¿Qué pasará con el petróleo? La duración del conflicto entre Estados Unidos e Irán será clave
- Un ataque corto podría subir el precio del crudo puntual, según los expertos
- Peligra el tránsito de petróleo y gas por el estrecho de Ormuz
- DIRECTO: sigue la última hora de los ataques de EE.UU. e Israel a Irán
La posición de Irán como gran productor de petróleo del mundo afecta directamente al comercio global y los mercados internacionales. El petróleo brent, el de referencia en Europa, ya superaba horas antes del ataque de Estados Unidos e Israel los 73 dólares el barril, su mayor precio en siete meses. Su escalada dependerá de la duración del conflicto, según los analistas consultados antes del anuncio de la muerte de Alí Jameneí. Si este es puntual y rápido "tendríamos una subida adicional a las que ya se han registrado, no creo que mucho más de otro 5%", ha asegurado a RTVE Noticias Víctor Alvarogónzalez, asesor financiero independiente de Nextep.
El panorama sería similar al que ya se vivió en junio de 2025. Entonces, EE.UU. atacó las instalaciones nucleares de Irán y el barril Brent llegó a situarse en los 78 dólares.
El gran temor del mercado es que se alargue la guerra. La República Islámica extrae alrededor del 4,5% del suministro mundial de petróleo. Su producción ronda los 3,3 millones de barriles diarios a los que suma 1,3 millones de barriles por día de condensado y otros líquidos. Un dato que destacan los analistas es que su principal comprador es China.
El estrecho de Ormuz, vital
El conflicto pone en peligro el tránsito de petróleo por el estrecho de Ormuz. Irán controla este paso marítimo estratégico en el comercio energético internacional. Es el punto de salida del petróleo y el gas procedente Arabia Saudita, Kuwait, Catar o Emiratos Árabes Unidos. Si quedase bloqueado, el crudo se dispararía.
El cierre de la navegación en Ormuz podría darse si "la advertencia militar norteamericana no ablandase una postura bastante dura por parte del régimen iraní respecto a estas negociaciones", ha puntualizado Alvargónzalez. Si EE.UU. decidiese recrudecer la ofensiva porque Irán se resiste, se llegaría a una guerra abierta y entonces, advierte, el tablero salta por los aires.
La OPEP se prepara
Las instalaciones de producción de petróleo y gas de Irán se concentran en las provincias del suroeste. En Juzestán hay petróleo y gas en Bushehr. En esa zona se encuentra también South Pars, el mayor yacimiento de gas del mundo.
El riesgo de que los ataques afecten a las infraestructuras energéticas iraníes y reduzcan de forma brusca el número de barriles en el mercado ha obligado a la OPEP+ a estudiar un cambio de estrategia.
La plataforma multinacional de 26 países productores de petróleo en la que militan Arabia Saudí, Rusia, Irán, Irak, Kuwait o Venezuela y que controla más del 50% de la producción mundial del crudo, valorará este domingo en una reunión de urgencia la posibilidad de incrementar el suministro de barriles al mercado.
El fantasma de Ucrania
En el recuerdo queda la crisis energética en la se sumió Europa tras el ataque ruso en Ucrania y que disparó una inflación que aún no termina de remitir. Al inicio de la invasión, en junio de 2022, el Brent rebasó los 119 dólares. Si se toma como referencia otra de las peores crisis recientes, la financiera de 2008, el petróleo llegó a los 140 dólares.
Que estas cotizaciones se repitan es bastante improbable y sus consecuencias indeseables en la economía. "Rusia es el segundo productor de crudo y el primero de gas", puntualiza Alvargónzalez, "solo el anuncio de las sanciones ya hicieron mucho daño". El único impacto real en la economía lo determinará lo que ocurra en el estrecho de Ormuz y si el conflicto se estanca. "Ni a Occidente, ni a los países árabes, ni a nadie le interesa que esté permanentemente cerrado", concluye Alvargónzalez.