es que no haya guerra, sino que además se pueda garantizar la soberanía y, al mismo tiempo, mantener el sistema de vida democrático que el pueblo ha perseguido durante muchos años", ha afirmado Lai durante un acto público, según un comunicado difundido por la Oficina Presidencial. Ha señalado que el presupuesto de Defensa supera ya el tres por ciento del producto interior bruto (PIB) y que el objetivo es elevarlo hasta el 5 % en 2030.

La también exlegisladora, quien promete respetar los estatus de su partido y la Constitución taiwanesa durante su estancia en China, ha subrayado que el Kuomintang tiene una "responsabilidad histórica ineludible" y que, en este momento clave, "debe demostrar que ambas orillas pueden establecer, mediante el diálogo pacífico, una relación estable".

Hsu Kuo-yung, secretario general del gobernante Partido Democrático Progresista de Taiwán, declaró a los periodistas en Taipéi que esperaba que Cheng le dijera al mandatario chino que "Taiwán es un país soberano e independiente". "También le pido que deje algo muy claro: en Taiwán, elegimos a nuestro propio presidente", dijo Hsu. "Y debería preguntarle también a Xi Jinping: ¿Cuándo va a elegir China a su presidente?", señaló.

El dirigente oficialista también pidió a Cheng que, durante su posible encuentro con Xi, inste al líder chino a "retirar los misiles" y "dejar de utilizar aviones y buques de guerra para hostigar a Taiwán", aunque reconoció no tener "grandes expectativas" al respecto.

El KMT y el difícil equilibrio entre el soberanismo y China

Las gélidas relaciones entre Taiwán y el gigante asiático hacen que la visita de la líder del KMT pueda considerarse como muy sensible. En declaraciones a EFE, William Yang, analista sénior para el Noreste de Asia en Crisis Group, sostiene que el movimiento de Cheng representa una "apuesta de alto riesgo" que podría dañar la imagen del partido si la dirigente "mantiene su retórica favorable a China durante toda la visita".

Si bien la líder se presenta como una firme partidaria de la "paz" y la "reconciliación", su visita a China "va en contra del sentir de la opinión pública y perjudicará la imagen del KMT tanto en Taiwán como a nivel internacional", advierte Michael Cunningham, investigador sénior en el Centro Stimson, quien ve "más inteligente desde el punto de vista político" que Chen hubiera viajado a China "después de visitar EE.UU.". "Entiendo que tiene previsto viajar a allí, pero el orden de las visitas transmite prioridades", dice.

La excesiva cercanía con China también amenaza con exacerbar las diferencias en el seno del KMT: la alcaldesa de Taichung y potencial candidata a la presidencia en 2028, Lu Shiow-yen, sugirió que el presupuesto especial de Defensa hoy en debate debería oscilar entre 25.000 y 31.260 millones de dólares, en lugar de los 11.880 millones propuestos por su partido.

La propuesta del Gobierno es cercana a los 40.000 millones de dólares, pero cuenta con el rechazo de la mayoría parlamentaria constituida por el KMT y el minoritario Partido Popular de Taiwán. El plan busca financiar adquisiciones de armamento —tanto ya anunciadas como futuras — y programas de producción conjunta con Estados Unidos para reforzar la defensa aérea de la isla, la capacidad antiblindaje y los sistemas de drones, entre otros ámbitos.

"El KMT ha estado históricamente dividido entre un ala más cercana a Estados Unidos y otra más próxima a China. Cheng elude esta disyuntiva al sostener que Taiwán no tiene por qué elegir, pero aspirar a lo mejor de ambos mundos evita la cuestión fundamental: cuál de los dos prevalece en caso de tener que escoger", concluye Wen-Ti Sung.

Para el KMT, que lleva diez años sin gobernar en Taiwán, la visita reforzaría su imagen como el único partido de la isla con una "línea directa de comunicación" con Pekín, según afirma a EFE Wen-Ti Sung, investigador asociado del Global China Hub del Atlantic Council. "Si Cheng logra escenificar encuentros cordiales y fotografías junto a Xi, el KMT podría utilizar eso para sostener que el diálogo es más eficaz que la disuasión (militar)", argumenta.

Wen-Ti precisa que para China, "una visita exitosa del KMT la ayudaría" a apartar el incómodo tema de las tensiones en el estrecho de Taiwán —incluidas las ventas de armas— de la agenda de una eventual cumbre Xi-Trump. Pekín prefiere tratar con Trump como hombre de negocios antes que como estratega geopolítico".

*Antonio Torné es alumno del máster de Reporterismo Internacional de la UAH con el Instituto de RTVE. Este artículo ha sido supervisado por Daniel Rivas Pacheco, editor.