De la Espriella traslada a Rubio su intención de ser el principal socio de EE.UU. en la región en la lucha contra el narco
- Ambos líderes han firmado dos acuerdos sobre cooperación en distintas materias
- El presidente colombiano se ha mostrado abierto a cooperar también contra la inmigración
El presidente colombiano, Abelardo de la Espriella, ha trasladado este martes al secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, su compromiso con la lucha contra el narcotráfico y su intención de "consolidarse como el principal socio de Washington" en materia de "seguridad hemisférica" (la relativa a todo el continente americano) en Sudamérica.
Ambos líderes, junto al canciller colombiano, Omar Bula, han firmado dos "memorandos de entendimiento" en la ciudad colombiana de Barranquilla, en el norte del país, la primera parada de una gira iniciada por Rubio por países de América Latina. Tras Colombia, el secretario de Estado viajará a Ecuador y a Perú, cuyos gobiernos son aliados de la Administración Trump y con los que Washington quiere estrechar lazos.
"No solo tenemos la oportunidad de restaurar nuestras relaciones, sino también de iniciar una nueva etapa de cooperación sin precedentes", ha dicho Marco Rubio tras la firma de los documentos. El primero es sobre cooperación para el "aseguramiento de las cadenas de suministro en minería, minerales críticos y tierras raras" y el segundo sobre "cooperación estratégica civil en materia nuclear".
"Una era dorada"
De la Espriella ha comenzado su intervención ante los periodistas asegurando que "ningún país ha ayudado a Colombia como EE.UU." y ha agradecido a la Administración Trump los 26,5 millones de dólares en asistencia humanitaria que ha destinado al país para la respuesta al terremoto. Sin embargo, ha subrayado que ahora "el siguiente paso es pasar de la solidaridad de la emergencia a una asociación estratégica" entre ambos países.
Ha explicado que durante la reunión ambos líderes han fijado la hoja de ruta de los que ha denominado los 'Acuerdos de Barranquilla', que girarán, dice, alrededor de tres grandes temas: "Reconstruir la patria, recuperar la economía y blindar el hemisferio".
Por su parte, Rubio ha vaticinado el comienzo de una "era dorada" en las relaciones entre EE.UU. y Colombia, que hasta la llegada de De la Espriella atravesaban tensiones con el Ejecutivo del izquierdista Gustavo Petro. "Tenemos mucho que hacer porque este Gobierno ha heredado desastres de las malas decisiones tomadas. Nosotros nos sentimos igual hace un año y medio", ha dicho el secretario de Estado, en alusión a su llegada al Despacho Oval tras la presidencia del demócrata Joe Biden.
Ambos líderes han mostrado su complicidad ante la prensa y Rubio ha mencionado que ya se conocían antes de que el líder colombiano, antes abogado de renombre, iniciara su carrera hasta la Presidencia. "Nos sentamos en la misma mesa en una boda antes de que fuera presidente [...] Se volvió loco y se metió a político", ha dicho, añadiendo después que estaba convencido de que hará un muy buen trabajo al frente del país.
Rubio ha sido recibido con honores a su llegada a la ciudad de Barranquilla, en el norte del país, antes de reunirse con De la Espriella en un encuentro en el que el presidente colombiano ha aprovechado para pedir a Rubio la "reapertura" de un consulado estadounidense en la ciudad caribeña. Esta demanda va en la línea de otras propuestas del líder de 'Juntos por la Patria', que defiende la descentralización de la política de su país.
Aunque no suele ser uno de los temas recurrentes en su retórica, De la Espriella también se ha mostrado abierto a cooperar contra la migración ilegal, posicionándose "en contra" de este fenómeno y defendiendo una "migración legal, segura y ordenada".
Seguridad y prosperidad
Marco Rubio ha insistido en que la seguridad es un aspecto "clave" y la principal "prioridad" para cualquier Gobierno, al tiempo que subrayaba que EE.UU. se enfrenta a las mismas amenazas que presentan los grupos armados que ya operan en Colombia. Sin embargo, ha subrayado que "sin prosperidad no hay seguridad" y ha recalcado que ambos países tienen "la oportunidad de crear prosperidad que ayude al pueblo americano pero también al colombiano".
De la Espriella ha insistido en la importancia de construir una "prosperidad compartida" con la ayuda de EE.UU. y a través de proyectos concretos. "Colombia tiene una posición privilegiada, recursos estratégicos y talento humano. Lo tenemos que convertir en inversión [...] en fábricas, en empleos dignos...", ha dicho. Además, ha expresado su compromiso con la lucha contra el narcotráfico y ha mencionado las "nuevas capacidades" de los grupos que operan en su territorio.
"Colombia pondrá recursos propios y esperamos construir capacidades para hacer frente a las nuevas amenazas, pero necesitamos la ayuda de Estados Unidos", ha declarado De la Espriella, que ha hecho de la lucha contra la inseguridad en su país su principal seña de identidad.
EE.UU. y su interés en la región
A su llegada, Rubio ha declarado a la prensa que EE.UU. comparte "muchos intereses" con los tres países que visitará estos días, tanto en la "lucha contra el terrorismo transnacional regional" como en materia económica. Por ello espera que esta gira le sirva para "cerrar acuerdos comerciales sólidos" en un "futuro próximo". "Una de nuestras prioridades es fortalecer nuestra presencia en el hemisferio occidental y creo que este viaje y estas reuniones contribuyen" a ello, ha dicho el secretario de Estado.
Tras el regreso de Trump a la Casa Blanca, Estados Unidos ha aumentado su interés en América Latina y ha convertido la lucha contra el "narcoterrorismo" en una de sus prioridades. En marzo, el presidente estadounidense creó el llamado 'Escudo de las Américas', una "coalición militar" contra los cárteles y el crimen organizado que surgió de un encuentro con líderes latinoamericanos a la que asistieron el ecuatoriano Daniel Noboa, el argentino Javier Milei o el salvadoreño Nayib Bukele.
Por aquel entonces, la Administración Trump no invitó a Colombia, que se sumó a esta iniciativa tras la llegada de De la Espriella al poder. La receta contra la inseguridad del nuevo presidente colombiano es la misma que la de sus aliados: "Mano dura" y enfrentamiento armado.
El renovado interés de EE.UU. en el sur del continente se ha traducido en una transformación de su política militar hacia América Latina. Hace unas semanas, el secretario de Defensa de EE.UU, Pete Hegseth, anunció que Colombia había autorizado operaciones militares conjuntas en su territorio para combatir al narcoterrorismo, aunque Bogotá no se ha pronunciado al respecto. De confirmarse, seguiría los pasos de Ecuador, que fue el primer país que autorizó este tipo de maniobras, anunciando "una nueva fase" en la lucha contra el narcoterrorismo y la minería ilegal.