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Clásico Madrid 2-1 Barça

Una tormenta de datos pasados por agua: las claves del Clásico Madrid - Barça de Liga

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Leo Messi, que jugó su Clásico número 45, protege el balón ante Modric y Nacho.
Leo Messi, que jugó su Clásico número 45, protege el balón ante Modric y Nacho.

La victoria del Real Madrid sobre el FC Barcelona (2-1) en el Clásico de la jornada 30 de Liga deja varios datos a tener en cuenta. El primero de todos, el liderato momentáneo de los blancos, empatados en la tabla con el Atlético de Madrid (66) a falta de su duelo contra el Betis.

Los de Zinedine Zidane adelantan a los pupilos de Ronald Koeman, que antes de esta jornada iban dos puntos por encima en la clasificación.

El Madrid pegó primero y pudo resolver el partido en la primera parte, pero el Barça reaccionó en la segunda y se metió en el partido, llegando incluso a acechar el empate en los instantes finales. Vamos con las claves:

Cuestión de rachas

El Madrid gana su tercer Clásico consecutivo, obligando a Koeman a esperar para estrenarse. Es la mejor racha merengue desde 1978. Otra racha rota es la de nueve duelos sin marcar de Karim Benzema, autor de un soberbio gol de tacón.

En el bando contrario, Leo Messi suma su séptimo Clásico consecutivo sin anotar y ve recortada su ventaja sobre el delantero galo en la pugna por el 'pichichi'. El capitán azulgrana se puede consolar con su 45º partido contra el eterno rival, el que más aprovechando la ausencia de su homólogo Sergio Ramos por lesión. Ambos están igualados.

Polémica, cómo no

Un Clásico Madrid - Barça sin polémica no es un Clásico. El árbitro Gil Manzano, sustituto de Mateu Lahoz por lesión, fue muy criticado por los culés por no revisar un posible penalti de Mendy sobre Braithwaite.

También fue muy protestada su decisión de añadir solo cuatro minutos al final, después de que ambos equipos agotaran todos los cambios y el partido se interrumpiera por un problema que tuvo con su dispositivo de comunicación telemática con el VAR.

La lluvia, condicionante

La fuerte tormenta caída sobre Madrid hizo que el juego se condicionara a medida que el agua añadía peso al juego. El césped del inédito campo Alfredo di Stéfano fue el que mejor aguantó, incluso con nota

A la larga se notó que la climatología perjudicó algo más al Madrid, más impreciso en los pases. Tampoco le beneficiaron los cambios al cuadro de Zidane, que no acertó con la táctica en la segunda parte. Pero eso es el siguiente punto.

La táctica: una parte para cada entrenador

El planteamiento de Zidane se impuso sobre el de Koeman en la primera parte. El Madrid fue el claro dominador y el único pero que se le puede poner es no haber rematado el partido cuando tuvo ocasión.

Marc Andre ter Stegen tuvo buena parte de culpa en que no hubiera más goles. Pero lo cierto es que la velocidad de Vinicius y Valverde, la gran novedad del Madrid en el once, hizo mucho daño a las bandas azulgranas.

En la media solo Pedri aguantó el tipo para el Barça frente a unos Kroos y Modric muy superiores, con la defensa apagando las ideas de Messi. En este aspecto las ayudas hicieron su efecto, convirtiendo a Casemiro en el gran comodín entre el centro del campo y la zaga, donde Militao y Nacho firmaron un notable encuentro.

Luego la segunda parte fue otro cantar. Koeman supo rectificar con la entrada de Griezmann, entre otros cambios, y además las circunstancias le beneficiaron con una lesión de Lucas Vázquez que debilitó la banda derecha del Madrid, por donde entró de nuevo la sociedad Messi-Alba pasa asistir a Mingueza.

Los cambios obligados que hizo Zidane pusieron en evidencia la inferioridad de banquillo de su equipo y el técnico reconoció en rueda de prensa posterior que el equipo está "al límite" en lo físico.

Los palos

El partido pudo haber tenido otro signo de no haber querido tener los palos su cuota de protagonismo. El más recordado por el Barça será el del debutante Ilaix Moriba en el tiempo añadido, que podría haber supuesto el empate.

Pero el Madrid también lamentó los suyos, que podrían haber decantado el signo del partido a su favor con más antelación.

¿Victoria pírrica del Madrid?

El Madrid se acuesta líder con un partido más que el Atlético y después de haber vencido al Barça. Una noche feliz. Pero en frío pueden venir los contratiempos, el primero en lesión de un Lucas Vázquez que se antojaba vital por la derecha.

Sobre todo por el nivel mostrado por Odriozola en su salida al campo, evidenciado en dos errores graves que pudieron costarle el partido a los blancos. La necesidad de dosificar hizo que Zidane diera minutos a Isco, Marcelo y Mariano, que quedó claro que no están al nivel del resto.

Pero lo peor es el capítulo de sancionesCasemiro, que se antoja necesario para el equilibrio en el medio campo, vio doble amarilla. También fue amonestado Nacho, que cumplirá ciclo ante el Getafe igualmente. Solo queda Militao como único defensa central del primer equipo. Toca mirar a la cantera.

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