Enlaces accesibilidad

La energética alemana RWE recortará 2.400 empleos pese a tener 1.700 millones de beneficio

  • Este ajuste de empleos se suma a la reducción anunciada de otros 8.000
  • El beneficio operativo entre enero y junio ascendió a 3.600 millones de euros

Por

La segunda mayor compañía alemana de suministro energético, RWE, mantuvo en el primer semestre su beneficio neto en 1.700 millones de euros, pese a lo cual ha informado este martes que prevé recortar 2.400 empleos por la difícil situación en el sector de la energía.

Esa reducción de 2.400 empleos se suma a otro ajuste ya anunciado de 8.000 puestos de trabajo. Así, un total de 10.400 trabajadores abandonarán la empresa antes de 2014, de los que más de un tercio serán por despidos y el resto, por planes sociales de bajas incentivadas, prejubilaciones o deslocalizaciones.

"Esto podría resultar en la externalización o transferencia de empleos a regiones con estructuras de costes más favorables", ha indicado la compañía, que también llevará a cabo cambios en su estructura organizativa, como la creación de una compañía domiciliada en Alemania que se encargará de centralizar la gestión de sus plantas de producción eléctrica en Alemania, Holanda y Reino Unido.

RWE ha explicado que la facturación cayó un 1,3% entre enero y junio, hasta quedar en 27.100 millones de euros. Aún así, el beneficio operativo creció en ese período un 9%, hasta alcanzar los 3.600 millones de euros.

Lastrado por el abandono de la energía nuclear

RWE ha señalado que los resultados del primer semestre se han visto lastrados por factores extraordinarios relacionados con la decisión del Gobierno de Angela Merkel de acelerar el abandono de la energía atómica y cerrar los reactores más antiguos.

"Las actuales condiciones son todo menos fáciles", ha lamentado el consejero delegado, Peter Terium, quien en un comunicado justifica esa dificultad por "las crecientes intervenciones estatales en el sector de la energía, la reducción de márgenes en las centrales eléctricas y la cada vez mayor competencia en el mercado de gas y electricidad".

En la primera mitad del año, la venta de electricidad bajó un 8% por la desconsolidación de una de sus filiales (Amprion), mientras que las ventas de gas se redujeron un 11%.

Los resultados de RWE han mejorado este año respecto al pasado -cuando se empezó a aplicar la reducción del recurso a la energía nuclear-, pero ese repunte ha sido peor al registrado por su mayor competidor, el gigante energético germano EON, que anunció este lunes que su beneficio neto se ha triplicado en el primer semestre de este año respecto al mismo período del año pasado y ha superado los 3.000 millones de euros, gracias -entre otras cosas- a la renegociación a la baja de los precios del gas que le compra a la gasista rusa Gazprom.

En el caso de RWE, una renegociación parecida con la compañía de gas noruega Statoil ha permitido mantener las ganancias.