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Cinco pasos hacia la libertad, del aislamiento a la autonomía: la ruta de las supervivientes de explotación sexual

  • En nuestro país hay 114.500 mujeres en situación de prostitución y el 68% padecen estrés postraumático
  • Las 29 entidades que forman la Red Española Contra la Trata de Personas (RECTP) acompañan a las víctimas
Mujeres prostituidas y sus 5 pasos para lograr la libertad
Carolina Sánchez, directora de Amar Dragoste, abraza a una de las mujeres que acompañan desde su asociación. AMAR DRAGOSTE

El miedo olía a lejía y a humedad. Durante años, ese olor fue el único horizonte de —llamémosle— Adriana. Una habitación sin ventanas, un teléfono que vibraba con amenazas y una deuda que parecía crecer cada hora que pasaba. "Mi proxeneta me había quitado hasta el nombre. Yo solo era un número en su lista," recuerda dos años después de haber roto su silencio.

La noche en que decidió escapar, no sabía a dónde ir, sólo que si no lo hacía, moriría allí. Su primer paso fue un mensaje tembloroso a un número que había visto pegado en el baño de un club: una línea de ayuda anónima. Ese mensaje no solo le devolvió la esperanza, le devolvió su vida.

La historia recreada de Adriana no es una excepción, sino el reflejo de una realidad oculta y masiva en España. Nuestro país sigue siendo uno de los principales puntos de destino y tránsito en el mapa de la trata de personas y la explotación sexual. "Somos el primer país de destino de trata de Europa y el tercer país del mundo con mayor consumo de prostitución", asegura a RTVE Noticias Carolina Sánchez, fundadora y directora de Amar Dragoste, una de las 29 entidades de atención integral a la mujer que trabajan en red en nuestro país.

Un trabajador de la Fundación Cruz Blanca camina junto a una mujer en situación de prostitución

Las entidades de apoyo integral a la mujer acompañan a cada una de ellas en un proceso individual y único. FUNDACIÓN CRUZ BLANCA

Los datos más recientes del Ministerio del Interior y el Centro de Inteligencia contra el Terrorismo y el Crimen Organizado (CITCO) son escalofriantes. En 2024, las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado lograron liberar a 632 víctimas de explotación sexual y trata —256 por trata y 376 por explotación—, de las cuales el 98% eran mujeres.

El perfil de las víctimas suele ser el de mujeres migrantes, jóvenes —entre 23 y 27 años— y con escasos recursos, principalmente procedentes de Colombia, Venezuela y Paraguay.

Más allá de la trata, el desafío es aún mayor. El macroestudio Trata, explotación sexual y prostitución de mujeres: una aproximación cuantitativa publicado en 2024 por el Ministerio de Igualdad estima que hay más de 114.500 mujeres en situación de prostitución en España. Y que hasta el 80% de ellas corren el riesgo de ser víctimas de trata o explotación. El impacto de esta nueva esclavitud contemporánea no es solo físico.

Las tasa de estrés postraumático en mujeres prostituidas superan las de los veteranos de guerra de Vietnam

Otros estudio, en esta ocasión de la Facultad de Psicología de la Universidad Pontificia de Salamanca, un 68% de las mujeres en prostitución —sean o no víctimas de trata— padece estrés postraumático. La ONG Fiet, creada en 2009 para luchar contra la trata de personas con fines de explotación sexual, asegura que este porcentaje "supera incluso las tasas registradas en veteranos de guerra de Vietnam".

Una red de 29 entidades para atención integral

Para combatir esta lacra, entre otras cosas, existe la Red Española contra la Trata de Personas (RECTP). Esta plataforma está integrada por 29 organizaciones especializadas que ofrecen un acompañamiento total a las mujeres. Trabajan desde el primer contacto en la calle hasta la plena autonomía de las supervivientes.

Actuación del coro Dona Gospel formado por mujeres del proyecto de Oblatas en Barcelona

Actuación del coro Dona Gospel formado por mujeres del proyecto de Oblatas en Barcelona. OBLATAS

El camino es largo y complejo. Cada mujer tiene su propia historia y necesita un acompañamiento único e individualizado dependiendo de sus necesidades y su situación concreta.

Las entidades sociales especializadas en asesorar y acompañar a las mujeres prostituidas y víctimas de trata con fines de explotación sexual hablan de "itinerarios personalizados". Con ayuda de la Fundación Cruz Blanca, APRAMP, Amar Dragoste y Oblatas hemos establecido cinco pasos comunes a la mayoría de estas mujeres vulnerables y vulneradas.

