El magnetismo de Los Javis y 'La bola negra' gusta en Cannes: "Los amores de Lorca han estado omitidos"
- La película de Javier Ambrossi y Javier Calvo es la tercera española en competición por la Palma de Oro
- Miguel Bernardeau, Guitarricadelafuente y Penélope Cruz, en una reivindicación de la libertad sexual y la memoria histórica
Habitualmente entusiastas, Javier Calvo y Javier Ambrossi casi flotan de euforia y nerviosismo momentos antes de pisar la alfombra roja del Festival de Cannes. La bola negra, su segunda película, llegaba a la competición envuelta en el misterio y las expectativas. Prácticamente nadie la había visto -la posproducción acabó literalmente hace pocos días- y lo poco que se filtraba apuntaba a evento grande del certamen, acorde el salto de sus creadores a una producción ambiciosa de época y gran espectáculo.
Y La bola negra ha devuelto en parte la promesa: buena acogida en Cannes para una película que juega fuerte con la estructura y, sobre todo, con el tono álgido de gran parte de su metraje. En sus primeras secuencias, La bola negra recrea un empobrecido pueblo español perdido que se prepara para la llegada del ejército nacional. Pero la aviación italiana responde a la comitiva con un bombardeo.
Un inicio poderoso -el plano de un soldado escalando una enorme estatua derribada de un San Sebastián asaeteado es una de las imágenes impactantes del festival- que da paso una alambicada trama en torno a la novela inacabada de Lorca, también llamada La bola negra, de la que solo escribió cuatro páginas antes de ser fusilado.
En ella, el poeta y dramaturgo aspiraba a un estilo realista y biográfico para hablar de homosexualidad y homofobia, a saber, una ficción sobre un joven granadino al que rechazan como miembro de la hermandad del casino de la ciudad por los rumores de su orientación sexual. La votación de cada socio se materializa en una bola blanca positiva o una bola negra negativa, que son la mayoría.
El corazón de la película es la obra teatral de Alberto Conejero La piedra oscura, en la que imaginó a Rafael Rodríguez Rapún (Miguel Bernardeau), miembro de La Barraca y pareja intermitente de Lorca, contar su vida a un soldado ficticio (llamado Sebastián e interpretado por Guitarrica de la Fuente). Las cartas reales de Rodríguez Rapún y Lorca, conservadas y citadas en la película, contienen algunos versos desgarradores: Tú nunca entenderás lo que te quiero porque duermes en mí y estás dormido.
Guitarricadelafuente y Javier Ambrossi, en el Festival de Cannes. John Locher John Locher
“En el colegio no nos explicaron que Lorca, el escritor español más importante junto a Cervantes, era gay, como si no fuera importante para su creación”, explica Calvo. “Te hablan de Gala y Dalí, de la mujer de Machado, pero los amores de Lorca están absolutamente omitidos.
Una ópera histórica que reivindica la libertad
La fantasía de Los Javis es que la obra no fue inacabada sino perdida. Así, expanden la obra de Conejero a una segunda trama, situada en 2017, en la que un nieto de Sebastián (Carlos González) descubre que en la herencia de su abuelo hay hilos que conducen a Lorca y su obra. También al descubrimiento de su memoria personal como parte de una memoria histórica silenciada.
La bola negra vuela muy alto con su vindicación de la libertad sexual y recreación de los cuerpos masculinos, en secuencias musicales de gran belleza operística (Manuel de Falla) o anacrónica música electrónica (Raül Refree). A veces se vuelve más convencional, especialmente por su estructura del presente mirado al pasado que puede parecer más trillada. Otras es de una osadía suicida digna de aplauso, como imaginar lo que Lorca no llegó a escribir, en las secuencias más oníricas.
Imagen de 'La bola negra'.
El magnetismo de Los Javis se explica bien con dos anécdotas: tanto Penélope Cruz como Glenn Close les escribieron para pedir trabajar con ellos. “Glenn Close nos escribió un mail porque era muy fan de La Mesías, apareció un pequeño personaje que le ofrecimos y nos dijo que sí, si rodaba en español, idioma del que no habla una palabra”. Su personaje, una estudiosa de Lorca, cita a Gerald Brenan cuando afirma que la carencia de biografías en España se debe a un sentimiento pudoroso nacional que, por ejemplo, dificulta que las familias permitan el acceso a la correspondencia privada.
En el caso de Cruz -que protagoniza dos escenas musicales como una cupletista que actúa para los soldados-, la actriz escuchó a Los Javis en un evento de prensa su intención de rodar la película. “Esa misma tarde nos llamó. Lo que en guion era un guiño se convirtió en un homenaje total al cine español”, dice Ambrossi.
Aunque la trama sea la mirada de un nieto, Los Javis son, por generación, la mirada de un bisnieto, que en su caso es de una pureza desprejuiciada que convierten a La bola negra en un canto de esperanza en el futuro. “Hay una frase de Lorca -dice Calvo- que resume la película: Hay que recordar hacia mañana”.