Los socialistas mantienen las alcaldías de París y Marsella y cosechan pocos frutos de pactos con La Francia Insumisa
- "París será el corazón de la resistencia contra la extrema derecha", ha dicho el nuevo alcalde, Emmanuel Grégoire
- La ola ecologista de 2020 se desinfla y pierde Burdeos, Estrasburgo, Poitiers y Annecy
París y Marsella siguen en manos de socialistas que se negaron a aliarse con candidatos de La Francia Insumisa (LFI) y se erigieron como dique de las derechas, mientras que otros compañeros de filas han cosechado escasos frutos de sus pactos con el partido radical de izquierdas en la segunda vuelta de las elecciones municipales de este domingo.
"París será el corazón de la resistencia contra la extrema derecha", ha dicho el nuevo regidor de la capital francesa, Emmanuel Grégoire, que durante años fue número dos de la alcaldesa Anne Hidalgo y que prolongará el control de la ciudad por su partido que se inició hace 25 años, tras batir a la exministra conservadora Rachida Dati, quien contaba con el apoyo explícito de la extrema derecha.
Grégoire, que será investido el próximo fin de semana, ha hecho una lectura nacional de su victoria, de cara a las presidenciales del año próximo, que ha augurado "cruciales" y en las que ha fustigado la alianza de la derecha tradicional con la ultraderecha que, a su juicio, "se perfila". "Han caído las máscaras y hay que denunciar esas alianzas para ganar unos puntos", ha dicho Grégoire.
El primero en hacer un diagnóstico sombrío ha sido el secretario general del Partido Socialista (PS), Pierre Jouvet, quien ha acusado al partido de Jean-Luc Mélenchon de "hacer perder a la izquierda", en bastiones socialistas —como Clermont-Ferrand o Limoges— o verdes —como Poitiers y Besançon—, cuyos alcaldes salientes habían fusionado sus listas con LFI.
La ola ecologista de 2020 se desinfla
"Estos resultados son un fracaso del enfoque de la dirección del Partido Socialista", ha dicho, por su parte, el expresidente François Hollande.
El líder del partido, Olivier Faure, que había asegurado que no había acuerdo nacional con LFI pero que había permitido los locales, ha apelado a la reflexión y ha criticado a la izquierda radial por su discurso de ruptura, al tiempo que ha señalado que el PS "es el principal de la izquierda francesa", con la vista puesta en las presidenciales.
Sí que han sido determinantes los pactos con el partido de Mélenchon para los socialistas en Nantes y para los ecologistas en Lyon, tercera ciudad más importante del país, aunque la ola ecologista de 2020 se desinfla y pierde Burdeos, Estrasburgo, Poitiers y Annecy.
LFI, que se presentaba por primera vez a las municipales, se adjudicó su principal victoria el pasado domingo en la primera vuelta, al hacerse con la segunda ciudad más importante de la región parisiense, Saint-Denis, con 150.000 habitantes, muchos de ellos salidos de la migración, como el flamante alcalde Bally Bagayoko, francés de origen maliense que asumió este sábado el cargo.
Hoy ha sumado Roubaix, otra urbe de más de 100.000 habitantes, y otras muchas ciudades de los cinturones urbanos de París y Lyon, que acogen mucha población inmigrante.
La extrema derecha avanza menos de lo esperado
Aunque la extrema derecha ha logrado conquistar Niza con la victoria de Éric Ciotti, aliado de Marine Le Pen, en la quinta mayor ciudad de Francia, no ha podido hacerse con el trofeo de Marsella.
De esa manera, Niza, la villa mediterránea, con 360.000 habitantes, pasará a convertirse en el mayor bastión de la extrema derecha gala, que también ha sumado ciudades como Carcasona, Orange, Castres o Carpentras a sus ya feudos como Perpiñán, que había quedado sentenciado en la primera vuelta del pasado domingo con la reelección de Louis Aliot. No ha logrado, sin embargo, imponerse en otros municipios del área mediterránea como Toulon o Nîmes.
"Esta es una gran victoria y una confirmación de la estrategia de implantación local de la Agrupación Nacional (RN, por sus siglas en francés)", ha dicho Marine Le Pen, en su cuenta de X tras conocerse las primeras estimaciones.
También su mano derecha y presidente del partido, Jordan Bardella, ha celebrado las victorias, con unos 1.300 alcaldes elegidos en todo el país bajo sus siglas en esta segunda vuelta, lo que representa "el comienzo de una alternancia que deberá, mañana, encarnarse a escala nacional", ha dicho con la mirada puesta en las presidenciales de 2027.
La participación, según los sondeos, se ha situado en el 57% del censo, lo que supondría una abstención récord si se excluyen las elecciones de 2020, celebradas en plena pandemia, cuando fue del 41,86%. En 2014 votó el 62,13% de los inscritos en la segunda vuelta de las municipales y en 2008, el 65,24%.