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Dexia, el principal banco belga, a punto de quebrar tres años después de su rescate

  • Las acciones de la entidad han perdido un tercio de su valor bursátil
  • Dexia sacó buena nota en los test de estrés con un core capital del 10,4%
  • Los bancos centrales de Bélgica y Francia muestran su "absoluto respaldo"

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El Gobierno belga celebra esta tarde una reunión restringida de urgencia para tratar la situación del banco Dexia que en septiembre de 2008 recibió 6.400 millones de Francia, Bélgica y Luxemburgo para evitar su quiebra. Una situación que podría estar a punto de volver a producirse pese a que la entidad francobelga pasó los test de estrés de julio con buena nota y un capital básico del 10,4%.

Los títulos de Dexia han llegado a perder este martes más de un 30%, aunque finalmente han moderado su caída a un 22,48%, mientras que los principales parqués europeos han sufrido pérdidas en torno a un 2%.

La reunión de los principales miembros del Ejecutivo comenzará a las 18:00 GMT (ocho de la tarde hora española), según ha confirmado el portavoz del primer ministro en funciones, Yves Leterme. El propio Leterme, que consiguió -tras 18 meses- un acuerdo de gobierno, no ha descartado que el Estado belga de una garantía al banco "si fuera necesario", en unas declaraciones a la radio pública flamenca VRT.

El ministro belga de Finanzas, Didier Reynders, ha asegurado que Francia y Bélgica actuarán si fuera necesario para no dejar caer a Dexia. "Estudiaremos todas las propuestas del Consejo de Administración, pero repito: los ahorradores del banco están cubiertos hasta 100.000 euros" por cuenta de París y Bruselas, ha indicado a su llegada al Ecofin.

Los bancos centrales de Francia y Bélgica han mostrado "su absoluto respaldo" a la entidad en un comunicado.

Desplome de las acciones

Las acciones de Dexia han llegado a desplomarse un 33% en la Bolsa de Bruselas en los primeros veinte minutos de la sesión, tras sugerir la entidad que podría desprenderse de parte de sus activos. Esto significaría escindirse en un banco bueno y uno malo que concentrara los activos tóxicos.

A las 14:35 horas, los títulos de Dexia caen un 15% y la desconfianza se extiende también al resto del sector bancario belga, tanto Fortis, que recibió un rescate de 11.200 millones, como el grupo KBC (rescatado con 3.500 millones) retroceden más de un 7%.

En la sesión del lunes, las acciones de Dexia ya habían caído un 10,16%, a cuyo cierre el Consejo de Administración del banco celebró una reunión de emergencia que se prolongó durante seis horas. Al final, la dirección del banco emitió un comunicado que apuntaba al desmantelamiento del banco.

El Consejo de Administración encargó al consejero delegado, Pierre Mariani, preparar medidas necesarias para "resolver los problemas estructurales" de la entidad. El comunicado señala que "en el contexto actual, el volumen de la cartera de activos no estratégicos pesa estructuralmente sobre el grupo a pesar de la buena calidad del crédito y de sus activos".

"Activos contaminados" por Grecia

Los medios belgas interpretan que esos activos no estratégicos son los "activos contaminados" de la entidad (muy expuesta a la crisis de la deuda griega) que podrían colocarse en una entidad especial, y también apuntan varias posibilidades de venta, desde la filial francesa de Credit Local hasta una filial en Turquía, entre otras.

La agencia de calificación Moody's amenazó ayer con revisar a la baja la nota de las tres principales entidades operativas de Dexia (Dexia Banca Bélgica, Dexia Crédito Local y Dexia Banca Internacional en Luxemburgo) por el nuevo deterioro en la liquidez del grupo.

El caso de Dexia podría ser la punta del iceberg que oculta la alta  exposición a la crisis de deuda de los bancos franceses y alemanes y que tres años después de la caída de Lehman Brothers podría suponer una nueva grieta en el sistema financiero europeo.

Durante la crisis financiera de 2008, los gobiernos de Francia, Bélgica y Luxemburgo inyectaron 6.400 millones de euros en Dexia y luego ampliaron las garantías de capital por otros 4.500 millones.

El Consejo de Administración de Dexia señaló en su comunicado de esta madrugada que desde mayo pasado se ha acelerado la reestructuración como consecuencia de la crisis de la deuda soberana en Europa.