Irán confirma que habrá una segunda ronda de negociaciones nucleares el martes: "La pelota está en el campo de EE.UU."
- El ministro de Exteriores iraní ha partido ya rumbo a Ginebra al frente de una delegación diplomática y técnica
- No obstante, ha vuelto a defender las mismas líneas rojas marcadas en la reunión anterior
Irán ha confirmado este domingo la celebración de una segunda ronda de negociaciones nucleares con Estados Unidos en Ginebra, Suiza, el martes. El viceministro de Exteriores iraní, Majid Takht-Ravanchi, lo ha anunciado en una entrevista con la cadena británica BBC, desde Teherán, y ha asegurado que "la pelota está en el campo de EE.UU." y que, "si es sincero", se puede alcanzar un acuerdo.
El ministro de Exteriores de Irán, Abás Araqchí, ha partido ya rumbo a Ginebra al frente de una delegación diplomática y técnica. Las conversaciones se volverán a llevar a cabo de manera indirecta y bajo la mediación del ministro omaní de Exteriores, Badr bin Hamad al Busaidi. Además, el jefe de la diplomacia iraní sostendrá encuentros bilaterales con Al Busaidi; con su homólogo suizo, Ignazio Cassis; y con el director general del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), Rafael Grossi, con quien abordará posiblemente la reanudación de inspecciones de las instalaciones atómicas iraníes atacadas por Israel y Estados Unidos durante la guerra de los 12 días en junio.
"Si se quiere un acuerdo, hay que centrarse en la cuestión nuclear", ha afirmado Takht-Ravanchi, que ha vuelto a descartar el enriquecimiento cero en Irán, como han exigido las autoridades estadounidenses.
No obstante, asegura que Teherán está dispuesto a "examinar compromisos" sobre su programa nuclear, "siempre que Washington también entable conversaciones sobre el levantamiento de las sanciones". El régimen de los ayatolás considera la suspensión total del enriquecimiento de uranio como una "línea roja" y una violación de sus derechos en virtud del Tratado de No Proliferación Nuclear (TNP).
Ante la pregunta de si Irán estaría dispuesto a sacar del país los más de 400 kilos de uranio enriquecido al 60%, muy cerca del 90% necesario para el uso militar, el diplomático iraní ha respondido que aún es pronto para decir "qué ocurrirá en el curso de las negociaciones".
Días antes, el jefe de la Organización de Energía Atómica de Irán (OEAI), Mohammad Eslami, afirmó que Teherán podría diluir el uranio enriquecido al 60% si EE. UU. levanta todas las sanciones impuestas al país.
Misma postura con los misiles balísticos
Takht Ravanchi también ha reiterado la oposición de Teherán a dialogar sobre su programa de misiles balísticos. "Cuando fuimos atacados por los israelíes y los estadounidenses (en la guerra de los 12 días en junio), fueron nuestros misiles los que nos ayudaron; ¿cómo podemos aceptar quedar privados de nuestra capacidad defensiva?", ha afirmado.
Estas declaraciones se producen después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmara el viernes que un cambio de régimen en Irán sería "lo mejor que podría pasar" e informara del envío de un segundo portaaviones a Oriente Medio como medida de presión sobre Teherán para que firme un acuerdo.
El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, ha afirmado este domingo que una de las condiciones que Israel pone para un acuerdo entre Estados Unidos e Irán es que limite a 300 kilómetros el alcance de sus misiles balísticos.
Trump ha asegurado reiteradamente que prefiere un acuerdo con Irán a través de la diplomacia, aunque ha amenazado con acciones militares en caso de no lograrlo. Ante estas amenazas, Irán y Estados Unidos reanudaron el 6 de febrero las negociaciones indirectas bajo la mediación de Omán, en su primera reunión desde la guerra de los 12 días entre Teherán y Tel Aviv, en la que participó Washington con el bombardeo de instalaciones nucleares iraníes.
Ambas partes calificaron el encuentro como "bueno" y se emplazaron a una nueva reunión "pronto", pese a las diferencias en torno al programa de misiles iraní y al apoyo de Teherán a grupos regionales como Hizbulá o Hamás, que Washington quiere frenar y que Irán rechaza.