El proceso de salida no es una simple huida, sino un plan estratégico y multidisciplinar, construido mano a mano con la víctima. Las organizaciones saben que "la voluntariedad es el criterio pedagógico más fuerte", como señala Roberto Ferreiro Eimil, representante institucional de los proyectos de Oblatas en Ferrol y Madrid. Pero "esa puerta abierta implica un camino lleno de acompañamiento", puntualiza Ferreiro.

El primer contacto

El primer paso, y quizá el más importante y difícil, es que la mujer reconozca la situación de prostitución y explotación sexual en la que vive y que pida ayuda. Esto exige romper el aislamiento impuesto por los explotadores.

Las entidades de apoyo actúan de forma proactiva, llegando a donde nadie más llega. Carolina Sánchez, de Amar Dragoste, explica cómo el trabajo de su ONG "comienza desde la primera línea con nuestras unidades móviles recorriendo las calles, los clubs, los pisos clandestinos de prostitución que es donde estamos en contacto directo con ellas".

Las supervivientes juegan un papel muy importante en APRAMP para establecer vínculos de confianza

Las supervivientes juegan un papel muy importante en APRAMP para establecer vínculos de confianza. APRAMP

El objetivo es generar confianza, porque, como advierte Rocío Mora, directora ejecutiva de APRAMP, "si no se hace un trabajo proactivo... porque las mujeres que están siendo explotadas no van a llamar a nuestra puerta por miedo, porque tienen que pagar una deuda", aclara Mora.

Por ello, el primer gesto profesional es crucial. Roberto Ferreiro lo resume con acento gallego y la experiencia de una organización que lleva 175 años acompañando a estas mujeres vulnerables: "Básicamente lo fundamental es escuchar sin juzgar, que sepan que hay alguien que les va a escuchar", sintetiza el representante de Oblatas.

Garantía de seguridad y estabilidad

El riesgo tras la salida es máximo. El segundo paso sería la seguridad física y emocional como prioridad absoluta. Las supervivientes se enfrentan a un estado de alerta constante que requiere protección inmediata. Carolina Sánchez, de Amar Dragoste, cuenta cómo "los primeros días son de miedo, pánico, ansiedad extrema y temor al futuro. Temor a las represalias que van a venir sobre ellas por haberse escapado".

Para contrarrestar esta amenaza, las organizaciones ofrecen un sistema residencial. "Nosotras tenemos pisos de protección", explica la responsable de APRAMP para referirse a lugares ocultos donde nadie pueda localizar a las mujeres. Estos espacios son habituales en casi todas las entidades de la red para las que dan el primer paso.

Dos mujeres cocinan en uno de los pisos de la Fundación Cruz Blanca.

Dos mujeres cocinan en uno de los pisos de la Fundación Cruz Blanca. CRUZ BLANCA

Si la mujer toma la decisión de optar por una alternativa, pero tiene problemas con la vivienda, "ahí entra en juego también el recurso de alojamiento," señala Sadia Ur-Rehman Raya, trabajadora social y coordinadora del centro de personas vulnerables de la Fundación Cruz Blanca en Córdoba.

Una vez pasado el periodo crítico de los primeros meses, la mayor parte de las mujeres se trasladan a otros recursos habitacionales, centros de acogida y pisos. Aquí juegan un papel importante los Centros de Día que son los lugares donde reciben atención social, psicológica y jurídica.

"Más del 55% de las mujeres están sin documentación, y al final eso es un indicador claro de vulnerabilidad" apunta Ferreiro, lo que subraya la necesidad de asesoramiento legal inmediato.

Crecimiento en habilidades y red de apoyo

Con la seguridad garantizada, la prioridad pasa a ser el trauma, una constante independientemente de si han sido víctimas de trata o están en situación de prostitución. "El darse cuenta de que han sido o de que son víctimas de trata precisa de apoyo psicológico porque son personas muy frágiles que viven en el trauma," explica Sadia Ur-Rehman.

Podríamos considerar el acompañamiento psicológico como el tercer paso hacia la libertad. "Debe ser estratégico y profundo, pues el origen del daño suele ser anterior", apunta la responsable de APRAMP, Rocío Mora, y seguidamente puntualiza que estos abusos y agresiones sexuales que han sufrido muchas de estas mujeres en su infancia "a menudo tienen un origen intrafamiliar".

