Bárcenas confirma que "M.R." era Rajoy y que encargó "destruir un audio cortito" con él y otro sobre la "contabilidad extracontable" del PP
- El extesorero del PP detalla que Sergio Ríos era una "persona de confianza", recomendado por un jefe de seguridad del PP
- Bárcenas asegura que su abogado en la Gürtel, Gómez de Liaño, tuvo acceso a sus dispositivos cuando él estaba en prisión
Con paso firme ha entrado Luis Bárcenas en la sala de la Audiencia Nacional donde se enjuicia el caso Kitchen, un presunto operativo parapolicial que habría dispuesto la cúpula del ministerio del Interior de 2013 para sustraer al extesorero documentación supuestamente comprometedora para el partido. Justo detrás de él, sentado en el banquillo, el exministro del Interior Jorge Fernández Díaz, uno de los principales acusados. Bárcenas, que ejerce la acusación particular como perjudicado, es el primer testimonio de este lunes. En su declaración ha reconocido que, en sus notas manuscritas, cuando escribía M.R se refería al expresidente del Gobierno, Mariano Rajoy.
En concreto, el extesorero se refería en ese momento al papel que le fue intervenido a otro recluso en la prisión de Soto del Real y que se ha exhibido en la causa. Bárcenas había contactado con ese preso, experto en informática, para hacerle un encargo: durante un permiso penitenciario, debía acceder a una información en la nube y cumplir unas instrucciones. "Tenía unas grabaciones" ha dicho Bárcenas, que pidió a su colaborador que las localice. Después de darle las claves de acceso en otro papel a parte, le indicó: "Yo le daré la instrucción de cuando hay que destruir la información".
El texto decía: “Alex, hay que destruir todos los audios de MR cuando yo te dé la orden”, y continuaba "No debe quedar nada, es mi compromiso haz el favor de ir recuperándolos”. Luis Bárcenas ha reconocido que con esas iniciales se refería a Mariano Rajoy: "Le estaba diciendo a este señor lo que tenía que hacer una vez que accediese a los audios relacionados con MR que era Mariano Rajoy".
El extesorero ha relatado que tenía tres grabaciones: "Una mía propia en la que yo mismo explicaba una serie de cosas relacionadas con el procedimiento y sobre todo con la contabilidad extracontable del partido y como funcionaba, y luego una muy cortita con el señor Rajoy y otra también corta, pero un poco más extensa, con Javier Arenas". Esas conversaciones "se encontraban en un pendrive" junto otra documentación en el estudio de su mujer, y también "en la nube" a la que se ha referido antes.
Según ha detallado, "cuando salió de la prisión preventiva fue al despacho de su mujer, donde deberían estar, y ya no estaban. Ni el pendrive con esos audios ni otra documentación en papel". Estos audios, que "también estaban en la nube de un correo electrónico, tampoco estaban en ese espacio".
Bárcenas afirma que habló de la contabilidad "extracontable" con Rajoy y Arenas
En cuanto al contenido de las grabaciones, Luis Bárcenas ha explicado que "la grabación con Mariano Rajoy es una grabación en el despacho" después de una conversación previa con Javier Arenas. Según el extesorero, "en la contabilidad extracontable quedaba un saldo y yo subo al despacho de Rajoy para decirle que tengo esa cantidad, que no tiene ningún sentido y que no vamos a llevar papeles de ningún tipo". Y ha continuado: "Le entrego la última hoja de esos movimientos donde figura el saldo, que llevo en un sobre y que él se queda, y ve los documentos". Según ha detallado, el entonces presidente del PP se extrañó mucho: "me pregunta como es que llevamos esos papeles", a lo que "le digo que era la garantía de Álvaro y mía de que se recibían esos fondos y se empleaban correctamente". A continuación, según el relato de Bárcenas, Rajoy "se da la vuelta en el sillón y lo introduce en el destructor de papeles: El papel, que era una fotocopia, queda destruido y acaba la conversación".
