Enlaces accesibilidad

Sin rastro del 'campanu' en Cantabria en la peor temporada de salmón que se recuerda

  • Los pescadores apuntan a las obras, las captaciones de agua y los depredadores como principales factores
  • No creen que la veda sea la solución, aunque temen que el Gobierno la termine imponiendo
Pescador con barba canosa, vestido con chaleco de pesca, espera pacientemente en la orilla de un río con su caña.

Los practicantes de pesca fluvial están ante la peor temporada de salmón que recuerdan. No hay rastro del pez en los ríos de Cantabria, a pesar de que había esperanzas de que este fin de semana apareciera el ansiado campanu.

La campaña salmonera comenzó el 1 de mayo. El cupo de capturas está limitado a un ejemplar por pescador y temporada. Además, se ha fijado un máximo anual de capturas por río de 12 ejemplares en el Asón, 15 en el Pas, 6 en el Nansa y 5 en el Deva. En las zonas libres se establece un cupo máximo de tres ejemplares para cada río. Si este cupo se alcanzase, en lo que restase de temporada, únicamente se podrá pescar salmón en los cotos.

Las previsiones no son halagüeñas. La especie no remonta los ríos y el Ministerio para la Transición Ecológica ha solicitado un informe sobre el estado de conservación del salmón del Atlántico, paso previo a su posible catalogación como especie en peligro de extinción.

Los pescadores apuntan posibles causas y plantean soluciones

El presidente de la Sociedad Cántabra de Fomento de Caza y Pesca, Manuel Borbolla, explica en declaraciones a RNE que el declive del salmón en los ríos del norte de España –que ya se prolonga varios años– puede deberse a una serie de factores. Entre ellos, cita las obras que se han llevado a cabo para proteger las riberas, la eliminación de presas molineras, captaciones de agua como la del Pas –que abastece a Santander– o los depredadores. Un cormorán, por ejemplo, puede comer entre 240 y 400 gramos de salmónidos al día, asegura.

Entre las posibles medidas para tratar de evitar la desaparición del salmón, Borbolla plantea un mayor control de las especies depredadoras, mejorar el hábitat con el arreglo de pozos y vigilar los efectos de actividades como el turismo o el deporte. En este sentido, destaca los descensos que se realizan en ríos como el Sella o el Deva, que suponen una fuente de estrés para los peces. Esto, a su vez, repercute en una menor fertilidad de la especie.

Contrarios a la prohibición de la pesca

El responsable de la Sociedad Cántabra de Fomento de Caza y Pesca defiende que no son los pescadores deportivos los que han diezmado el salmón. Al contrario, sostiene que son uno de los principales agentes de conservación del animal. Así, detalla que periódicamente llevan a cabo actuaciones de repoblación, jornadas de recuperación y rescate de alevines que quedan atrapados en las épocas de estiaje.

El colectivo que agrupa a los pescadores deportivos de Cantabria es contrario a una posible veda, aunque su presidente la ve muy probable, especialmente tras el informe que ha pedido el MITECO y que puede llevar a la prohibición de la pesca del salmón en los ríos españoles. A pesar de todo, mantiene la esperanza de que este año, también, habrá campanu.