Júlia de Paz: "En 'La buena hija', queríamos mostrar todas las capas de la violencia machista"
- También hablamos con los protagonistas: Kiara Arancibia, Janet Novás y Julián Villagrán
- Participada por RTVE, la película se estrenará en cines el 10 de abril
En 2021, Júlia de Paz estrenaba el cortometraje Harta, en el que exploraba las consecuencias de la violencia de género sobre los niños y con el que consiguió el Gaudí a mejor cortometraje o tres Biznagas de plata en Málaga (actor, actriz y premio del público).
Cinco años después Júlia regresa a este Festival con la película La buena hija, en donde desarrolla las consecuencias que tiene la violencia doméstica en los jóvenes en una historia protagonizada por Kiara Arancibia, Janet Novás, Julián Villagrán y Petra Martínez. Una cinta que cuenta con la participación de RTVE y que llegará a los cines el 10 de abril.
“Cuando la coguionista, Nuria Dunjó, y yo hicimos el corto, ya sabíamos que queríamos hacer la película –nos explica Júlia-. Hablamos con asociaciones de mujeres supervivientes de violencia machista y la respuesta fue muy positiva, lo que nos motivó a seguir adelante. En el corto nos centrábamos en esa visita del padre, pero aquí hemos podido añadir más capas como son la relación con la madre, las tres generaciones de mujeres de una familia o el mundo de las amigas de la protagonista, que es la parte más luminosa”.
Tres generaciones de mujeres frente a la violencia machista
La película cuenta como, tras la separación de sus padres, Carmela (Kiara Arancibia) y su madre (Janet Novás) se mudan a casa de la abuela (Petra Martínez). Carmela anhela pasar más tiempo en casa de su padre (Julián Villagrán), un artista plástico a quien admira e idolatra. Pero poco a poco descubrirá que su padre no es la persona que ella cree”.
Además, mientras intenta contentar a su padre y a su madre, Carmela se enfrenta a los cambios de la adolescencia: “Queríamos que estuviese justo en la entrada al mundo adulto, algo para lo que todavía no tiene las herramientas. Una cosa que descubrimos cuando entrevistamos a niños y niñas víctimas de violencia machista es que todos se habían visto obligadas y obligados a madurar antes de lo previsto”.
“De alguna manera -continúa la directora- se habían visto obligados a encontrar herramientas para cuidarse ellos mismos e incluso para cuidar de la familia. Por eso ese punto vital de la adolescencia nos parecía tan interesante, porque Carmela está justo en esa búsqueda constante de su propia identidad”.
Fotograma de 'La buena hija'
Un momento de continuos cambios en los que esa violencia machista puede dejar secuelas de por vida en esos niños. “Algo que nos encontramos muy a menudo –nos explica Júlia-, es que esos niños y niñas tenían miedo de que, si eran hijas de una víctima, tuvieran más posibilidades de ser también víctimas en el futuro. Al igual que los niños que eran hijos de maltratadores también temían convertirse en uno de ellos. Lo que nosotras defendemos es que si hay un buen acompañamiento hay una posibilidad de resiliencia. Es decir, no hay por qué repetir estos patrones”.
“El miedo que tiene Carmela, sobre todo en la secuencia en la que habla con su madre y le pregunta ¿yo soy como él?, es justamente el miedo que nos encontrábamos en estos niños y niñas. Y que, al final es como el conflicto central de Carmela”.
Fotograma de 'La buena hija' (ASTRA PICTURES y AVALON) 5
Una violencia contenida que no da menos miedo
La violencia de la película es contenida, sin grandes explosiones, como suele pasar en el cine, pero eso no implica que dé menos miedo: “Queríamos enseñar todas esas capas de la violencia que son difíciles de interpretar: esas que algunas personas incluso no consideran violencia, como la violencia psicológica y todo lo que la rodea. Queríamos plantear el debate sobre quién marca los límites de la violencia y cuáles son estos límites”, concluye la directora.
La película también es una historia de sororidad, como nos explica Júlia: “Queríamos mostrar en la película esas tres generaciones de mujeres y cómo la culpa atraviesa a cada una de ellas. Porque lo que está viviendo Marta, la madre de Carmela, al darse cuenta de que su hija está sufriendo violencia por parte de su padre, es el mismo viaje que hizo la abuela en su momento al darse cuenta que Marta, su hija, estaba viviendo esta violencia. Hemos investigado mucho el tema y la red de apoyo que se crea entre las mujeres, como la asociación en la que participa la madre en la película, que es la Asociación de Mujeres Supervivientes de Violencia Machista. Esa red es un espacio de sanación y de acompañamiento. Y para nosotras era esencial”.
Fotograma de 'La buena hija'
Julián Villagrán es el padre
Julián Villagrán repite el papel de padre que ya interpretase en el cortometraje previo: “En el corto éramos un poco más obvios. Aquí la apuesta ha sido escapar de los grises, no decir al público de qué lado se tenía que poner, sino que juzgase por si mismo. Y mostrar esa violencia más sutil, más soterrada, que está más en los silencios. Eso también nos permitía acompañar a la niña en esa experiencia que tiene con sus padres y que, poco a poco, le va abriendo los ojos”.
