Trump prevé presentar este jueves en Davos su polémica Junta de Paz
- Estará presidida por el propio Trump, que nombra un Comité Ejecutivo con personas de su confianza
- Países como Francia o Noruega ya han rechazado integrarla al considerar que desplaza a la ONU
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, prevé presentar oficialmente este jueves en Davos la denominada Junta de Paz, que si bien en un principio estaba orientada a supervisar la reconstrucción de la Franja de Gaza, está despertando polémica por las pretensiones del mandatario de convertirla en una suerte de alternativa al Consejo de Seguridad de la ONU. Una iniciativa para la que ha invitado a decenas de líderes, entre ellos el propio primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu o el presidente ruso, Vladímir Putin.
Antes de partir a Suiza, el republicano afirmó: "este será un viaje muy interesante, no sé qué pueda pasar".
Además de las fricciones que puedan darse por su insistencia con sus planes de anexión de Groenlandia, el foco está puesto también en cómo se desarrollará, el jueves y antes de regresar a Washington, la ceremonia que quiere presidir junto a otros líderes internacionales para poner en marcha esa Junta de Paz.
Aunque fue concebida inicialmente para supervisar la implementación del alto el fuego en la Franja de Gaza, Trump pretende ampliar sus atribuciones y convertirla en una alternativa al Consejo de Seguridad de la ONU.
En una rueda de prensa este martes, el republicano explicó su decisión de crear este consejo de paz porque, a su juicio, la ONU no le ha ayudado a resolver ningún conflicto armado. Y aunque afirmó que la Junta "podría" reemplazar a Naciones Unidas, también aseguró que desea que la ONU continúe existiendo, ya que considera que tiene un "gran potencial".
Según se ha adelantado, la Junta de Paz estará presidida por el propio Trump, que ha nombrado a un Comité Ejecutivo formado por personas de su confianza: el secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio; el enviado especial para Gaza, Steve Witkoff; su yerno Jared Kushner; el ex primer ministro británico Tony Blair; el director de Apollo Global Management, Marc Rowan; Roberto Gabriel, asesor de Trump; y el presidente del Banco Mundial, Ajay Banga.
El magnate estadounidense configuró también un Comité Ejecutivo en apoyo del Alto Representante para Gaza (el búlgaro Nickolay Mladenov) y del comité de tecnócratas palestinos que quedará a cargo del enclave (Comité Nacional para la Administración de Gaza).
Este comité, que cuenta con integrantes de Catar y Turquía, despertó protestas en el Gobierno de Benjamín Netanyahu, que consideró que incluía personas tolerantes con el grupo islamista Hamás, aunque finalmente Israel ha aceptado la invitación de EE.UU. de integrar la junta.
Trump ha invitado a decenas de líderes a integrar esta Junta de Paz, entre ellos el presidente ruso, Vladímir Putin; el argentino, Javier Milei; y el turco, Recep Tayyip Erdogan. Algunos han descartado sumarse al organismo, como el francés Emmanuel Macron, al considerar que la propuesta actual va más allá de la situación en Gaza y plantea cuestiones "sobre el respeto de los principios y de la estructura de Naciones Unidas que no se pueden cuestionar".
México, por ejemplo, ha expresado este miércoles que no ha sido invitado hasta la fecha a participar en esta junta, que ve como "un sistema paralelo" a la ONU, pero con "un planteamiento muy unilateral".
Según ha desvelado este miércoles el enviado especial de la Casa Blanca para la paz en Oriente Medio, Steve Witkoff, hay ya "20, quizás 25 líderes mundiales que ya han aceptado la Junta de Paz".
Este lunes, el Kremlin confirmó, a su vez, que el presidente ruso, Vladímir Putin, había "recibido por canales diplomáticos la propuesta de entrar a formar parte de la Junta de la Paz", según dijo Dmitri Peskov, portavoz presidencial, en su rueda de prensa telefónica diaria.
También fue invitado el presidente bielorruso, Alexander Lukashenko, y el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores, Ruslan Varankov, ya dijo que el mandatario recibió con agrado la invitación.
"Garantizar una paz duradera en las regiones afectadas"
Aunque medios estadounidenses informaron de que Estados Unidos exige una aportación de 1.000 millones de dólares para formar parte de la Junta, el Gobierno de Trump aclaró que dicha contribución es voluntaria.
El inquilino de la Casa Blanca podrá liderar la Junta de la Paz de por vida o hasta que decida renunciar, incluso después de haber concluido su mandato como presidente de Estados Unidos. No obstante, una vez que deje el cargo, será un futuro presidente estadounidense quien designe al representante del país ante la Junta.
El borrador de la carta fundacional de este consejo de paz, al que ha accedido la agencia de noticias AFP, revela que se trata de una "organización internacional" cuyo objetivo es "promover la estabilidad, restablecer una gobernanza fiable y legítima, y garantizar una paz duradera en las regiones afectadas o amenazadas por conflictos".
Postura de Israel
Netanyahu ha aceptado la oferta de Trump para unirse a la Junta de Paz.
"El primer ministro, Benjamín Netanyahu, ha anunciado que aceptó la invitación del presidente estadounidense Donald Trump y se unirá como miembro del Consejo Supremo de Paz, que estará compuesto por líderes mundiales", reza un comunicado difundido por la oficina del mandatario israelí.
Tras dos años de guerra y ofensiva militar israelí, que dejaron más de 68.000 muertos gazatíes, en la Franja de Gaza rige un alto el fuego desde octubre pasado, pese a que más de 440 personas han muerto en ataques israelíes, incluidos un centenar de niños, desde entonces.
Con la mediación de EE.UU., Egipto y Catar, Israel y el grupo islamista palestino Hamás firmaron en ese mes el plan de paz de 20 puntos de Trump, que, entre otras cosas, establece que un organismo palestino tecnócrata, supervisado por una 'Junta de Paz' internacional, gobernará Gaza durante un período de transición, sin especificar plazos. Según el acuerdo, este comité no da cabida a integrantes de Hamás, que gobierna de facto la Franja de Gaza desde 2007.
La Casa Blanca anunció hace una semana la fase dos del plan de paz que impulsa el estadounidense, que establece ese Gobierno de tecnócratas para la transición -que se estima tendrá 15 miembros y estará presidido por Ali Shaath, ex viceministro de la Autoridad Nacional Palestina encargado del desarrollo de la industria-, e iniciar la desmilitarización y reconstrucción total, así como el desarme de Hamás.
"Queremos la paz en Oriente Medio. Tenemos cuestiones como Hamás. Y Hamás está de acuerdo con entregar las armas. Es gente que nació con armas en la mano y no va a ser fácil para ellos, pero lo tienen que hacer. Y veremos en las próximas 2 o 3 semanas si lo hacen, porque, si no, realmente vamos a acabar con ellos", ha sentenciado Trump en Davos.
El mandatario ha dicho que "hay 59 países que forman parte de este acuerdo de paz", en referencia al total de líderes a los que ha invitado a integrar esa Junta, "y algunos ni siquiera están en oriente medio".
"Tenemos el problema de Hizbulá en el Líbano. Hay pequeños fuegos, pero la paz está más cerca. Acabamos de encargar bombarderos y la verdad es que son aviones enormes que impactan en sus objetivos en noches en donde no hay ningún tipo de luz. Lo mismo ocurre con los aviones y con los ' Tomahawk'. La verdad es que muchos países no firmaban nada porque estaba el problema de Irán", ha afirmado.
"Hay países que nunca habrían firmado este acuerdo porque tenían miedo: teníamos el acosador que es Irán, pero esto ya no es así", ha enfatizado.