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'Ley Rider'

Los conflictos que no resuelve la 'Ley Rider'

Por
Concentración de riders en Londres
Concentración de riders Toby Melvillet / Reuters

La 'Ley Rider' ha reconocido la situación de trabajadores por cuenta ajena a los ‘rider’, los repartidores de comida y productos a domicilio, pero ha dejado muchos flecos sueltos respecto al modelo laboral de los trabajadores surgidos con la irrupción de la economía digital.

La nueva norma reconoce como asalariados únicamente a los repartidores de plataformas digitales, dejando fuera a otros trabajadores de este tipo de plataformas que no se dediquen al reparto. Según Ignasi Beltrán, profesor de derecho laboral en la Universitat Oberta de Catalunya (UOC), “el principal problema de hacer una ley ad hoc es que no se ha dado respuesta a todo el fenómeno, que es mucho más amplio y está en clara expansión”.

Riders - El documental
Transcripción completa

(Música)

Perfecto. Perfecto, gracias.

Gracias, hasta luego.

(Música)

Antes de empezar en Glovo,

llevaba diez años trabajando en una empresa

de administrativo contable.

Y nada. Era una pyme, una tienda.

Yo estaba, más o menos, en la parte de administración,

pero también medio de cara al público.

Y acabé quemadísimo. Siempre he trabajado un poco en eso.

Antes trabajaba con mis padres, tenían una gestoría,

he trabajo siempre en oficina, en trabajos de mierda tradicionales.

En cambio, ahora me encanta el mío.

Nuestro trabajo a los riders nos encanta.

Es un cambio muy chulo.

Yo anteriormente era cocinera y he estado como 12 años trabajando,

hasta que en mi vida cambia.

Y soy madre y entonces es incompatible,

pues, tener un hijo con ese...

los horarios y los turnos y demás

son bastante difíciles de sobrellevar con la vida familiar.

Vi simplemente en una aplicación,

"Puedes con tu coche y elegir tú los horarios", y tal y cual,

y como estaba cabreada con todo lo demás,

dije: "pues pruebo".

Mi día a día es despertar a mi hija, llevarla al cole

y a las diez, más o menos, empiezo a trabajar.

Puede ser en Glovo o puede ser un bloque de Amazon.

Y continúa hasta las cuatro de la tarde aproximadamente.

Y el fin de semana sí que hago un poquito más,

porque la demanda está hecha así,

el fin de semana es cuando más se concentra la demanda.

La gente es cuando más pide

y entonces sí que he hecho unas tres horitas por la tarde-noche

el viernes, el sábado y el domingo también.

Hola, buenas. Gracias, buen día.

Hasta luego.

Estas empresas están ayudando en varios sentidos.

Uno: a activar ese comercio de proximidad y la restauración

y dos: están permitiendo que esas figuras de los riders

puedan entrar, puedan participar, en el mercado de trabajo

de una manera muy rápida y muy sencilla.

-El modelo de negocio de las empresas de reparto

es un modelo basado en una estrategia de reducción de costes,

reducción de costes a toda costa.

¿Por qué? Porque están en un mercado muy competitivo,

que hay muchas empresas

y saben que una de las estrategias es que gane el mejor,

que gane el que consiga tener mayor cuota de mercado

y para ello llevan a cabo prácticas que no son éticas.

Estas empresas, ahora mismo, no son rentables.

Con lo que paga el consumidor, no pagas el repartidor,

que dé media vuelta a Barcelona y que venga a tu casa,

no le pagas.

Entonces lo que hacen es buscar otras formas y vías de ingreso,

como son pues vender los datos, ofrece servicios de consultoría, etc.

-Todas las compañías son relativamente jóvenes.

Tienen pocos años y en pocos años hecho un gran crecimiento.

A partir de interpretar cómo aplicar la tecnología,

a algún producto o servicio ya existente.

