Rufián y Delgado abren el debate en la izquierda: "Ciencia, método y orden para ganar provincia a provincia a Vox"
- "¿Qué sentido tiene que 14 izquierdas defendiendo lo mismo compitamos entre nosotros?", reflexiona Rufián
- El acto ha contado con representación de todos los partidos de izquierda, a excepción de Podemos, Bildu y BNG
Más de 200 personas esperaban a las puertas de la sala Galileo Galiei una hora antes del inicio del encuentro entre el portavoz de Esquerra en el Congreso, Gabriel Rufián, y el diputado de Más Madrid, Emilio Delgado. "¿Pero qué pasa?", se preguntaba una señora que no podía cruzar la acera de la calle. "Habla Rufián", respondía una voz al aire. A codazos se ha hecho un espacio para pasar. El número de personas en la calle no ha parado de aumentar y muchos se han quedado sin poder entrar. El aforo de la sala es limitado: 500 personas.
Dentro de la sala la expectación es máxima y los periodistas revisan la lista definitiva de invitados, acercándose a los asientos reservados con su nombre. Hay representación de Esquerra, Comuns, PSOE-PSC, Compromís, Chunta Aragonesista (CHA) y Sumar. No hay ningún nombre de Podemos, ni de EH Bildu. Tampoco del BNG. Entre los primeros en acceder a la sala, Gerardo Pisarello, diputado de los Comuns. También Jorge Pueyo, el representante de CHA que ha mejorado los resultados de la formación en Aragón.
Con 15 minutos de retraso ha comenzado el acto, con la gente en pie y aplaudiendo a Rufián y Delgado. El diputado de Más Madrid ha entrado a la sala con el brazo en alto; el portavoz republicano, con un semblante más tranquilo. El título de la charla ha sido Disputar el presente para ganar el futuro; el objetivo lo ha dicho el propio Rufián a los pocos minutos de empezar la charla: "Ganar provincia a provincia a Vox".
"Lo que yo propongo es tres o cuatro puntos programáticos en común de las izquierdas que después de un debate intenso de las cúpulas de los partidos nos presentemos con ciencia y con orden provincia a provincia", ha explicado Rufián. "Ciencia, método y orden para ganar provincia a provincia a Vox", ha resumido el dirigente con el objetivo de aglutinar a las izquierdas en candidaturas únicas que no dispersen el voto en las próximas elecciones generales.
El portavoz de Esquerra ha querido resumir los puntos programáticos en “antifascismo, el derecho a la autodeterminación, la dignificación de las condiciones de vida y un grupo interparlamentario común”.
"¿Qué sentido tiene que 14 izquierdas compitamos entre nosotros?"
"¿Qué sentido tiene que 14 izquierdas defendiendo lo mismo compitamos entre nosotros para ver cómo nos repartimos los votos de la izquierda?", pregunta que ha lanzado Rufián al aire y que ha recogido un sonoro aplauso. "Yo querría que la derecha estuviera tan fraccionada como la izquierda", ha remarcado. "De lo que se trata es ganar en escaños provincia a provincia", ha argumentado.
Y ha insistido: "La pregunta es quién se presenta en Girona, en Sevilla, en Madrid, en Valencia… ¿Vale la pena que sigamos compitiendo entre nosotros para ver quién es más puro o quién hace mejores tuits?", ha remachado
Emilio Delgado, por su parte, ha celebrado que se haya iniciado este debate "porque la conversación pública en la izquierda se estaba quedando corta". "En mi opinión, hacía falta abrir esta conversación: cómo nos vamos a presentar a las elecciones", ha sostenido.
Según el diputado de Más Madrid, "lo que tenemos delante es un frente histórico (en referencia a PP y a Vox). Y eso no se para solo con una coalición de partidos", ha dicho. Por ello, ha defendido que "hay que levantar un bloque histórico a la altura de lo que tenemos delante".
Podemos, una ausencia muy presente
Al acto no ha asistido ningún miembro de Podemos, una ausencia que ha estado muy presente en varios momentos del acto. Rufián se ha referido a la formación de este modo: "Podemos es, ha sido y será una formación política imprescindible en la izquierda de este país". "Para mí son imprescindibles", ha razonado Rufián.
Otra de las ausencias más sonadas ha sido la del presidente de Esquerra, Oriol Junqueras, que, a pesar de encontrarse en Madrid, no ha asistido al acto de la sala Galileo Galilei. La cúpula del partido hace días que se había distanciado de la charla y de las pretensiones de Rufián. "El mejor antídoto es apostar por proyectos de izquierda arraigada en nuestro país y no decididos desde Madrid", aseguró hace varios días la secretaria general de los republicanos, Elisenda Alamany.
Tampoco la vicepresidenta segunda del Gobierno y líder de Sumar, Yolanda Díaz, ha hecho parada en la sala de Chamberí. Ni estará este sábado, 21 de febrero, en el Círculo de Bellas Artes de Madrid para la presentación de la nueva coalición de izquierdas de cara las próximas elecciones generales que han anunciado Sumar, Izquierda Unida, Comuns y Más Madrid. Díaz, sin embargo, sí que se ha pronunciado en redes sobre el acto de este miércoles. "Me ha gustado lo que he visto y oído hoy: ganas de ganar, energía e ilusión. Duplicar nuestra fuerza y ofrecer esperanza", se puede leer en su perfil de Bluesky.
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Hablan los asistentes: "Me gustaría que fuera un punto de inflexión en la izquierda"
"Estamos aquí porque el panorama del futuro se ve muy negro". Así se pronuncia Ana, que nos indica que viene a título personal y que no forma parte de ningún partido. "Hemos decidido venir porque la aventura nos parece interesante, hay que ilusionar a la izquierda y pelear los derechos que tenemos ya ganados", asegura.
Ana mira a su hija Pilar, que esta tarde la ha acompañado al acto. "Estamos muy ilusionadas por poder escucharles en directo". Y ha añadido: "Me gustaría que esto fuera un punto de inflexión para empezar a movilizar a la izquierda y dejar a un lado las siglas, poder tener más unidad".
Muchas personas se han quedado fuera del acto, que ha contado con un aforo de 500 personas. RTVE / Àlex Cabrera
Otro de los asistentes es Antonio. "Quiero ver si se puede llegar a unir a todas las fuerzas de izquierdas en un frente amplio para enfrentarse a la derecha reaccionaria que nos puede perjudicar a la clase trabajadora".
Una vez ha acabado el acto, la sala Galileo Galilei se ha vaciado rápidamente. La organización ha pedido a los periodistas dejar libre el espacio porque, tras la charla, había programado un concierto de jazz.