El Festival de Cannes aviva la batalla cultural contra el dueño ultra de Canal+ en Francia
- Centenares de profesionales firman un manifiesto que tilda de "fascista" al magnate audiovisual francés Vincent Bolloré
- Entre los firmantes están Juliette Binoche, Javier Bardem o Ken Loach
Este año, en la oscuridad de las salas en Cannes, se han oído abucheos. No es la primera vez: Martin Scorsese, Sofia Coppola o Lars von Trier conocen esa amarga melodía. Pero el pataleo de este año no dependía de la calidad de la cinta. Se abucheaban los títulos de crédito cuando aparecía en ellos el logo de Canal+.
En el origen, "Zapper Bolloré", "Cargarse a Bolloré", un texto que denuncia el poder creciente del magnate ultraderechista Vincent Bolloré en el sector del cine y las series en Francia. Dueño de Canal+ y, por lo tanto, productor de la mitad de las películas francesas de 2025, el empresario bretón proyecta ahora hacerse con el control de UGC, una de las mayores redes de salas de cine en Europa.
La operación, argumentan los autores del manifiesto, le permitiría dominar toda la cadena de la industria. Y el problema no es solo el posible monopolio. "Si dejamos el cine en manos de un empresario de extrema derecha, el riesgo es (…) una toma de control fascista del imaginario colectivo". Esa gruesa advertencia la firmaron originalmente 600 profesionales del cine.
La respuesta del director de Canal+, Maxime Saada, ha sido tajante: prometer que no volverá a contratarles. "Si nos llaman 'criptofascistas', no puedo colaborar con ellos. Es una línea roja", razonó Saada en declaraciones recogidas por AFP.
Escalada tras escalada, la amenaza de Saada parece haber espoleado las firmas, que ya rondan las 3.500, según los promotores del texto. Algunas estelares: las de los actores Juliette Binoche, Adèle Haenel, Javier Bardem o Mark Rufallo; o las de los directores Ken Loach, Akis Karismauki y Walter Salles.
"A mí personalmente no me preocupa [estar en una lista negra]. La gente poderosa tiene sus armas y la nuestra es organizarnos", replica el actor catalán Sergi Lopez, firmante de primera hora.
¿Es Bolloré una amenaza ideológica para el cine francés?
Pero ¿es realmente Bolloré una amenaza ideológica para el cine francés? "La 'bolorisación' no ha llegado todavía al cine. Pero lo que los firmantes han entendido bien es que lo hará, antes o después", explica a RNE Alexis Lévrier, especialista en historia de los medios de comunicación.
Bolloré no es solo cine. A partir de una fortuna familiar amasada en la industria del papel, incluido el de fumar, Vincent ha construido un emporio logístico y de la comunicación con activos en prensa, radio y televisión. Desde 2024, es además el mayor editor de libros en Francia, gracias a la compra del gigante Hachette. "Todo el grupo está al servicio de su agenda: propiciar la llegada de las ideas reaccionarias al poder en Francia", dice Lévrier.
Bolloré, 74 años, lo niega. "No tengo ningún proyecto ideológico", proclamó solemne en la Asamblea Nacional en 2024. "No se lo cree nadie", responde Bertrand Greco, periodista que ha abandonado Le Journal du Dimanche después de que el semanario haya pasado a manos del magnate papelero. "Entre el periódico en el que trabajé casi 30 años y el de ahora no hay nada que ver. Todo es de extrema derecha, desde las crónicas a los editoriales".
Otro ejemplo, el canal Cnews. En teoría, un formato todo noticias, desde que pertenece a Bolloré, está copado por tertulias de trazo grueso sobre el islam o inmigración. Tan grueso que roza el racismo. En marzo un tertuliano llamó "gran simio" al alcalde de Saint Denis, Bally Bagayoko, francés descendiente de malienses.
Los tentáculos del grupo Bolloré suelen extenderse siguiendo una misma pauta: compra de una empresa con solera; relevo de su plantilla; reorientación de su línea ideológica preservando el capital simbólico de su cabecera.
En el caso de la edición, Fayard, la prestigiosa casa donde antaño se publicaban los ensayos del sociólogo progresista Pierre Bourdieu, ahora se imprimen los del líder de extrema derecha y previsible candidato a las presidenciales de 2027 Jordan Bardella.
"El cambio ha sido brutal y extremadamente rápido", denuncia Jean-Yves Mollier, historiador del mundo del libro y antigua pluma de Fayard. Tras Fayard, viene Grasset. Bolloré acaba de forzar el cese de su veterano director Oliver Nora. Más de 200 autores 'Grasset', incluidos Virginie Despentes, Bernard-Henri Levy o Pascal Bruckner, han decidido dejar la casa.
Batalla preventiva en el cine
En el caso del cine, la batalla es preventiva. Bolloré posee Canal+ desde 2012 y nadie ha podido demostrar un sesgo ideológico en sus producciones. La directora Jeanne Harry ha pedido en Cannes "no lanzar un anatema contra Canal+ y sus trabajadores". Lo que los firmantes del manifiesto temen que el magnate solo esté esperando al momento adecuado para girar el timón
La de Bolloré es la versión francesa de una guerra global por la hegemonía cultural, según los términos formulados por el marxista italiano Antonio Gramsci hace ya un siglo: quien domine en la cultura acabará dominando todo lo demás. Pero en Francia, el momento lo hace especialmente interesante. La extrema derecha tiene opciones reales de alcanzar el poder, por primera vez desde la Segunda Guerra Mundial.