Respecto a la conversación con Javier Arenas que según Bárcenas contenía el pendrive, ha explicado que fue en relación a un acta notarial que el extesorero había formalizado y donde se recogía "cómo gestionábamos los fondos de carácter extracontable del PP, qué se recibía, de quien y quien cobraba". Se grabó 2012 durante una comida en Sevilla a la que, según el relato del extesorero, llevó a Arenas una copia del acta notarial. "Fue una comida larga", ha dicho, pero "la parte en la que hablamos expresamente del acta que le entrego" es la que registró y grabó en la nube y el pendrive: "recoge las grabaciones de Arenas, Rajoy y la mía".
Según Bárcenas, nadie conocía la existencia de estas grabaciones antes de entrar en prisión. Ni siquiera habló en detalle sobre ello con su abogado, Javier Gómez de Liaño: "Creo que a Javier en algún momento le dije que había una grabación, pero nunca hablamos del contenido concreto", ha dicho, ya que "era un tema que me parecía tremendamente delicado". Con estas grabaciones sobre la "contabilidad extracontable", el extesorero "quería que quedara constancia que era conocido por las altas instancias del partido".
El extesorero denuncia una "persecución tremenda y permanente" en la prisión de Soto
En respuesta a su letrada, Luis Bárcenas ha ofrecido algunos detalles sobre su estancia en Soto del Real, entre 2013 y 2015, cuando ingresó en prisión preventiva. El extesorero ha afirmado que sufrió una "persecución tremenda y permanente". Considera que fue perseguido, humillado y sancionado a raíz de haber declarado, en la instrucción de Gürtel, contra los principales dirigentes del PP.
Bárcenas ha detallado cómo se produjo la filtración hacia distintos medios de comunicación de imágenes de él entrando en prisión o en algunas estancias de la misma. Incluso unas que "por decencia del medio en cuestión, no vieron la luz pública", según el extesorero. Se refería a unas imágenes en la ducha: "Requerían que hubiese puesto una cámara fija en la ducha. Eso no lo puede hacer ningún otro interno, tiene que ser un montaje perfectamente organizado desde dentro del centro penitenciario en función de las instrucciones de quien fuese con el objetivo de denigrarme", ha dicho.
También ha detallado cómo le impusieron varios partes, entre ellos uno por protestar después de que en un traslado al hospital le apretasen "de una forma que no se correspondía: Todos las llevaban por delante, a mí me las puso por detrás y apretó de una forma insoportable. Camino del vehículo tuve unas palabras con este señor", ha relatado. En otra ocasión, le practicaron un registro con un "desnudo integral", algo que según Bárcenas solo se hace "cuando se sospecha que una persona puede pasar drogas. En mi caso no tenía ningún sentido", por lo que, ha asegurado, "se hizo con la clara intencionalidad de humillarme".
El exchófer Sergio Ríos era una "persona de confianza"
Bárcenas ha explicado los motivos por los que contrató en 2013 a Sergio Ríos para hacer de conductor pero también como "persona de confianza" para otros trabajos administrativos. Venía recomendado, según el extesorero, por un ex jefe de seguridad del PP. A preguntas del fiscal, Bárcenas ha detallado que el chófer tenía acceso permanente a sus dispositivos, ya que cuando iba a alguna reunión "el teléfono se quedaba en el coche siempre, el teléfono no lo llevaba conmigo". El terminal permanecía dentro de un dispositivo preparado por Ríos "que impide identificar dónde está el teléfono en ese momento".
El extesorero y su mujer decidieron prescindir de los servicios de Ríos cuando estando Bárcenas en prisión, Rosalía Iglesias le planteó dudas sobre el comportamiento del chófer. También ha detallado que, en verano de 2013, su mujer le dijo que se sentía vigilada, aunque "ella siempre pensó que eran periodistas, no un dispositivo de carácter policial".