(Música)

Básicamente en Glovo, tú tienes una puntuación

que te permite coger algunas horas con cierta antelación.

Aparte, están las horas que se van abriendo aleatoriamente,

"las horas locas" que llamamos en el argot.

Y luego, una vez que llega tu hora, tienen que hacer el "check in".

Disculpe, listo. Buenas noches. Gracias a usted.

Y si estás en la zona, si no te tienes que acercar,

te empiezan a caer los pedidos y ya sin parar a trabajar.

Si hay suerte, porque luego hay horas muertas

o se pone lento y te quedas parado durante minutos u horas sin pedido,

entonces no ganamos nada.

En los ratos muertos,

te juntas con los panas, con los compañeros

en las plazas y hablas paja, o estás charlando

o, si puedes, comes algo,

o descansas en los sofás de los portales de los vecinos,

a veces intentas descansar un rato

para seguir haciendo turno.

Las aplicaciones registran todos los datos de nuestro trabajo:

nuestra velocidad, nuestra velocidad de entrega,

todos los tiempos de espera... Todo.

Lo que pasa es que eso, en principio,

no se refleja de forma directa en la puntuación

que a nosotros nos muestran.

Esos son estadísticas internas de la empresa

que luego decide a quien mantiene o a quien cierra la cuenta,

porque no le compensa por los ritmos,

pero eso no se refleja en la puntuación,

en la puntuación se refleja las valoraciones directas

de restaurante, cliente y plataforma,

que te suben o te bajan puntuación.

Nosotros tenemos continuamente el algoritmo en la cabeza

y el control de la aplicación en la cabeza.

Sabemos que estamos controlados, cada aspecto de nuestro trabajo,

y eso nos obliga a correr todo el tiempo,

a incluso saltarnos las normas de circulación,

porque si no, no hacemos buenos números.

Esto es un control y una presión constante.

Yo antes trabajaba por cuenta ajena y tengo más control ahora,

en este sistema de falsos autónomos, con tantos ojos mirándome

cada segundo de mi trabajo.

Negociar las tarifas para nada, en ningún grado, nunca.

No hay ningún tipo de negociación, de nada, ni de tarifas ni de nada.

Somos totalmente precarios,

te pueden cerrar la cuenta en cualquier momento,

no sabemos cuánto vamos a ganar, cuántas horas vamos a tener.

Estamos sometidos al control de clientes, restaurantes, Glovo.

Vamos...

No solo precario, tenemos muchas capas de precariedad.

(Música)

Cuando se está hablando de la precariedad,

que genera el trabajo en plataformas, en España.

Varios expertos lo han apuntado: juristas,

personas expertas en temas de tecnología,

en temas de mercado laboral.

Se apunta que las plataformas no han inventado la precariedad.

Lo que nosotros queremos decir es que nosotros queremos

que toda aquella persona que trabaja en una plataforma

tengan las mejores condiciones para trabajar.

Que nosotros entremos a negociar las tarifas,

o que ellos negocien las tarifas.

Ahora mismo es un tema muy complicado y muy complejo

que yo no te sabría responder, porque no lo podemos hacer.

-Yo trabajo en Uber,

pero la cuenta es alquilada de otra persona.

No tengo mi propia cuenta,

porque ahorita es muy difícil abrir una cuenta de Uber.

Sí, hay muchas personas que alquilan cuenta.

Y uno por densidad, por querer, por trabajar, uno tiene que aceptar.

Yo he querido salir con la cara tapada,

porque la cuenta no es mía, la cuenta es alquilada

y no quiero meter en problemas a la persona,

a la dueña de la cuenta.

Yo trabajo seis días a la semana, 12 horas diarias.

Y en el día hago 30, 40 euros, depende.

Lo único que ellos se apegan, que dicen que uno tiene flexibilidad,

porque uno mismo se...

Se coloca el horario que quiere trabajar.

