Jóvenes, camareros y de origen sudamericano: así son los extranjeros que aspiran a la regularización en España
- Se estima que en España viven 840.000 personas en situación irregular
- La mayoría proceden de Sudamérica y son jóvenes en busca de trabajo
"Reconocer, dignificar y dar garantías" a quienes ya viven y trabajan en España. Así defendía este martes la ministra Elma Saiz la regularización extraordinaria de migrantes que el Gobierno ha pactado con Podemos y ya se ha aprobado en el Consejo de Ministros. Inclusión, Seguridad Social y Migraciones estima que en torno a medio millón de personas podrían beneficiarse de esta medida, que son cerca del 80% de los casi 840.000 inmigrantes que se calcula que viven en España en una situación administrativa irregular.
¿Quiénes son estas personas? ¿Dónde y cómo viven? ¿En qué trabajan? Esto es lo que los datos nos dicen de ellos:
1. 840.000 personas de fuera de la Unión Europea
Medir cuántas personas viven en España en situación irregular es un desafío. Este estatus hace que sea especialmente difícil tener registros más allá de sus empadronamientos o recibos de luz y agua. La Fundación de las Cajas de Ahorros (Funcas) estima que la cifra de extranjeros no comunitarios residentes en España en situación administrativa irregular podría haber alcanzado las 840.000 personas a 1 de enero de 2025.
Este grupo representaría el 17,2% de la población extranjera que vive en España. Además, Funcas apunta a que su crecimiento ha sido sostenido en los últimos años, multiplicando por nueve la estimación del número de extranjeros en situación irregular de 2017.
Funcas obtiene esta cifra detrayendo de la población extranjera de la Estadística continua de población del INE la información sobre extranjeros con certificado de registro, tarjeta de residencia o autorización de estancia por estudios, que estén en vigor o en trámite, según el Observatorio Permanente de la Inmigración. También se resta la estadística de personas demandantes de asilo de Eurostat.
2. Provienen de Sudamérica, especialmente de Colombia y Perú
Los cálculos de Funcas también permiten conocer desde dónde han llegado a España estas casi 840.000 personas en situación irregular. El 70% vienen desde países de Sudamérica, mientas que Centroamérica y el Caribe suponen en torno al 17%. Otro 5% proviene de países de África y el 7% restante ha llegado desde Europa, el resto de América, Asia y Oceanía.
En cuanto al origen por países, uno de cada tres son de Colombia. Perú también aporta casi un 13% y Honduras, cerca de un 11%. Entre los países africanos, destacan Marruecos y Argelia, con más de un 2% de extranjeros llegados a España en situación administrativa irregular en cada caso; y Bangladés es el principal origen de las personas asiáticas que conforman este grupo.
3. En 2025, entraron de forma irregular en España 36.775 personas
Otra fuente para conocer el número de personas que han llegado a España en situación irregular se encuentra en los informes de inmigración irregular del Ministerio del Interior, que indica que el año pasado llegaron más de 36.700 personas.
Este balance, que se publica quincenalmente, solo tiene en cuenta las llegadas a España por tierra y por mar. No incluye los extranjeros que llegan como turistas o con otro tipo de visado a través de los aeropuertos y que se quedan en el país tras expirar ese permiso. Aunque las cifras se han incrementado notablemente desde 2022, Interior reporta un descenso del 27% respecto a 2024, cuando llegaron a España poco más de 64.000 extranjeros en situación irregular.
4. Treintañeros en busca de trabajo
Más allá de las estadísticas de llegadas, la información de los inmigrantes que viven en España en situación regular es la única disponible para dibujar un perfil de este colectivo. Así lo resuelve el informe sobre la realidad migratoria del país que el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones encargó al Comité Económico y Social (CES) en 2025. Una de sus principales conclusiones es que la población migrante en España es notablemente más joven que la autóctona.
La edad media de los extranjeros se situaba en 35 años en 2021 y descendió a 33,2 años en 2022, un valor que queda muy por debajo de la media nacional de 44,3 años. Según el CES, este perfil demográfico más juvenil responde a que el grueso de las migraciones se producen por motivos laborales y a que muchos llegaron a España en edad de trabajar.
La distribución por grupos de edad muestra una concentración marcada entre los 25 y 54 años, justo en los tramos clave de la vida laboral. Sin embargo, el CES destaca que el perfil de los inmigrantes que viven en España se está desplazando hacia edades más avanzadas en los últimos años, lo que refleja tanto la consolidación de proyectos de vida duraderos como la llegada de personas con mejor cualificación, que tienden a migrar a edades superiores.
5. Casi un tercio de los nacidos en España
Para el CES, la inmigración se ha convertido también en el principal salvavidas de la natalidad en España. El informe recuerda que el país combina una de las tasas de fecundidad más bajas de la Unión Europea (1,12 hijos por mujer en 2023) con una esperanza de vida altísima, lo que conduce al envejecimiento de la pirámide de población. "La inmigración ha venido a amortiguar el impacto demográfico", dicen los expertos, que destacan que el 19% de la población que reside actualmente en España ha nacido en el extranjero, a los que habría que sumarle sus hijos nacidos aquí.
