El avance de la ultraderecha y de la extrema izquierda marca la primera vuelta de las elecciones municipales francesas
- Los socialistas resisten en las grandes ciudades y los conservadores mantienen su hegemonía en la Francia rural
- Tanto Olivier Faure como Bruno Retailleau han apelado a un cordón sanitario para descartar a los extremos
El avance de la ultraderecha y de la extrema izquierda ha marcado este domingo la primera vuelta de las elecciones municipales francesas, en la que los socialistas han resistido en las grandes ciudades mientras que los conservadores moderados han mantenido su hegemonía en la Francia rural.
Si se confirma este avance de los extremos en la segunda vuelta del próximo domingo, puede prefigurar un panorama polarizado para las presidenciales de 2027, de las que estas municipales son un ensayo general.
Por ello, tanto el socialista Olivier Faure como el conservador Bruno Retailleau han apelado a un cordón sanitario para descartar a los extremos.
Una posición comprometida para los socialistas, que pueden ver su victoria comprometida en algunos de sus feudos, como París o Marsella, si rechazan la fusión con los 'melenchonistas', aunque Faure rechazó todo pacto nacional con ellos.
Los candidatos con más del 10% pueden mantenerse o fusionar sus listas
Eso abre la puerta al juego de la negociación de cara a la segunda vuelta, que se desarrollará hasta el martes, cuando tendrán que quedar perfiladas todas las listas de cara al próximo domingo. Los candidatos que han obtenido más del 10% de los votos pueden mantenerse o fusionar sus listas.
Una situación que puede resultar clave tanto en París como en Marsella, donde los candidatos socialistas fueron los más votados, pero en los que su elección dependerá del juego de las alianzas.
En la capital, Emmanuel Grégoire, ex brazo derecho de la actual alcaldesa, Anne Hidalgo, concurría asociado con comunistas y ecologistas, y ha rondado el 40% de los votos, frente al 25% de la conservadora Rachida Dati. Pero ha advertido de que "las derechas pueden ganar" si "fusionan sus fuerzas". Su único granero de votos procede de los logrados por la izquierdista Sophia Chikirou, que ha obtenido el 12% y que ha advertido de que solo se retirará si se logra una lista con la de Grégoire.
Dati, exministra de Cultura de Emmanuel Macron, tendrá que contar con el centrista Pierre-Yves Bournazel, que también ha logrado el 12% de los sufragios y al que ha apelado a unir fuerzas.
La ultraderecha, segunda fuerza en Marsella
Las espadas también están en alto en Marsella, donde el actual alcalde socialista Benoit Payan ha conseguido el 38% de los votos pero ve su puesto amenazado por el ascenso del ultraderechista Franck Alliso, que ha obtenido el 33%. El izquierdista Sébastien Delogu, con el 12%, le ha tendido la mano también para la segunda vuelta, en lo que puede constituir otro pacto con la extrema izquierda.
La segunda ciudad del país aparece como la principal posible presa de la extrema derecha, cuya líder, Marine Le Pen, ha hablado de "inmensa victoria" y ha apelado a unir a todas las derechas en la segunda vuelta.
El otro foco de atención ha sido Niza, donde el candidato apoyado por la extrema derecha Éric Ciotti, ha sido el más votado con el 43,5% de los votos, muy por delante del actual alcalde, el centrista Christian Estrosi, con el 30,8%.
La extrema izquierda 'melenchonista' también se ha mostrado satisfecha. Si en 2020 prefirieron no hacer campaña en las municipales, ahora han logrado unos resultados muy superiores a los esperados. Además de tener la llave de París, Marsella y Lyon, están en buena posición para conquistar Lille, tradicional bastión socialista, donde su candidata, Lahouaria Addouche, ha empatado con el actual regidor, Arnaud Deslandes.
Mélenchon ha aplaudido su estrategia y ha asegurado que, además de la ciudad nordista, pueden apuntarse Roubaix, Limoges, Saint-Denis o Toulouse, "una auténtica oleada" para un partido que hasta ahora estaba ausente en las Alcaldías.
Los verdes se debilitan
A la inversa, la llamada "ola verde" que ha llevado sorpresivamente a los ecologistas a gobernar varias grandes ciudades francesas en 2020 parece debilitarse seis años más tarde.
En Lyon, la tercera ciudad más grande del país, el alcalde saliente Grégory Doucet y el empresario Jean-Michel Aulas, expresidente del club de fútbol Olímpico Lionés, han terminado codo a codo (37,5%), y la llave del desempate en la segunda vuelta la puede tener la candidata de La Francia Insumisa, Anaïs Belouassa-Cherifi (9,7%), ya dispuesta a una "fusión técnica".
Ecologistas son también los alcaldes salientes de Estrasburgo, Burdeos, Grenoble, Tours, Annecy, Besançon y Poitiers, y su suerte en esta primera vuelta ha sido muy dispar.
Así, por ejemplo, Pierre Hurmic ha logrado la primera posición en Burdeos, al igual que Éric Piolle en Grenoble, mientras que en Estrasburgo Jeanne Barseghian ha recibido un revés al quedar tercera.
Por último, pocos motivos para la satisfacción han encontrado los 'macronistas'. Solo el ex primer ministro Édouard Philippe, muy distanciado del presidente, Enmanuel Macron, al que aspira a suceder, ha logrado un buen resultado en su ciudad, Le Havre, pese a los pésimos augurios de las encuestas.