Pero uno puede pasar 12 horas o 15 horas trabajando,

pero esa hora no te la pagan como tal,

simplemente tienen que esperar a que la empresa te lance un pedido

para poder empezar a cobrar dinero,

pero en sí, las horas trabajadas no te las pagan.

A mí me gustaría, más que todo, que me contraten,

porque dicen que para abrir una cuenta de Uber

hay que ser autónomo,

pero no le veo la autonomía por ningún lado.

(Máquina de café)

Cuando entré a Glovo, no tenía ni idea de nada

del conflicto ni de la situación,

de las condiciones en las que estábamos ni nada.

Entré, hice lo que la empresa me dijo, me di de alta en autónomos

y empecé a trabajar muy enfocado en el tema de estar en la calle,

ir con la bici, a mi aire.

Luego es cuando poco a poco,

yo y muchos compañeros que hemos tenido un proceso, digamos,

de despertar o de ser conscientes de la situación.

Yo no soy del grupo originario ni nada.

De hecho, yo llevo siendo un poco más consciente

un año o dos como mucho que llevo en las plataformas.

Ellos llevan muchos más años en esto,

pero a mí me han ayudado mucho también,

porque ellos, cuando empiezas a intuir las cosas,

ellos te las explican

y te cuadra las explicaciones que dan,

porque tienen mucha más experiencia,

aunque incluso algunos están fuera, porque les despidieron.

Plano 2, toma 1.

"Raiders por derechos" nace cuando varios repartidores

empezamos a darnos cuenta que este trabajo

que nos vendían como algo tan guay, que casi tienes que pagar tú

para que puedas trabajar yendo en bicicleta y pasártelo tan bien,

empezamos a ver que no es tan divertido.

Empezamos a ver que esta flexibilidad no es real,

porque, para empezar, tienes que trabajar en alta demanda

o no te dan horas la semana siguiente.

Una serie de cosas que nos empiezan a incomodar

y a hacer pensar que, igual,

nuestra condición es de falso autónomo.

-Fuimos la plataforma que empezó a destapar,

a poner el foco que detrás de los riders

había una historia de precariedad que no se había contado.

Entonces, empezamos a hacer huelgas en diferentes ciudades de España.

A raíz de las huelgas y manifestaciones que se hicieron,

hubo unos despidos masivos.

Fue a partir de ahí cuando empezamos a denunciar

en los juzgados todos estos despidos,

porque considerábamos que nos habían vulnerado los derechos

y porque nos consideramos trabajadores.

A partir de ahí, se abrió la fase más judicial

y empezó en cascada a caer demandas,

no solo en Barcelona, sino Madrid, Zaragoza, Gijón.

-Confiamos en la libertad,

creemos firmemente en la libertad de expresión.

Tenemos un diálogo muy abierto con los riders,

con los restaurantes. Nos critican abiertamente,

no hay ningún problema, porque de hecho,

es crítica constructiva lo que buscamos,

el poder buscar soluciones

y nosotros, en ningún momento, tomamos medidas

porque se produzca una crítica a la compañía.

Yo me considero autónoma de verdad. Yo elijo las horas que trabajo

y elijo con quién trabajó también.

O sea, quién me dice que yo no sea autónoma.

Aquí cuando entramos no miran si somos mujeres,

somos hombres, cuánta edad tenemos.

Hay mucha gente mayor que no tiene otra cosa

y no les contrataban de hace años

y están trabajando y ganando un dinero.

Yo, como mujer, me he enfrentado a:

"mejor quédate en casa, cuidando de tu hija,

y cuando ya pasen unos años busca trabajo".

Eso me lo han dicho en entrevistas de trabajo.

Considero que, precisamente, era más precaria anteriormente,

en el trabajo de la hostelería,

en una cocina en la que yo echaba 12 horas al día.

Y luego los contratos no era lo que realmente veía

y nadie se va a luchar contra eso.

