Noruega ha dicho adiós al rey Harald V, que falleció el 28 de agosto, a los 89 años, a causa de una infección bacteriana en la sangre. En la procesión, desde el Palacio Real de Oslo hasta la Catedral del Salvador, los restos del monarca han sido acompañado por su hijo y nuevo rey, Haakon VIII, el príncipe Sverre Magnus, la princesa heredera Ingrid Alexandra, la princesa Marta Luisa y una comitiva de 19 casas reales —entre ellos los reyes Felipe VI y Letizia— y varios jefes de Estado. La mujer de Harald, la reina Sonja ha seguido el trayecto de cerca desde un coche junto a la reina Mette-Marit, que todavía se recupera de un trasplante de pulmón.
El traslado del féretro ha sido un acto solemne acompañado por los músicos militares, las campanas y 21 salvas. Muchos noruegos que han acudido a los actos desde temprana hora de la mañana y ante las cámaras han reconocido que el “abuelo” de Noruega ha sido una figura importante para el país, siendo un símbolo de honestidad y unidad.
Fotografía: AP / Markus Schreiber