Enlaces accesibilidad

Anfac denuncia que producirán 125.000 coches menos por la Ley de Economía Sostenible

  • Cree que se reducirá la red de concesionarios y se perderán empleos
  • Tildan de "régimen de excepción" la enmienda de la LES

Por
Los fabricantes de coches acusan al PP y a CiU de poner en peligro la industria del automóvil

La Asociación Nacional de Fabricantes de Automóviles y Camiones (Anfac) calcula que la aprobación definitiva del tratamiento de los concesionarios en una enmienda a la Ley de Economía Sostenible (LES), generaría una reducción de producción de automóviles en España de 125.000 vehículos.

Esa reducción del contingente productivo en las plantas automovilísticas llevaría aparejada una reducción de empleo que esta asociación no cuantifica. Este es uno de los argumentos contra la enmienda 234 de la LES, promovidos por los fabricantes de automóviles, que se sienten perjudicados por las nuevas relaciones bilaterales que se establecen con los distribuidores o concesionarios.

Respecto a la actividad de distribución, Anfac apunta a una "reducción drástica" de la red, que cifra en más de la mitad de los concesionarios, "ya que la enmienda hace que el riesgo empresarial descanse principalmente en el fabricante, descargando en la misma medida al distribuidor del riesgo en su inversión".

Anfac argumenta que, si ese riesgo se traspasa en su totalidad al fabricante, "no tiene sentido mantener una red de concesionarios, en la que se negocia y se establecen servicios y estándares de manera bilateral como en la actualidad".

Menos impuestos y más paro

Los perjuicios sobre la actividad fabril y distribuidora del automóvil en España traerán consecuencias para la recaudación del Estado por la pérdida de ingresos fiscales y el aumento de las prestaciones por desempleo.

En las consecuencias jurídicas, los fabricantes exponen que, en caso de rescisión de contrato al distribuidor por un incumplimiento grave de contrato, éste tendría derecho a indemnización por clientela no inferior al importe medio anual de las ventas efectuadas, otra indemnización por inversiones no amortizadas, otra por el personal laboral del que prescinda y una última por la recompra de vehículos y piezas en su poder.

El fabricante asumiría total pasividad en la gama de vehículos a proveer, el plan de negocio del concesionario, inversiones y plazo de amortización, remuneraciones fijas y variables, precios de productos y servicios, condiciones generales de venta y garantías de posventa.

Regimen jurídico "de excepción"

Asimismo quedaría silenciado, según Anfac, en las campañas promocionales y no podrá impedir la cesión total o parcial del negocio de la concesión a un tercero. La asociación subraya que no existe precedente normativo en Europa ni en el ámbito de la OCDE de una norma que regule las relaciones privadas de la distribución únicamente para el sector del automóvil.

Como argumentos generales, los fabricantes aducen que el contenido de la enmienda supone la aprobación de un régimen jurídico "de excepción y exclusivo", que entiende "absolutamente injustificado"" dada la competencia existente.

A estas razones añade que la nueva norma es "discriminatoria" para un sector que ya tiene una regulación europea al respecto, e "improvisada", porque no se han tenido en cuenta las consecuencias económicas, sociales y legales.