Durante el interrogatorio del Fiscal, Bárcenas ha reconocido como propios varios mensajes de teléfono móvil y correos electrónicos, que fueron extraídos de los dispositivos que le sustrajo Sergio Ríos para que el técnico de la policía pudiera copiarlos. Según ha retallado el fiscal, los aportó a la causa el excomisario Enrique García Castaño durante su declaración de 2019. Unos folios en los que también aparecían "todos los contactos de mi agenda telefónica". A esos dispositivos también tuvo acceso Javier Gómez de Liaño, que entonces ejerció la defensa del extesorero. "Tuvo acceso a todo lo que yo tenía que aportar al procedimiento, incluido teléfonos y tabletas", que estaban, tal como ha detallado, en el despacho de su casa.
El extesorero también ha reconocido una serie de documentos mostrados por el fiscal, que según Bárcenas estaban en un maletín en su despacho de casa. "Esa documentación estuvo en mi poder, se entregó por instrucción mía al conductor para que la llevase al despacho de Javier Gómez de Liaño para aportarla en la instrucción que se seguía en la Audiencia Nacional con el Juez Ruz", una orden que, según ha dicho, dio desde prisión.
Las defensas buscan contradicciones en las declaraciones del extesorero
La familia Bárcenas ejerce la acusación particular en esta causa y solicita 41 años de cárcel para los dos principales acusados, el exministro del Interior Jorge Fernández Díaz y su ex número dos Francisco Martínez. Otros ocho acusados se sientan en el banquillo, entre ellos el que fuera su chófer Sergio Ríos, al que la trama captó de confidente. Para él la familia Bárcenas pide 33 años de cárcel con la agravante de abuso de confianza. También están acusados varios miembros de la cúpula policial de 2013 y el excomisario José Manuel Villarejo.
Durante las intervenciones de los abogados de las defensas, el letrado de Villarejo ha intentado relacionar el supuesto espionaje a Bárcenas con la causa por blanqueo de capitales, por el que Bárcenas fue investigado en 2009. "Esta defensa sostiene que se estaba investigando esto, si no se amplia la comisión rogatoria internacional" por las cuentas en Suiza del ex tesorero. Bárcenas ha respondido que la comisión rogatoria ya había llegado con anterioridad a los hechos: En enero de 20013, ha dicho, "ya ha llegado la comisión rogatoria y se tiene conocimiento de que he tenido fondos fuera de España. Se me juzga por el delito fiscal por las cuotas no pagadas y se me condena por él".
Otras defensas, como la de Eugenio Pino, han interrogado a Bárcenas acerca del manejo de la documentación o los motivos por los que encargó borrar los contenidos de la nube pagando a un desconocido en vez de habérselo pedido a alguien de su confianza.
El abogado de Sergio Ríos se ha centrado, entre otras cosas, en las supuestas contradicciones de Bárcenas en relación a las cajas que el exchófer habría retirado de la sede del PP y trasladado al estudio de Rosalía Iglesias. Según Bárcenas, Ríos recogió lo que había en su despacho y "lo mete en cajas". El letrado ha intentado sacado a colación el mensaje que Bárcenas envió a Mariano Rajoy esa tarde, en el que decía: "Mariano, vergonzoso el comportamiento esta tarde de los dos abogados del partido. No han permitido que las personas que he enviado verifique el contenido de las cajas que había en el despacho que tú me autorizaste. Tú sabrás a qué estáis jugando, pero yo quedo liberado de todo compromiso contigo y con el partido”. Intentaba demostrar así que las cajas estaban ya hechas. Después le ha preguntado al extesorero si él sabía si faltaban cosas de las cajas "antes de salir de la sede del PP".
Además de Luis Bárcenas, este lunes presta declaración su mujer, Rosalía Iglesias, el que fuera su abogado, Javier Gómez de Liaño, y Manuel Morocho, principal investigador del caso Gürtel. Morocho denunció presiones para cambiar sus informes y eliminar de ellos los nombres de personajes de relevancia, como María Dolores de Cospedal. Según relató el inspector, el ex responsable de la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal, José Luis Olivera, también acusado en este juicio de la Kitchen, intentó además enviarle a un destino fuera de España.
