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Andrew Mountbatten-Windsor: de favorito de la reina a detenido por la policía

  • Fue príncipe por nacimiento, Duque de York, héroe de guerra, representante del gobierno y ostentó una decena de títulos
  • La amistad y las acciones con el pederasta Jeffrey Epstein lo han despojado de todos los honores y llevado a la detención
La caída de Andrés Mountbatten-Windsor: del hijo favorito de Isabel II a terminar en el calabozo

Nació príncipe, el tercero y favorito de los cuatro hijos de la ya entonces reina Isabel II, y el día que cumplía los 66 años, el jueves 19 de febrero, la policía lo ha detenido por "mala conducta en cargo público". La presunta mala conducta es compartir información confidencial y el cargo público era "Enviado del Reino Unido para Comercio", el destinatario de esa información confidencial fue su amigo Jeffrey Epstein, el financiero pederasta y proxeneta multimillonario. De palacio a comisaría.

Del entitlement a la caída a cámara lenta

Entitlement es una palabra que en inglés describe el sentimiento de quien cree tener derecho a hacer lo que quiera, el sentimiento de impunidad por ser quién es, por su "título". El expríncipe Andrés es quien mejor ha representado la versión negativa y, presuntamente, delictiva de ese entitlement de la familia real británica. Príncipe, favorito de su madre la monarca, Duque de York, héroe de guerra por su participación como piloto de helicópteros en las Malvinas (Falklands para los británicos), vicealmirante de la Marina Real, coronel de la Guardia de Granaderos y una docena más de títulos militares. Títulos, títulos, títulos. Entitlement.

En 2001 Andrés recibió otro título, el de Enviado del Reino Unido para el Comercio, es decir, usar su estatus, su relevancia internacional y, sobre todo, el aura que daba la monarquía británica, para conseguir contratos, negocios beneficiosos para su país. El príncipe cruzaba el globo en todas direcciones, entrevistándose con jeques, presidentes, primeros ministros y multimillonarios diversos. Tanto viajaba que la prensa británica le otorgó otro título, "Airmiles Andy", por las millas que acumulaba volando.

Las relaciones que estableció en ese cargo oficial pronto levantaron sospechas y propiciaron investigaciones periodísticas sobre los beneficios personales, aparentes conflictos de interés y supuestas corrupciones, como la mansión que le regaló la reina cuando se casó con Sarah Ferguson y que él vendió muy por encima del precio de mercado, el yerno del presidente de Kazajistán le pagó a Andrés 3 millones de libras esterlinas más de lo que pedía el mercado. Sospechoso.

Con esa sombra de corruptelas, el príncipe aguantó hasta 2011, cuando empezó su lenta caída en desgracia, poco a poco la Casa Real lo fue despojando de honores y prebendas a las que él tuvo que renunciar muy a regañadientes.

Jeffrey Epstein entra en escena y va destruyendo la reputación del príncipe Andrés

En julio de 2011, el hijo de la reina tiene que renunciar a seguir dando vueltas al mundo a todo lujo en busca de negocios, deja de ser enviado para el comercio. Pero sólo eso, sigue manteniendo todos los títulos y desempeñando funciones reales.

Esa primera y leve degradación se produjo cuando se publicó una foto del Duque de York y Jeffrey Epstein paseando por un parque de Nueva York. La foto era la prueba de que el príncipe había mantenido la amistad con el multimillonario pederasta cuando a Epstein ya lo habían encarcelado en 2008 por prostitución de menores. También se reveló que el financiero había dado 15.000 libras esterlinas a Sarah Ferguson, que ha mantenido la amistad con Andrés tras su divorcio, para que enjuagara sus deudas.

El escándalo cobró una nueva dimensión con la denuncia de Virginia Giuffre, una de las víctimas de la red de prostitución de Jeffrey Epstein y Ghislaine Maxwell. Giuffre acusó al príncipe de haber abusado de ella cuando tenía 17 años, menor de edad.

Mal asesorado por su círculo o por su entitlement, el aún príncipe Andrés accedió en 2019 a ser entrevistado por la BBC, la televisión pública británica. Un error: al terminar la entrevista en la BBC la imagen pública de Andrés estaba más deteriorada aún que antes. En esa entrevista declaró una y otra vez que no recordaba haber estado con Virginia Giuffre. Al año siguiente, en mayo de 2020, Andrés renunció, o le hicieron renunciar, a desempeñar ningún papel público. El príncipe Andrés se había convertido en una marca muy tóxica para la Corona británica. Tenían que apartarlo y lo hicieron poco a poco. Andrés era el preferido de la reina.

Virginia Giuffre denunció al príncipe en un tribunal de Nueva York en agosto de 2021 y medio año después, en febrero de 2022, los abogados de Andrés evitaron el juicio y llegaron a un acuerdo económico con la denunciante. No se hizo oficial el monto del acuerdo, pero según The Daily Telegraph, fueron 12 millones de libras esterlinas para la ONG de Giuffre. La cosa cada vez cobraba mayor envergadura y dañaba la imagen de la monarquía. Siguiente degradación, le quitaron todos los títulos militares de los que Andrés estaba tan orgulloso. Previamente, 150 veteranos de los tres ejércitos se lo habían pedido a la reina. El un día héroe de guerra dañaba también el honor de los militares.

También lo expulsaron de sus deberes en patronatos y demás organismos con los que aún tenía algún vínculo, y el Palacio de Buckingham anunció que "el Duque de York seguirá sin deberes públicos mientras se defiende como ciudadano privado".

"El antes conocido como príncipe Andrés"

Es la fórmula que emplea a menudo la BBC, la cadena pública, el medio más meticuloso con todo lo que tenga que ver con la Casa Real. La reina murió en septiembre de 2022 y el hermano mayor de Andrés, Carlos, se convirtió en rey. Y cuando el pasado otoño se publicaron las memorias póstumas de Virginia Giuffre, en las que afirmaba que había tenido tres encuentros sexuales con el príncipe siendo menor, el rey Carlos decidió tomar medidas drásticas para detener la mancha familiar que se extendía a la institución. El 31 de octubre de 2025 Carlos III le quitó a su hermano el último título que le quedaba, el que tenía por nacimiento, el de príncipe: "A partir de hoy se le conocerá como Andrew Mountbatten Windsor". El rey también expulsó a su hermano de la finca donde vivía y que era patrimonio de la Corona, lo mandó a otra de propiedad particular.

En esa residencia lo ha detenido la policía el día que cumplía 66 años. No por abusos sexuales, sino porque, según la última entrega de documento de Jeffrey Epstein, compartió con él información económica del gobierno británico que era confidencial y que Andrés tenía en calidad de Enviado para Comercio.