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Francia celebra este domingo la segunda vuelta de las municipales, última cita electoral antes de las presidenciales

  • París centra buena parte de la atención mediática porque la izquierda puede perder el poder tras un cuarto de siglo
  • Restan por decidirse los alcaldes de 1.526 municipios del total de 35.000 que tiene el país
Francia vota en la segunda vuelta de las municipales
RTVE.es / EFE

Francia celebra este domingo la segunda vuelta de las elecciones municipales, en la que será la última cita electoral en el país hasta que en 2027 se abra la carrera por el Elíseo.

En la primera vuelta celebrada hace una semana se produjo un avance de la ultraderecha y de la extrema izquierda y fueron elegidos más del 80% de los alcaldes, esencialmente en la Francia rural. No obstante, todavía queda saber quiénes serán los regidores de las principales ciudades del país.

París centra buena parte de la atención mediática porque la izquierda puede perder el poder tras un cuarto de siglo; Marsella y Niza aspiran a convertirse en el mayor triunfo de la extrema derecha; Toulouse pone a prueba los pactos de la izquierda moderada con la más radical; y Lyon y Burdeos examinan la resistencia de la ola ecologista que sorprendió en la última cita con las urnas locales en 2020.

En la segunda vuelta solo 17 millones de franceses, de un censo de más de 48 millones, podrán acudir a los colegios electorales en 1.526 municipios que restan por decidirse del total de 35.000 que tiene el país.

París, reñida contienda entre socialistas y conservadores

El suspense es mayúsculo en París, según los sondeos, que otorgan un empate entre el socialista Emmanuel Grégoire, a la cabeza de una alianza de izquierda moderada, y la exministra conservadora Rachida Dati.

La victoria de Grégoire —que durante años fue mano derecha de la actual alcaldesa de París, Anne Hidalgo— al frente de una alianza con comunistas y ecologistas en la primera vuelta con el 38% de los votos no le garantiza el triunfo final, ya que, aunque Dati tuvo el 25,46%, el mantenimiento de la izquierdista Sophia Chirirou (11,34%) en al carrera pone en peligro su victoria.

Para Dati, este es el tercer intento de sentarse en el sillón de alcaldesa de París. En 2014 tuvo que renunciar a la candidatura de su partido frente a Nathalie Kosciusko-Morizet, seis años más tarde perdió frente a Hidalgo y ahora acaricia su sueño.

Pese a su filiación marcadamente 'sarkozista' (Nicolas Sarkozy la nombró ministra de Justicia), en enero de 2024 fue nombrada contra pronóstico ministra de Cultura por Emmanuel Macron, que le comprometió a cambio su respaldo a la alcaldía de París. Pero arrastra tanta controversia que pese al apoyo presidencial no logró el de su partido hasta la segunda vuelta, en la que ha conseguido unir a toda la derecha para llegar con opciones de victoria.

La división, esta vez de la derecha, puede beneficiar en Marsella al socialista Benoît Payan, que tiene al alcance la reelección tras haber quedado en cabeza con el 36,7% de los votos frente al ultraderechista Franck Allisio (35%), pero que se ha beneficiado de la retirada del candidato de la extrema izquierda, mientras que se mantiene la postulante conservadora.

Si en las dos principales ciudades del país no ha habido pactos entre izquierda moderada y radical, en otras muchas ciudades sí. Toulouse, Nantes, Brest, Clermont-Ferrand o Limoges son algunos de los ejemplos de fusión de listas socialistas con los de La Francia Insumisa (LFI) de Jean-Luc Mélenchon, pese al distanciamiento que la cúpula del PS lleva meses estableciendo con ellos.

La extrema derecha podría hacerse con Niza, quinta ciudad del país

Una estrategia que será examinada con atención de cara a futuras citas electorales en las que la izquierda persigue reorganizar sus fuerzas en un panorama dominado por el ascenso de la ultraderecha en todos los comicios.

Además de Marsella, donde alberga algunas esperanzas de victoria, la extrema derecha ha puesto el champán a enfriar en Niza, la quinta ciudad de Francia con 360.000 habitantes, que puede convertirse en su mayor bastión en sustitución de Perpiñán. Su candidato, Éric Ciotti, disidente del partido conservador, superó el pasado domingo el 43% de los sufragios y acaricia el triunfo frente al centrista Christian Estrosi (31%), en posición delicada tras casi una década en el poder.

Los ecologistas, por su parte, pelean por conservar Lyon, la tercera metrópoli, donde Grégory Doucet tiene opciones de resistir al asalto del empresario Jean-Michel Aulas, expresidente del Olympique de Lyon, que tiene el apoyo de todo el centro derecha.

Más difícil lo tienen en Burdeos y Estrasburgo, los otros dos símbolos de la ola verde de hace seis años. Precisamente estas dos últimas pueden caer en manos de candidatos centristas procedentes de la alianza 'macronista', que no aspiran a grandes éxitos, pero que también tienen la mirada fijada en Le Havre, donde el ex primer ministro Édouard Philippe están en buenas condiciones de mantener el Ayuntamiento y usarlo de trampolín al Elíseo en un año.