Se vienen a luchar contra esto, que todos estamos trabajando

y si no, no habría tanta gente trabajando

si fuera tan horrible,

ni tantas colas de espera para apuntarse,

porque ya somos tantos que hay que regular la entrada de raiders.

Sobre la gente que quiere...

laboralizar esto,

que sean contratados por cuenta ajena,

yo pienso que eso ya existe, o sea, esto es una evolución,

si ellos no quieren la evolución,

pues, trabajos con contrato ya existen de repartidores.

Pizzerías, hay miles.

En tu barrio, puedes elegir la que quieras

y no tienes que hacer kilómetros,

te quedas en tu barrio repartiendo y ya está.

O sea, lo que no sé, porque esto lo quieren convertir

en algo que no es, esto es algo diferente.

Es cierto que hay que regular. Para eso estamos luchando, pero...

es que esos trabajos con contrato de repartidor ya existen.

Se pueden ir cuando quieran.

Ya han surgido varias asociaciones y varios movimientos

que defienden todo esto, que sigamos siendo autónomos.

Sí mejorando condiciones, por supuesto,

y si las empresas tienen que pagar su parte, que paguen.

(TODOS) ¡Stop Ley Riders! ¡Stop Ley Riders!

(TODOS) ¡Stop Ley Riders! ¡Stop Ley Riders!

(MEGÁFONO) La libertad de autogestionarnos,

libertad de no estar condicionados por un jefe,

libertad de elegir qué, cómo y cuándo será nuestro trabajo

y, sobre todo, libertad de escoger lo que queremos para nosotros mismos.

"Repartidores Unidos" es un movimiento que surge

como producto de las...

reuniones que tiene "Raiders por derechos"

con el Ministerio de Trabajo, el 2 de junio de este año.

Una madrugada estuvimos inconformes con esta situación,

estuvimos comentándolo porque casi nadie conocía

sobre la situación de la ley rider.

Decidimos crear un grupo de WhatsApp

y ese grupo se fue inflando como una pelota de nieve

y terminamos convocando manifestaciones a finales de junio.

El miedo que tenemos en su gran mayoría,

por lo menos a boca de calle, es justamente la pérdida del trabajo

y la pérdida de la flexibilidad.

La pérdida de la capacidad de compatibilizar ese trabajo.

La flexibilidad es elegir lo que yo quiera.

El qué, cómo, cuándo, por qué y según qué quiero hacer las cosas,

Lo mismo tenemos una flexibilidad que es, básicamente, total

en la gran mayoría plataformas.

Es decir, en un oficio tan elemental,

como es llevar un paquete de un punto A a B,

yo puedo elegir básicamente todo sobre esta gestión

que pueda ser en este oficio.

No elegimos los precios,

pero al igual que un asalariado tampoco elige su salario

y lo negocia, y no por ello es autónomo,

hay una relación de oferta demanda, que es la que lo regula.

Nosotros proponemos un nuevo modelo basado

en lo que llamarían en Francia el autónomo digital,

que es un modelo intermediario entre autónomos o asalariados.

En el cual podemos seguir siendo autónomos,

pero podamos tener una serie de certezas, de incertidumbres

y de derechos,

que creo que cualquier trabajador debería tener.

De ninguna manera, me considero precario.

Yo elijo cuándo trabajo, por qué trabajo,

en qué trabajo y qué trabajo.

Y viendo la realidad de otros sectores,

si lo ponemos en una balanza, no me considero precario.

(RADIO) El Tribunal Supremo establece que los repartidores

de comida a domicilio de la empresa Glovo,

los conocidos como riders, sí son trabajadores de la empresa.

Sí existe, entre ellos una relación laboral,

ha fallado a favor de un denunciante.

(Música)

-La sentencia del Tribunal Supremo

lo que hace es resolver un caso concreto,

pero sí que marca una línea interpretativa.

