Ronald Koeman, a contracorriente
- El técnico neerlandés asume las críticas, pero lamenta la perenne presión exterior sobre la 'Oranje'
- Países Bajos - Suecia en directo, este sábado a las 19:00h. en La 1 y RTVE Play
"La responsabilidad cae en mí. Hay que aceptar las críticas como un adulto". Las palabras, pronunciadas por Ronald Koeman en la previa del Países Bajos-Suecia de este sábado en Houston (19:00, La 1 y RTVE Play), dejan entrever la presión exterior que soporta, y acostumba a soportar, el equipo neerlandés en los grandes torneos y, para sorpresa de nadie, también en el Mundial 2026.
El empate en el debut contra Japón alimentó a las voces más críticas, que se lanzaron contra el equipo de Koeman por sus cambios "ultradefensivos". Con titulares como "Los cambios drásticos de Ronald Koeman son la perdición de la selección" (Telegraaf), la prensa neerlandesa cargó duramente contra la dirección de su seleccionador, que se mostró pensativo en la rueda de prensa de este viernes en el estadio de Houston.
"He intentado explicar las ideas detrás de los cambios, pero no tuvieron el impacto que esperaba para ganar el partido", indicó el técnico de la 'Oranje', que reconoció que sus cambios no funcionaron. Koeman retiró del campo a Malen, Summerville y Gakpo por Memphis Depay, Koopmeiners y Brobbey, sacrificando potencial ofensivo en busca de un mayor control del balón. No funcionó. Japón empató el partido en el 89'. Tampoco la entrada de Aké por Gravenberch para "presionar mejor por las bandas" impidió el postrero empate nipón.
"A veces odio la mentalidad holandesa"
Países Bajos estuvo lejos del debut soñado. Japón se levantó en dos ocasiones un gol en contra y le arrancó un empate al combinado de Koeman. Y, tras el partido, el de Zaandam se encontró con un aluvión de voces en contra. No es la primera vez que ocurre algo así. El propio Koeman ya mostró su postura al respecto el pasado mes de mayo, en un encuentro con periodistas: "A veces odio la mentalidad holandesa, somos muy críticos con todo".
Aquel día, Koeman lamentó que cualquier postura que defendiera iba a ser criticada: "Si dejera que somos favoritos para el Mundial, me criticarían. Y si digo que no lo somos, porque Francia, Inglaterra, Argentina, Brasil o España lo son más, me criticarían por no creer", aseguraba entonces un entrenador consciente de que a Holanda, además, no le vale con ganar, sino que además su historia le obliga a jugar bien.
Michels, Koeman y la "indisciplina"
El seleccionador neerlandés está obligado a vivir con la crítica y hasta él mismo fue protagonista desde el otro lado, cuando en 1990 fue apartado de la selección por su entrenador, Rinus Michels, por sus críticas al juego del equipo. Michels consideró las palabras del entonces defensa del FC Barcelona un acto de indisciplina. Aquella Holanda de Koeman, Gullit o Van Basten, entre otros, consiguió la Eurocopa de 1988, mayor éxito de la historia del país, aunque dos años después, unos meses antes de la "indisciplina" de Koeman, se fue del Mundial de Italia 1990 en octavos sin ganar un solo partido.
En el Mundial 2026, la única selección que ha jugado tres finales y no ha ganado ninguna, repite críticas y pesimismo a su alrededor. Koeman, por su parte, trata de manejar la situación con normalidad: ni vio tan mal el empate contra Japón ("por momentos jugamos muy bien"), ni afronta con pesimismo el partido ante Suecia, que viene de volar en su debut (5-1 a Túnez): "No estamos asustados por Isak y Gyokeres". Una normalidad a contracorriente en la siempre exigida Países Bajos.