En cuanto a su personaje, Julián nos comenta: “Yo creo que él se siente con el derecho de hacer lo que hace. Ese desprecio que muestra sin mostrarlo… Y esa cosa egoísta que tiene. Me gusta que Júlia haya querido mostrarlo como alguien muy “cool”, liberal y enrollado. Que al principio tenga mejor relación con el padre que con la madre y que sea un artista y un padre guay, porque nos permite mostrar mejor el viaje de Carmela”.
Sobre el trabajo con la debutante Kiara Arancibia, Julián nos explica: “Júlia nos ha dejado mucho espacio para improvisar las situaciones que plantea la película. Y la verdad es que la química que hemos tenido los dos ha sido brutal. Nos hemos cogido muchísimo cariño, ha sido muy fácil trabajar con ella y pienso que ella ha hecho un trabajo increíble. Ha tenido el apoyo de Tamara Casellas como coach, que también me ha ayudado a mí. Hemos estado muy arropados por todos, especialmente por Júlia, que no nos ha hecho amoldarnos a la realización, la parte técnica, sino que ella ha sido la que ha trabajado en función de la interpretación, de los actores y de lo que ocurría en cada secuencia”.
Fotograma de 'La buena hija'
Kiara Arancibia es Carmela
El gran descubrimiento de la película es Kiara Arancibia, que interpreta al personaje de Carmela. “He aprendido un montón de Carmela –nos confiesa-. Ella está entrando en la adolescencia en medido de ese complicado proceso de divorcio de los padres, por lo que no quiere que ese problema se convierta en el centro de su vida. Por eso buscará consuelo en sus amigas, en su primer amor… Como todo adolescente, quiere experimentar cosas nuevas”.
Y es que la propia Carmela está intentando descubrir quién es: “Si, yo empatizo muchísimo con Carmela porque, aunque yo sea un poco más mayor, estamos en el mismo punto de la vida”.
Carmela comienza la película llevándose mejor con su padre que con su madre: “Idolatra a su padre. Aunque durante ese viaje vital de la película empezará a verlo de otra manera muy diferente, se dará cuenta de cómo es realmente y del daño que está haciendo a su madre”, nos comenta Kiara.
En cuanto a esa relación con su abuela (Petra Martínez), la actriz nos explica: “Es muy importante para ella. La película también tiene ese punto de vista generacional y muestra como nos apoyamos para poder salir adelante. Algo que tampoco conseguiría sin la ayuda de mis amigas, que son mi principal apoyo para que Carmela pueda huir un poco de lo que tiene en casa”.
En cuanto a si la gustaría dedicarse a la actuación, Kiara nos confiesa: “Yo no sabía que iba a empezar en este mundo actuando, porque a mí lo que me encantaría sería dirigir, ser guionista y directora. Pero entrar así en el cine ha sido maravilloso y me ha gustado saber lo que se siente cuando te dirigen”.
La directora y los protagonistas de 'La buena hija' (Lluis Tudela) t
Janet Novás es la madre
Janet Novás es esa madre que solo intenta defender a su hija de cualquier peligro. “Está en un momento de supervivencia –nos cuenta la actriz-. Quiere huir de ese lugar para que su hija se aleje de ese lugar. Creo que sigue teniendo cierto aprecio hacia su expareja, pero no quiere que su hija crezca en esa violencia. Quiere otro futuro para ella y al final se refugia en su madre, que sabe que la va a entender, que la va a sostener. Y, desde ahí, poder rehacer su vida”.
“Hay partes de ella que ve reflejadas en Carmela –añade la actriz-, como la admiración que ella sintió por su expareja y que ahora siente su hija. Tiene que dejar que su hija vaya con su padre, pero está todo el rato en vilo, porque quiere confiar en él, pero sabe que no puede. Creo que Julián está fantástico mostrando esa violencia latente, que no vemos pero que sabemos que está ahí. Y por eso Marta no puede estar tranquila cuando la niña está con su padre”.
En cuanto a su trabajo con Kiara, Janet nos comenta: “Nos fuimos conociendo poco a poco, tratando de generar esa intimidad a través de improvisaciones. Creo que en el personaje de Marta hay algo que les pasa a muchas madres y es que se creen que lo saben todo y no es así. En el fondo tienen muchas dudas, muchas fragilidades”.
“Yo no soy madre, pero para mostrar esa relación entre las dos me he inspirado mucho en la madre de Kiara, que ha estado presente durante el rodaje. Ver cómo la guiaba y cuidada en cada momento fue muy inspirador para mí”, añade la actriz.
“Y poder trabajar con Petra Martínez, que hace de mi madre, ha sido un auténtico regalazo. Es una mujer increíble y el personaje de la abuela creo que aporta una gran profundidad a esa conjunción de mujeres de varias generaciones”.
Cartel provisional de 'La buena hija' (ASTRA PICTURES y AVALON) 5