A partir de ahora,

son las empresas las que,

bien por actuación de la inspección de trabajo

o bien de manera voluntaria, lo cual es poco probable,

procedan a la regularización del trabajo

de todos estos trabajadores.

El hecho de que el trabajo a través de las plataformas

se pretenda canalizar a través del trabajo autónomo,

eso hace que estas empresas se ahorren

todos los costes de los seguros sociales

y, por lo tanto, además,

se devalúan una gran cantidad de derechos laborales,

como podría ser el derecho al descanso, a las vacaciones.

La fuerza sindical se devalúa notablemente.

-Deliveroo siempre cumple la legalidad,

o sea, nosotros operamos, dentro del marco legal vigente.

El marco legal vigente hoy por hoy nos permite operar

tal y como lo hacemos.

Y todas las sentencias que afectan a Deliveroo en este momento

están recurridas, con lo cual, no hay ninguna sentencia final

que diga que debemos contratar a los repartidores.

Si en algún momento el Tribunal nos pide hacer algo,

nosotros siempre lo hemos hecho.

-La uberización de la economía es el uso de plataformas digitales,

con la excusa de degradar condiciones laborales

y usarlas para degradar condiciones laborales.

Estas plataformas, sin lugar a duda, están promoviendo

la uberización de la economía, en este sentido.

Ir hacia un modelo de Uberización

es ir hacia un modelo donde la protección social sea mínima,

donde constantemente estemos cambiando de trabajos

y no sepamos si al mes siguiente vamos a poder trabajar o no.

La uberización de la economía amenaza totalmente el estado de bienestar.

Es posible innovar y crear plataformas,

crear empresas que aseguren una promoción

de los derechos de los trabajadores.

-Esto es un debate que trasciende de Glovo,

en lo que es la uberización de la economía.

Lo que sí nosotros tenemos muy claro

es que Glovo es una compañía de impacto,

de impacto social y de impacto económico positivo,

qué implica que diversidad de ciudadanos y de empresas

nos utilicen para recibir servicios y para generar ingresos.

-En nuestra posición, la idea digital es que hay que avanzar

para encontrar fórmulas que permitan

que esta actividad...

que esa actividad función óptimamente y que, además,

aquellos que prestan los servicios tengan las coberturas,

o que tengan la seguridad mayor,

asemejándolo casi un contrato de trabajo, pero sí que seguimos...

Seguimos opinando que esa relación tiene más notas

de independencia que de dependencia.

-Sin un modelo laboral que garantice unos derechos suficientes

y sensatos al trabajador,

no hay crecimiento económico sostenible.

El progreso económico solo se alcanza

cuando se dan las condiciones de justicia social

y de bienestar compartido.

Los derechos de los asalariados los he tenido.

Y hoy en día, siendo autónoma me veo más libre

y con una flexibilidad laboral, con una flexibilidad horaria.

¿El 11 GYG?

Gracias.

La verdad es que me costaría mucho cambiar esto

a volver a lo anterior. Me costaría mucho.

A veces lo pienso y digo, "madre mía",

me da hasta angustia pensarlo.

Yo quiero que se me reconozca como empleado,

por las condiciones efectivas de trabajo.

Quiero estabilidad,

que quede una buena cotización porque eso implica sanidad pública,

implica mi pensión, implica a mis bajas.

Implica muchas cosas.

Hola, ¿quién es? Glovo.

(Música)

Espero que, de verdad, no me falte el trabajo.

Ya sea bien trabajando de esto o no,

porque ya no se sabe muy bien el futuro,

pero sí me gustaría algo de estabilidad.

Ya por mi edad, también.

Este trabajo no hace más que crecer.

El sector de delivery, de envío,

es un sector con muchísimo futuro.

Pero un futuro que incluya tecnología

y también incluya derechos laborales.

No puede ser futuro a costa de mis derechos o mis ambiciones.

(Música)

Con todo este acuerdo, ¿pienso que se va a conseguir algo?

Todo lo contrario.

