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Rufián, el carismático líder independentista de ERC que quiere unificar a la izquierda española en una candidatura

El portavoz de ERC, Gabriel Rufián, atiende a la prensa durante el pleno del Congreso de los Diputados, este martes en Madrid.
El portavoz de ERC, Gabriel Rufián, atiende a la prensa durante el pleno del Congreso de los Diputados, este martes en Madrid. EFE/MARISCAL

Gabriel Rufián llegó al Congreso de los Diputados de la mano de Esquerra Republicana de Catalunya hace más de una década, en 2015. En principio, aseguraba que iba a estar 18 meses y luego se volvería a "su país", Cataluña. Pero con el tiempo se ha quedado.

Se ha quedado y se ha asentado en Madrid. Al menos políticamente. Con el paso de los años se ha convertido en un fijo de las sesiones de control al Gobierno, primero con el Ejecutivo de Mariano Rajoy y, actualmente, con el de Pedro Sánchez.

Desde sus inicios, su foco mediático ha ido en aumento en paralelo a su popularidad hasta convertirse en el líder de la izquierda preferido para los españoles entre 35 y 55 años, según el CIS. Además, es el cuarto líder mejor valorado a nivel global, por detrás de Sánchez, Alberto Núñez Feijóo y Santiago Abascal.

Para alcanzar esa popularidad han contribuido sus sonados enfrentamientos dialécticos con miembros del PP y de Vox, principalmente, aunque también es habitual verle enfrentado con el PSOE y Junts. Unos enfrentamientos que tienen gran recorrido en redes sociales, donde es uno de los políticos más activos y cuyos vídeos en el Congreso acumulan millones de reproducciones, demostrando el tirón que tiene entre el público joven y no tan joven.

No hay semana con sesión en el Congreso de los Diputados en la que alguna de las intervenciones de Rufián no se haga viral en redes. Ya sea por lo que dice dentro del hemiciclo, por lo que expresa o hace en comisiones de investigación o por los videos que le graba el agitador ultra Vito Quiles en los últimos tiempos, a los que responde con ironía sarcástica. En sus más de diez años en Madrid, Rufián ha llegado a sacar hasta una impresora en la tribuna del Congreso en una sonada intervención frente a Soraya Sáenz de Santamaría.

ACN, ERC y su llegada a Madrid

De padres andaluces y nacido en el barrio de Fondo en Santa Coloma de Gramenet en 1982, Rufián, educado siempre con la prensa en los pasillos de la Cámara Baja y con gran capacidad dialéctica, inició su andadura política a lomos del independentismo que daría lugar al 'procés'. Padre de dos hijos con dos mujeres diferentes, está graduado en la Universidad Pompeu Fabra y, antes de ser político, trabajó en una empresa de trabajo temporal como experto en selección de candidatos.

Sus primeros contactos con el activismo político tuvieron lugar en 2013 de la mano de la plataforma Súmate, que defiende en castellano el independentismo catalán. Posteriormente, y tras un breve paso por ACN, la Asamblea Nacional Catalana que tan popular se hizo durante el 'procés', Rufián recaló en ERC para encabezar la lista al Congreso de los Diputados en diciembre de 2015.

Desde ese momento se convirtió, primero, en un inseparable de Joan Tardà, con quien hizo tándem en la repetición electoral de junio del 2016, y posteriormente con Oriol Junqueras durante los momentos más álgidos del 'procés'.

Candidato a la alcaldía de Santa Coloma, pero sin mucho éxito

Sin abandonar Madrid, en 2023 fue candidato de su partido a la alcaldía de su Santa Coloma natal, aunque no pasó de los cuatro escaños, muy lejos de los 18 logrados por el PSC de la actual Consellera de la Generalitat de Cataluña, Nuria Parlón.

El acta la mantuvo hasta enero de 2025, momento en el que renunció a ella para centrarse en sus proyectos políticos en Madrid, según aseguró. Y uno de esos proyectos políticos es el que ve la luz este miércoles en Madrid, el que tiene como objetivo unificar a la izquierda española en una sola candidatura de cara a las elecciones generales de 2027. El independentista catalán con don de gentes y popular entre los jóvenes quiere movilizar y unificar el voto con una meta clara, seguir siendo clave y llave de gobierno para un Gobierno de signo progresista.

Con su propuesta para unificar a la izquierda parece haber apartado esos viejos anhelos independentistas que le trajeron en 2015 hasta Madrid. Con todo, está por ver si se podrán integrar en una única plataforma de izquierdas plurinacional o seguir cobrando más fuerza de manera independiente de la mano, otra vez, de su inseparable ERC.