Tras la anguila, el salmón: la prohibición de la pesca sobrevuela una especie en peligro "crítico"
- La especie ha perdido más de un 80% de su población en solo diez años y un 50% de su hábitat histórico
- La tardanza en aparecer del "campanu", el primer salmón de la temporada en Asturias, evidencia su declive
Nunca el "campanu" se había hecho esperar tanto. La captura del primer salmón de la temporada, conocido así en Asturias, es todo un evento en la comunidad: se suele pescar nada más arrancar la temporada, que comienza habitualmente a mediados de abril, y se subasta a precios astronómicos.
El "campanu" de 2024 marcó récord: el pez, de más de ocho kilos, fue vendido por 19.300 euros al restaurante El Rincón Asturiano de Madrid. El récord de este año, sin embargo, es mucho más triste, y lo marca la insólita tardanza en la pesca de este icónico primer salmón. Llegó el pasado 19 de mayo, casi un mes después de que se abriera la veda.
Se trata de un indicador claro del dramático declive de la especie no solo en los ríos asturianos, sino en los de todo el norte de España. "La situación es crítica, pero lleva siéndolo desde hace años, aunque ahora salte la noticia por la pesca", explica a RTVE Noticias el biólogo Miguel Clavero, investigador de la Estación Biológica de Doñana EBD-CSIC.
Clavero es uno de los autores de la última evaluación científica del estado de la especie, elaborada por la Sociedad Ibérica de Ictiología (SIBIC) para la Lista Roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), y que considera a la especie "en peligro crítico" tras una caída de más del 80% en su población en diez años.
El año pasado apenas se capturaron 130 salmones, frente a los más de 3.000 a comienzos de siglo, y esta especie emblemática de nuestros ríos ha perdido más del 50% de su hábitat histórico, desapareciendo de ríos como el Umia (Galicia), Navia (Asturias) y Deba (País Vasco).
Las poblaciones de este animal, que necesita de ríos limpios y con temperaturas frías para sobrevivir, viven un "derrumbe" desde los años ochenta del pasado siglo. Entre las causas está el cambio climático, el calentamiento y contaminación de los ríos, el aumento de barreras en los cursos de agua -como presas o azudes-, que impiden que remonten para volver a desovar, la "sobrepesca fluvial" y otras dinámicas marinas todavía desconocidas .
Asturias y Cantabria, las únicas que permiten la pesca
Ante este declive alarmante del salmón, el Gobierno ha planteado su declaración en peligro de extinción, lo que supondría que se prohibiera la pesca a nivel nacional. Ahora mismo, la mayoría de territorios de su hábitat —Galicia, País Vasco y Navarra— prohíben completamente las capturas.
Solo se permite en Asturias y Cantabria, aunque cada vez con una legislación más estricta. Pero incluso siendo legal, la caída de población hace que la pesca sea prácticamente anecdótica: en los cuatro ríos salmoneros cántabros solo se capturaron en la pasada temporada ocho ejemplares, datos "catastróficos", según la comunidad.
El procedimiento para proteger la especie ya ha echado a andar. La organización conservacionista asturiana Saxífraga lo ha solicitado formalmente al Ministerio de Transición Ecológica, que siguiendo la normativa para estos casos, ha pedido un dictamen al Comité Científico que asesora al Comité de Fauna y Flora, organismo que reúne al Gobierno y a las comunidades y que decide si una especie entra en el Catálogo Español de Especies Amenazadas.
Una vez se pronuncien los expertos —y previsiblemente se mostrarán a favor de proteger este animal—, la cuestión se votará en el Comité, donde tiene que salir adelante por mayoría simple de entre los votos de las 17 comunidades.
A esta votación se llegará después de que el Ministerio haya sufrido hasta tres derrotas en su intento de prohibir la pesca de la anguila y la angula, en las que las autonomías se opusieron a su protección a pesar del dictamen de los expertos.
