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España reescribe la historia: los paralelismos entre el Mundial 2010 y 2026, desde el sorteo hasta la prórroga de la final

Díptico de futbolistas españoles celebrando: Andrés Iniesta con mensaje de homenaje y Ferran Torres con la camiseta de la selección.
Andrés Iniesta y Ferran Torres, los autores de los goles que dieron a España sus dos títulos mundiales. AP Photo/Julio Cortez
ADRIÁN HERRERO (ENVIADO ESPECIAL AL MUNDIAL 2026)

Hay veces en las que uno tiene la impresión de que todo está escrito. Que, pase lo que pase, nada alterará el curso de los acontecimientos esperados. El camino de la selección española en el Mundial 2026 hasta proclamarse campeona ha estado repleto de momentos que parecía que ya habíamos vivido.

Ha sido un itinerario repleto de paralelismos con el del Mundial de Sudáfrica 2010, momento y lugar en el que España se coronó campeona del mundo por primera vez en su historia. La historia a veces ofrece guiones muy similares y ya es cosa de cada uno creer que existe el destino o que todo es una mera casualidad.

El sorteo ofrece las primeras coincidencias

El 5 de diciembre de 2025, el Kennedy Center de Washington D.C. acogió el sorteo del Mundial. Allí surgieron las primeras coincidencias con el Mundial de Sudáfrica. El partido inaugural, que disputarían México y Sudáfrica, iba a ser el mismo que el de la cita de 2010 y se disputaría el mismo día: el 11 de julio.

Además, el sorteo llevó a España también al grupo H y lo citó en el tercer partido del Mundial con Uruguay, selección sudamericana dirigida por Marcelo Bielsa. En 2010, la Roja se midió en el tercer encuentro a Chile, dirigida por 'El Loco'.

Paralelismos en el camino, el juego y las sensaciones

España llegó al Mundial 2026 como en 2010, con la vitola de favorita tras ganar la Eurocopa anterior. Como en Sudáfrica, el camino no empezó de la manera esperada. La Roja tropezó ante una selección a priori inferior como Cabo Verde, al igual que dieciséis años antes ocurrió frente a Suiza.

El equipo se repuso, yendo de menos a más y basando su progreso en el juego de posesión, los marcadores cortos y la fortaleza defensiva. España no ha sido una de las selecciones más goleadoras en ninguno de los dos campeonatos del mundo que ha ganado, aunque es cierto que en esta cita casi ha doblado los registros realizadores de la primera estrella. En Sudáfrica marcó ocho tantos y en Estados Unidos, México y Canadá ha anotado catorce, en un partido más, eso sí.

El dato demoledor es el que tiene que ver con el apartado defensivo: la Roja encajó dos goles en el Mundial 2010, los dos en fase de grupos; en el de 2026 solo ha recibido uno, ante Bélgica en cuartos de final. Dos de los protagonistas de estos registros son sus guardametas: Íker Casillas y Unai Simón. Los dos llegaron a la cita criticados y en pleno debate sobre la portería y los dos han salido como piezas claves del éxito.

El camino en las eliminatorias también ha dejado alguna que otra coincidencia. España se midió en octavos de final en ambos torneos a la Portugal de Cristiano y en las dos ocasiones ganó por 1-0. En semifinales volvió a tocar la selección más en forma del Mundial: en 2010 fue Alemania; en 2026, Francia.

La final, llena de paralelismos

Por si hubiese pocos paralelismos en todo lo anteriormente expuesto, la final estuvo repleta de ellos. España dominó ambos partidos (el de Argentina con mayor superioridad) ante dos rivales que se emplearon duro. Países Bajos hizo 28 faltas en 2010; Argentina, 25. La Roja volvió a buscar el gol por todas las vías: ante la selección neerlandesa disparó 19 veces; ante la Albiceleste, 20.

Ambos duelos se decidieron de manera dramática en la prórroga y tras la expulsión de uno de los rivales (Heitinga en 2010 y Enzo Fernández en 2026). También hubo polémica en ambos: por la no expulsión de De Jong tras la patada a Xabi Alonso en 2010 y por el riguroso gol anulado a Nico Williams en 2026.

Los paralelismos llegan hasta el héroe de la final. Andrés Iniesta marcó el gol de la primera estrella tras una temporada y un Mundial complicados en los que tuvo que lidiar con las lesiones. Ferran Torres ha anotado el gol de la segunda en una situación compleja, con su futuro en el FC Barcelona sin resolver y tras haber estado peleado con el gol en todo el Mundial. Ambos tantos llegaron en la segunda parte de la prórroga (el de Iniesta en el 116' y el de Ferran en el 106'). Otra coincidencia más rebuscada: los dos futbolistas tenían 26 años y jugaban en el Barça en el momento del tanto.

El vídeo de un gol que ya es historia del fútbol español: Ferrán nos da la segunda estrella | Mundial 2026

Ambas selecciones estuvieron dirigidas por un técnico del mismo perfil. Tanto Vicente del Bosque como Luis de la Fuente son dos entrenadores de perfil bajo, que no buscan los focos y cuya mayor virtud es la gestión de grupo y la cercanía con el jugador. El triunfo de la humildad y el trabajo.

Todo el país se volvió a volcar con la Roja

Los periodistas que han cubierto este Mundial y estuvieron en Sudáfrica coinciden en que no hay comparación, pero las sensaciones son muy parecidas. La primera estrella, la primera sensación de ser campeón del mundo, es algo inigualable. Pero esta selección ha conseguido enganchar a la gente como lo hizo aquella.

Las calles de miles de ciudades y pueblos españoles se han teñido durante las últimas semanas de los colores rojo y amarillo de la bandera de España. El fútbol ha vuelto a unir al país, independientemente de la situación social o política existente. Por unos días, la gente se ha olvidado de sus problemas para disfrutar con los suyos del éxito de España. Y sí, esto es un mensaje para aquellos que siguen diciendo que "el fútbol son solo once jugadores vestidos de corto dándole patadas a un balón".