La directora de APRAMP explica que "el daño que se produce por esa esclavitud a la que están sometidas muchísimas de las mujeres" motivó a su asociación, hace tres años, a presentar "una guía para que los profesionales de la Psicología supieran de qué manera y en qué momento hay que intervenir."

"En este contexto, la mujer debe ser la dueña de su recuperación", confirma Carolina Sánchez. La fundadora y directora de Amar Dragoste puntualiza que "cada mujer superviviente protagoniza la creación y el seguimiento de su propio plan, de fijar sus propios objetivos y de ir logrando pequeños avances, mano a mano, con el equipo profesional".

La red social y el apoyo psicológico son muy importantes para su recuperación.

La red social y el apoyo psicológico son muy importantes para la recuperación. CRUZ BLANCA

Roberto Ferreiro tiene muy claro que el objetivo de esta fase es que todas las acciones supongan un "crecimiento personal en cuanto a herramientas, en cuanto a habilidades, en cuanto a desenvolverse por ellas mismas".

Capacitación y formación laboral

La llave a la libertad es la independencia económica. Este podría ser el cuarto paso hacia la libertad y la recuperación de la dignidad. Para ello es esencial que la formación responda a los deseos de la mujer y a las demandas del mercado. "Los estudios para mí es una de las partes más preciosas", confiesa con un acento universal aunque sea de Leganés, Carolina Sánchez, de Amar Dragoste. "Que una mujer logre estudiar aquello que soñó..." y deja colgada la frase como si le viniesen a la mente nombres y caras de sueños cumplidos.

Carolina Sánchez fundadora y directora de Amar Dragoste

Carolina Sánchez, fundó Amar Dragoste para ayudar a las mujeres prostituidas del polígono Marconi en Villaverde, Madrid. AMAR DRAGOSTE

"El primer paso es visibilizar sus capacidades", apunta la trabajadora social cordobesa —de ascendencia pakistaní— Sadia Ur-Rehman Raya. Y relata un caso de éxito. "Era una mujer que tenía una entrevista para su primer trabajo y decía que no sabía hacer nada, que siempre se había dedicado a lo mismo. Logramos hacer un currículum sobre todo lo que había hecho de manera informal en su vida y se enfrentó a la entrevista con muchas más herramientas que las que pensaba que tenía".

Desde APRAMP la estrategia va más allá del aula. Rocío Mora subraya que tienen un equipo formativo que "colabora con empresas para que todas ellas tengan un futuro laboral".

El resultado inmediato es la seguridad vital: "El tener esos ingresos en una primera etapa les da la seguridad de que se pueden recuperar porque cuentan con el dinero mínimo para cubrir los gastos de su familia", concluye la directora de Amar Dragoste.

Integración social y autonomía total

El último paso sería la desvinculación de los recursos asistenciales y la plena inserción social. El proceso puede durar años, como advierte Sadia Ur-Rehman Raya, pero el objetivo es "dotarlas de herramientas" para que su libertad sea sostenible. Roberto Ferreiro apunta directamente a la meta: "Todo está enfocado a que un día se desvinculen del centro."

Roberto Ferreiro Eimil, representante institucional de Oblatas para los proyectos de Ferrol y Madrid

Roberto Ferreiro Eimil también forma parte del Equipo de Dinamización de Oblatas para los proyectos de Europa. OBLATAS

En el momento en que se gradúan del programa, la mujer no solo encuentra un trabajo y una casa; también un sentido de pertenencia. Carolina Sánchez lo celebra: "Las mujeres cuando se gradúan sienten que son parte de una familia y seguimos celebrando sus cumpleaños y sus éxitos".

Finalmente, "la libertad —como dice Sadia Ur-Rehman— es difícil, pero es el único camino, y pasa por un cambio social". Roberto Ferreiro insiste en que la solución pasa por la educación, "o sea que los hombres entendamos que que por ser hombres y por tener dinero no podemos comprar el cuerpo de una persona," asegurando así que la autonomía de la mujer sea duradera y libre.

El final de la explotación sexual necesita un cambio social que pasa por la educación de los hombres.

El final de la explotación sexual necesita un cambio social que pasa por la educación de los hombres. OBLATAS

El aire que hoy respira Adriana es diferente. En su apartamento, donde la luz entra por las ventanas que ella misma eligió, huele a café recién hecho y a libros nuevos, los que usa para su curso de gestión administrativa. La vibración que siente ahora es la de su teléfono recordándole una entrevista de trabajo o el cumpleaños de una de sus nuevas amigas de la asociación. Adriana ya no es un número. Es una superviviente, dueña de su historia y de su futuro.