6. Concentrados en polos económicos y viviendo de alquiler
La presencia de inmigrantes en España se distribuye de forma muy desigual por provincias, aunque el informe del CES detecta que se concentran en las zonas donde existe mayor demanda laboral y en aquellas regiones con sectores intensivos en empleo. Además, señala una "notable concentración geográfica" de esta población migrante vinculada a polos económicos.
La estadística continua de población muestra que los extranjeros en situación regular son una de cada cinco personas que viven en Madrid y en Cataluña, casi un 14% de los que viven en la Comunitat Valenciana o un 12% de los ciudadanos de Andalucía. Sin embargo, la presencia de inmigrantes en el resto de comunidades desciende del 10% del total de residentes. Por provincias, destacan Alicante, con un 29% de población extranjera; Baleares, con un 28%; Girona, con un 27% y Barcelona, Lleida, Almería, Madrid y Santa Cruz de Tenerife, todas con un 25% de inmigrantes residentes, cifra que incluye a todos los ingleses, alemanes, franceses o, en general, personas de origen extranjero que viven de manera permanente.
Respecto al tipo de casas en las que viven, el CES destaca una diferencia fundamental con respecto a los españoles: mientras el 80% de los nacionales vive en casa propia, solo el 24% de los extracomunitarios y el 40% de los comunitarios son propietarios. El alquiler domina entre la población migrante, con el 76% de los extracomunitarios en régimen de alquiler, aunque los expertos observan una leve tendencia a la compra desde 2019 que podría indicar una mayor estabilidad de los proyectos migratorios.
7. Empleados de hostelería, construcción y cuidados
La población migrante que vive en España trabaja mayoritariamente como mano de obra en sectores de servicios intensivos, especialmente en actividades con baja cualificación, según los datos de la Encuesta de Población Activa recopilados por el Comité Económico y Social (CES).
El 68,4% trabaja en el sector servicios, con una concentración muy alta en restauración y hostelería, servicios personales, servicios domésticos y cuidados de personas mayores. Destaca la elevada presencia en ocupaciones elementales (limpieza, peones de construcción), servicios de restauración y cuidados personales. Además, los expertos destacan que las mujeres migrantes tienen un peso especialmente importante en el sector de los cuidados.
El 45% de los inmigrantes que trabajaban en España en 2024 lo hacían en régimen de contratación temporal, con un aumento hasta el 49% en el caso de las mujeres. Por países, destacan los extranjeros nacidos en Marruecos y Rumanía, con más de 300.000 afiliados en ambos casos, según datos de la Seguridad Social de 2024 recogidos por el informe de Situación de las personas migrantes y refugiadas en España del Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones. Los informes también muestran que, aunque hay extranjeros que trabajan por cuenta propia, su presencia es minoritaria.
8. Su renta no llega al 60% de la de los españoles
El 80% de los asalariados extranjeros que trabajan en España se concentra en ocupaciones con salarios inferiores a la media nacional y sus ingresos son sustancialmente menores a los de los españoles. Según la Encuesta de Condiciones de Vida del INE, en 2024 la ganancia media anual de los trabajadores extracomunitarios apenas alcanza el 58% de la de los españoles, mientras que los de la UE cubren cerca del 90%.
Los expertos también indican una "doble penalización salarial" para las mujeres, por género y por nacionalidad.
9. Permisos de residencia de larga duración y por trabajo
A finales de 2024, según datos del Ministerio de Inclusión, 3,2 millones de personas extranjeras tenían autorización de residencia en vigor en España. Es decir, de los aproximadamente 5,3 millones de extranjeros censados, la gran mayoría cuenta con algún tipo de autorización, al que se sumarían unas 500.000 personas más que ahora no tienen documentación regular, según las estimaciones del Gobierno.
En cuanto a los motivos por los que se conceden las autorizaciones de residencia, el Observatorio Permanente de la Inmigración del Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones indica que un tercio se conceden por trabajo, mientras que una de cada cuatro responde a circunstancias excepcionales. Otro 21% tienen detrás el arraigo como circunstancia excepcional, mientras que otro 8% se conceden por causas familiares.
10. Casi el triple de concesiones de nacionalidad que en 2017
Tras el permiso de residencia, el siguiente paso para algunos es la adquisición de la nacionalidad. Un estatus que está sujeto a varios requisitos y que, en el caso de adquirirse por residir en España, exige que la persona viva de forma legal, continuada e inmediatamente anterior a la petición en España durante un tiempo que varía en función de otros criterios.
En 2024, más de 252.000 personas accedieron a la nacionalidad española, lo que supone un incremento de las concesiones que triplica las poco más de 66.000 que se concedieron en 2017. En este sentido, el CES indica que no es un fenómeno masivo, pero observa una tendencia de consolidación que, a su juicio, evidencia la mejora en las condiciones de vida, cierto envejecimiento relativo de la población extranjera y la formación de proyectos familiares asentados en España.