Pienso que pasamos a estar en manos de subcontratas,

con contratos temporales, con condiciones vergonzosas.

Y ahora sí que me siento precaria.

Así que, bueno, una pequeña alegría en la casa del pobre

que es que, por fin,

reconocen que los trabajadores son trabajadores. Uau.

Mira ya Riders, el documental.

Beltrán hace referencia a la economía digital, que se abre paso a gran velocidad y que arrastra a muchos más perfiles profesionales como abogados, traductores o limpiadores, entre otros. Además, para las empresas afectadas por la norma el incentivo económico es muy poderoso y, según el profesor de derecho, "es muy probable que, como han estado haciendo hasta la fecha, sigan tratando de deconstruir las notas de laboralidad para evitar tener que contratar a los riders”.

Ruben Ranz, coordinador de ‘Tu respuesta sindical’ en UGT, considera que la norma supone “un avance muy positivo en el derecho laboral”, aunque echa de menos “que afecte a todos los trabajadores de plataformas digitales y no solo a los repartidores”. Aún así, advierte, “eso no significa que no puedan ser considerados asalariados también, sino que habrá que luchar por sus derechos en los tribunales apoyándose en el Estatuto de los Trabajadores, tal y como ha ocurrido con los ‘riders’”.

“Una ley desastrosa que no tiene en cuenta a muchos repartidores”

Para las plataformas digitales, lejos de haberse zanjado el asunto, la grieta que separaba las dos posturas está más abierta que nunca. En un comunicado publicado al día siguiente del acuerdo alcanzado por la mesa de diálogo, las plataformas mostraron su rechazo a dicho texto. Llaman la atención sobre el efecto que la laboralización podría tener en los repartidores y en el sector de la restauración, y considera que “mientras otros países europeos aprueban regulaciones que apoyan la economía digital con mayores protecciones para los repartidores autónomos, España parece ir en dirección contraria, poniendo en peligro un sector que aporta 700 millones al PIB nacional”.

La Comisión Europea ha abierto una consulta para mejorar el trabajo en plataformas digitales y, aprovechando la coyuntura, las asociaciones de repartidores pro autónomos APRA y Repartidores Unidos han mandado una carta a la institución donde advierten de que la nueva norma puede dejar a una parte de los ‘riders’ sin trabajo, Según estas asociaciones, este hecho “provocará un enorme desempleo en segmentos precisamente muy vulnerables de la población”. En palabras de Jordi Mateo, presidente de APRA, se trata de “una ley desastrosa que no tiene en cuenta a muchos de nosotros”. Además, se quejan de que el Gobierno no se reunió con ellos y de que su postura no fue escuchada en la mesa de negociación.

Hablamos con la directora y guionista de 'Riders, el documental', Paloma Torrecillas.

“Una ley muy insuficiente”

Desde la plataforma Riders x derechos, que llevan años luchando por ser reconocidos como asalariados, opinan que la 'Ley Rider' es “muy insuficiente y no va a la raíz del problema”. Para diversos expertos especialistas en economía y derecho del trabajo, este tipo de empresas promueven la ‘uberización’ de la economía que Melissa Renau, investigadora en la UOC, define como “el uso de plataformas digitales para degradar condiciones laborales” y advierte de que ir en esta dirección significa “ir hacia un modelo donde la protección social sea muy mínima”.

Para Riders x derechos la aprobación de la norma es solo un punto y aparte y creen que “habrá que seguir luchando para que las empresas contraten a sus trabajadores cumpliendo con los convenios colectivos y que no pasen del fraude de los falsos autónomos al fraude de las subcontrataciones”. Con ello, hacen referencia a las empresas de reparto de comida a domicilio que hoy en día utilizan la subcontratación a través de empresas de trabajo temporal para contratar a sus ‘riders’. Muchas asociaciones pro autónomos también han expresado su preocupación sobre esta práctica una vez se aplique la ley.

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