Cannes 2026: sin favoritos claros a la Palma de Oro y con opciones españolas
- Las películas de Zvyagintsev, Mungiu o Pawlikowski, entre las más valoradas
- La bola negra, El ser querido o Amarga Navidad no están descartadas
Como cada año, el premio más prestigioso del mundo del cine está en manos de nueve personas. El jurado que preside el director surcoreano Park Chan-Wook otorga este sábado 23 de mayo la Palma de Oro y resto de premios del palmarés. 2026 es una edición sin una película que haya arrebatado en la sección oficial, sino con un gran nivel medio por lo que la incertidumbre, sorpresas y berrinches por el fallo están asegurados.
¿Habrá premio para el cine español? La bola negra, de Javier Calvo y Javier Ambrossi, ha despertado adhesión el penúltimo día del festival, pero también tibieza en la crítica. El ser querido ,de Rodrigo Sorogoyen, apunta sobre todo al posible premio a Javier Bardem como mejor actor (y no desentonaría tampoco Victoria Luengo). Y la mayor incógnita es Almodóvar: Amarga Navidad, sin entusiasmar, no deja de tener el brillo de la mayor leyenda de la competición oficial de este año. Repasamos las películas con mejor puntuación del panel de los periodistas de RTVE.
Minotauro, de Andrey Zvyagintsev. Puntuación: 4,3
Andrey Zvyagintsev vuelve a azotar a la clase alta rusa con otro puñetazo seco. Minotauro supone su regreso al cine tras ocho años, tras enfermar gravemente de covid, una larga convalecencia y el exilio definitivo de Rusia.
Rodando en Letonia, pero ambientando su historia otra vez en una ciudad de provincias rusa, adapta La mujer infiel, de Claude Chabrol, con la historia de un marido que sospecha una infidelidad de mi mujer en el contexto de la movilización para combatir a Ucrania. La corrupción e impunidad se intercalan en las dos dimensiones a través de su cine denso, el más redondo de esta edición.
Fjord, de Cristian Mungiu. Puntuación: 4,3
El rumano Mungiu -el único ganador previamente de la Palma de Oro junto al japonés Koreeda- vuelve a su mejor cine de dilemas incómodos en Fjord, su primera película rodada fuera de Rumanía. La historia de una familia inmigrante rumana, que pertenecen a una muy creyente y practicante, que es investigada por maltratar a sus hijos.
'Fjord', de Cristian Mungiu.
Sin mostrar los hechos de la acusación, Fjord plantea si el primerísimo estado del bienestar puede ser demasiado prejuicioso. O no. La película-debate del certamen.
La bola negra, de Javier Calvo y Javier Ambrossi. Puntuación: 3,7
Si hay una película española con opciones de premio, es La bola negra de Los Javis. Su fantasía lorquiana ha polarizado y seguramente eso les aleje de los mayores galardones del palmarés, pero sale de Cannes victoriosa como película evento y su carrera no necesita tanto ser reconocida aquí como otras.
Una juego de tramas a tres tiempos que parte de la obra inacabada de Lorca, en la que el poeta y dramaturgo aspiraba a hablar de su homosexualidad y la homofobia, que los Javis conviertes en una apuesta arrebatada que vuela muy alto en sus momentos más álgidos.
En ella, el poeta y dramaturgo aspiraba a un estilo realista y biográfico para hablar de homosexualidad y homofobia, a saber, una ficción sobre un joven granadino al que rechazan como miembro de la hermandad del casino de la ciudad por los rumores de su orientación sexual.
Coward, de Lukas Dhont. Puntuación: 3,7
Tan esperada como la película de Los Javis, pero eclipsada por ser presentada el mismo día del festival, Coward tiene muchos puntos en común con La bola negra. Director joven y gay que aborda la represión de los homosexuales en el pasado, en su caso en el frente de la Primera Guerra Mundial.
Dos soldados viven la atracción en ese contexto y el contraste entre los sentimientos -los dos participan además en obras de teatro para la tropa- y el horror circundante produce alguna de las secuencias más hermosas del festival. Dhont ya ganó el Premio Especial del jurado con Close.
Fatherland, de Pawel Pawlikowski. Puntuación: 3,3
El esteta polaco se sumerge por tercera vez en la Europa de posguerra para recrearel viaje que el novelista Thomas Mann (Hanns Zischler) y su hija y también escritora Erika (Sandra Hüller), transitaron en 1949 entre las dos Alemanias separadas tras la II Guerra Mundial.
Su estilo más allá de lo exquisito es difícil de ignorar para el jurado, si bien la emoción no llega a sus pasadas Cold War, o Ida.
All of a sudden, Ryusuke Hamaguchi. Puntuacion: 3,3
Otra de las grandes favoritas a la Palma de Oro. Con su estilo moroso pero sencillamente hipnótico (la duración se alarga a tres horas y cuarto), Hamaguchi -ya premiado en Cannes con Drive my car- firma su primera coproducción con Francia.
Una directora de una residencia de mayores (Virginie Efira) trata de implantar su ideas humanistas de un trato más cuidado al residente, pero se enfrenta a las limitaciones de presupuesto e incomprensión de algunos trabajadores. El encuentro con una antropóloga-dramaturga japonesa -y un niño autista- le abre a reflexionar sobre la misma naturaleza del capitalismo y su posible solución, en la película más optimista del certamen.
Hope, de Na Hong-jin. Puntuación: 3,3
La apuesta más salvaje de Cannes en años. Puro de cine de género de acción sublimado en el que el surcoreano Na Hong-jin ofrece una lección de ritmo con la historia de unos extraños monstruos aparecidos en un pueblo rural costero de Corea del Sur.
Un grupo de policías y voluntarios armados persiguen y son perseguidos en la película más divertida del festival, que abre casi un nuevo debate de lo que puede o no estar en Cannes. Su excelencia narrativa y de dirección debería ser premiada.