Esquí de montaña, el debut olímpico del hijo del matrimonio Alpinismo & Esquí
Las modalidades de Sprint y Dobles Mixtos se estrenan en Milano Cortina 2026 en unos Juegos Olímpicos de invierno
El esquí de montaña se bautiza como deporte olímpico en Milano Cortina 2026. Serán tan solo dos de sus disciplinas las que se estrenan como olímpicas: el Sprint Individual (masculino y femenino) y los Relevos Mixtos.
La inclusión de estas dos espectaculares disciplinas puede abrir la puerta para el futuro a otras como la ascensión vertical o las carreras de larga distancia individuales o de equipos. Un nuevo horizonte para este deporte que aúna en uno al alpinismo y al esquí nórdico.
España, una de las potencias mundiales
Suena extraño leer España, potencia y esquí en la misma frase, pero es que el esquí de montaña español es de los punteros del mundo desde hace varios años.
Impulsado por nombres de grandes campeones como los de Oriol Cardona o Kilian Jornet, el esquí de montaña español —dependiente de la federación de montaña— puede presumir de codearse e incluso superar a países de gran tradición invernal como Francia, Suiza o Italia.
En Milano Cortina 2026, el circuito en el que se disputarán las pruebas está ubicado en la localidad de Bormio. La mítica villa alpina acogerá también en su pista Stelvio las competiciones de esquí alpino masculino (descenso, supergigante y eslalon).
El Sprint Individual
El 19 de febrero será recordado como el día histórico del debut olímpico. Se darán primero las competiciones de Sprint Individual y dos días después lo hará el Relevos Mixto. La disciplina es muy sencilla de comprender.
Seis esquiadores compiten en una carrera por un circuito, que consta de tres tramos de subida y un descenso largo hasta volver a la altura de la salida. Los dos primeros de cada serie avanzan de ronda hasta completar los seis finalistas.
Lo más característico del esquí de montaña es la utilización que se hace de las pieles de foca, la herramienta diferencial que permite ascender sobre la nieve con unos esquíes concebidos para descender sobre el manto blanco.
Gracias a esas pieles, se pueden afrontar los tramos de subida. La primera consiste en sortear una zona de diamantes en la que hay que serpentear cuesta arriba. De ahí se pasa al tramo de pateo, una exigencia que obliga a quitarse los esquís y subir a pie.
Para el tercer tramo de ascensión hay que volver a ponerse las fijaciones a los esquíes y afrontar la última de las ascensiones antes de quitarse las pieles y lanzarse al descenso.
Debido a los cambios de pieles y al tramo a pie, en esta disciplina cobra vital importancia la destreza a la hora de llevar a cabo esas transiciones en parado. Segundos que deciden carreras.
En estos Juegos Olímpicos, el formato será el siguiente. Habrá tres series con seis participantes, de los cuales entran a semifinales los tres primeros de cada serie y los tres mejores tiempos. En la final, los dos mejores y los dos mejores tiempos. La final tendrá seis miembros entre los que se jugarán las medallas.
Los Relevos Mixtos
La otra disciplina del esquí de montaña con medallas olímpicas en juego es el Relevo Mixto. La dinámica es igual que la del sprint, en el mismo circuito, solo que en esta ocasión el recorrido se hace en equipo. Se unen los esfuerzos de una esquiadora y un esquiador del mismo país.
Cada componente de la pareja ha de ejecutar el trazado del recorrido por dos veces. Primero sale la esquiadora y el esquiador concluye la carrera en su segundo paso por meta.
Como gran diferencia con el Sprint, además del doble paso por el circuito, está que en el circuito de Relevos se añade un pequeño tramo final, entre la meta y la salida, que implica poner las pieles a los esquís una vez más y recorrer unos metros.
Ilustraciones: César Verdúguez (DiseñoRTVE / Evoluciona)