Un colapso demasiado "evidente" como para no protegerlo
¿Pero qué ocurrirá con el salmón? "Ha sucedido con el lobo y con la anguila (…) las comunidades autónomas deciden que no están de acuerdo con lo que la ciencia dice y entonces prima el criterio político de oportunidad. Se desprecia el criterio científico y nos podemos encontrar con un bloqueo también en relación con la gestión del salmón", advertía en declaraciones a EFE Verde el secretario de Estado de Medio Ambiente, Hugo Morán.
Sin embargo, Clavero es más optimista. Cree que la situación de colapso de este pez es "tan evidente", con vedas a la pesca en la mayoría de territorios, que esta vez las autonomías sí apoyarán su inclusión en el catálogo de especies protegidas.
Asturias, que ha chocado con el Ministerio tanto en la protección del lobo como de la anguila, tiene una posición más cauta en cuanto al salmón, si bien tampoco apoya claramente el fin de la pesca. "Creemos que es bueno contar con todos los datos necesarios antes de tomar decisiones", explica a RTVE Noticias el director general de Planificación Agraria del Principado, Marcos Da Rocha.
Desgrana las medidas adoptadas por la Consejería de Medio Rural en esta legislatura, limitando a un máximo de un ejemplar con muerte por persona, lo que ha logrado reducir en un 75% las capturas. Actualmente están evaluando la población de la especie de cara a aprobar una nueva normativa para la próxima temporada, añade.
Una prohibición que llegaría "tarde"
Pero aunque llegue a prohibirse la pesca ahora, para Miguel Clavero, del CSIC, el "gran problema" es que esta medida tendría que haber llegado hace dos décadas y no cuando este pez está a "un paso de entrar en otro catálogo, el de especies extinguidas". Porque, ¿qué influencia tiene hoy en día la pesca en su declive, cuando apenas se capturan unas decenas de ejemplares al año?
"El hecho de que la pesca exista va en contra de la conservación de la especie", justifica, "porque es muy difícil transmitir al público general que una especie está a punto de extinguirse cuando las administraciones públicas no solo permiten que se capture, sino que lo anuncian a bombo y platillo".
En otras palabras, "no puede ser que el salmón esté a punto de extinguirse si el Principado de Asturias está anunciando como una gran fiesta la subasta del 'campanu'".
Coincide con él el zoólogo de la Universidad de Oviedo David Álvarez Fernández, quien lleva 25 años estudiando la especie. Pide "evitar esa mortalidad añadida por pesca" y "dejar que esos salmones se reproduzcan", un "parón biológico" que dé oxígeno a su recuperación.
Del otro lado se sitúan los pescadores. El presidente de la Sociedad Cántabra de Fomento de Caza y Pesca, Manuel Borbolla, defendía en RNE recientemente que no son los pescadores deportivos los que han diezmado el salmón, sino que contribuyen a su conservación financiando repoblaciones. Apunta en su lugar a otras causas como la degradación del hábitat por el turismo y el deporte, con descensos como el del Sella o el del Deva, obras en las riberas y captaciones de agua para abastecimiento humano.
Pero más allá de las vedas, hay otras medidas también efectivas para recuperar a la especie, como la eliminación de barreras fluviales, explica Clavero. Se ha llevado a cabo en Estados Unidos y más cerca de aquí, hay un ejemplo "bonito" en el Bidasoa, donde han frenado el declive tras retirar decenas de obstáculos y los salmones han vuelto a hábitats de los que habían desaparecido.
El salmón español, "un tesoro biogeográfico único"
España se ubica en el extremo sur del área de distribución del salmón atlántico. Es, por tanto, la zona donde más vulnerable es al aumento de temperaturas y donde más amenazada está -a nivel global su situación es algo mejor y se considera "casi amenazada"-. La población española es, según SIBIC, "un tesoro biogeográfico único, con adaptaciones locales irrecuperables en el caso de su extinción".
Las acciones que se tomen en los próximos años determinarán si este tesoro consigue salvaguardarse y si los ríos del norte vuelven a ver florecer una especie que no hace tanto contaba por millares los ejemplares que remontaban sus aguas.