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El BCE discute por primera vez la compra de activos pero mantiene los tipos en el 0,25%

  • Respaldo unánime del Consejo de Gobierno a las medidas no convencionales
  • Draghi explica que el programa no puede ser igual al de la Reserva Federal

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El BCE discute por primera vez la compra de activos pero mantiene los tipos en el 0,25%

El Banco Central Europeo (BCE) mantiene los tipos de interés en el 0,25% pese a la caída de la inflación de la zona del euro en marzo, aunque por primera vez ha debatido la posibilidad de estimular la economía si los datos macro siguen sin acompañar.

Además, el instituto emisor europeo ha dejado sin variación la facilidad marginal de crédito -en el 0,75%- y la facilidad de depósito, que se mantendrá en el 0%, pese a la posibilidad que se manejaba de que marcarse un tipo negativo para desincentivar a los bancos europeos a depositar sus fondos en el BCE.

El presidente del BCE, Mario Draghi, ha revelado que el Consejo de Gobierno ha discutido el lanzamiento de un programa de compra de activos."El Consejo mantuvo una discusión amplia (...) Hablamos sobre  menores tipos de interés, extender la adjudicación plena de fondos a  tipo fijo y hablamos de QE (alivio cuantitativo)", apunta el banquero  italiano.

Unanimidad para usar medidas no convencionales

En la rueda de prensa posterior a la reunión, el presidente del BCE subraya que el Consejo de  Gobierno "es unánime" en su compromiso de utilizar también  herramientas no convencionales "dentro de su mandato" para afrontar  un periodo prolongado de baja inflación.

De hecho, Draghi señaló que los miembros del Consejo discutieron  sobre la opción de un programa de QE, algo que no había tenido lugar  de manera explícita en la reunión de marzo. Asimismo, apunta como otro de los motivos  para poner sobre la mesa esta posibilidad el hecho de que cuanto más  prolongado sea el periodo de baja inflación, mayores serán los  riesgos para las perspectivas de inflación a medio plazo.

"El Consejo reflexionará extensamente sobre el diseño del QE",  indica el banquero italiano, que subraya las diferencias que tendría  el lanzamiento de un programa del BCE respecto al  aplicado por la Reserva Federal, que tuvo efectos inmediatos sobre  los precios de todos los activos por las condiciones de la economía  estadounidense.

"Mientras la economía de EE.UU. está más orientada al mercado de capitales, nuestra economía lo está hacia el crédito bancario, y habría que tener esto en cuenta en el diseño de un programa así", matiza.

Riesgo de un crecimiento débil

El presidente del BCE ha señalado que su principal temor es que el estancamiento económico en la zona euro "sea más largo de lo previsto" porque si el nivel de desempleo sigue alto durante mucho tiempo "es más difícil de reducir" con políticas convencionales. También ha reconocido que "muchos de los problemas que aquejan a la eurozona son estructurales".

Draghi ha añadido que la cotización del euro con respecto a otras divisas es un elemento "muy importante" para la estabilidad de precios y será vigilada de cerca, aunque no es "un objetivo de política monetaria" en sentido estricto.

Por otra parte, el Fondo Monetario Internacional (FMI) prevé que los tipos de interés aumenten "solo moderadamente" desde su nivel actual y espera que sigan siendo "relativamente bajos" tras superar la crisis. Su directora gerente, Christine Lagarde, había alertado este martes de la baja inflación y pedido al BCE que relajase aún más su política monetaria.

La inflación sigue baja

La inflación interanual en la eurozona se desaceleró en marzo hasta situarse en el 0,5%, su nivel más bajo en los últimos cuatro años, y cayó hasta -0,2% en España.

En las últimas semanas varios miembros del BCE habían adelantado que hay margen de maniobra para nuevas medidas, y especialmente reveladoras fueron las palabras del presidente del Bundesbank, Jens Wiedmann, que abrió la puerta a un programa de compra de deuda.

El ministro de Economía y Competitividad español, Luis de Guindos, se mostró convencido de que el BCE "actuará" para hacer frente a la baja tasa de inflación, que se aleja mucho de su objetivo, que es mantener las tasas de inflación en niveles inferiores, aunque próximas al 2%.

Por su parte, el Producto Interior Bruto (PIB) de la zona euro experimentó en el cuarto trimestre de 2013 una expansión del 0,2% respecto a los tres meses anteriores, cuando había crecido el 0,1%, según la tercera estimación del dato por parte de Eurostat, que revisó este miércoles una décima a la baja su anterior lectura.

La tasa de desempleo en la zona euro se mantuvo estable el pasado mes de febrero en el 11,9%, donde permanece desde octubre de 2013 tras las últimas revisiones del dato realizadas por Eurostat, lo que supone una décima menos interanual.