El presidente de Serbia disuelve el Parlamento y convoca elecciones anticipadas para el 25 de octubre
- El presidente, Aleksandar Vucic, pretende presentarse para primer ministro
- Vucic se enfrenta a protestas ciudadanas y estudiantiles desde 2024
El presidente de Serbia, Aleksandar Vucic, ha anunciado este miércoles la disolución del Parlamento y la convocatoria de elecciones anticipadas para el 25 de octubre, un año antes de lo previsto. Vucic, que ya no puede volver a ser presidente, pretende presentarse a las legislativas para ocupar el puesto de primer ministro, por lo que tendrá que dimitir de su actual cargo y deberán celebrarse también elecciones presidenciales.
El gobierno de Vucic ha hecho frente desde 2024 a protestas en las calles, sobre todo protagonizadas por estudiantes, que denunciaban la corrupción tras el derrumbe de la marquesina de la estación de tren de Novi Sad que causó 16 víctimas. La licitación de la obra fue concedida a empresas chinas entre sospechas de corrupción. Durante meses las universidades del país estuvieron bloqueadas por los estudiantes en protesta contra el presidente. Una de las exigencias de los manifestantes era precisamente la convocatoria de elecciones anticipadas.
Vucic, líder del nacionalista Partido Progresista de Serbia (SNS), lleva en el cargo desde 2017, y fue primer ministro entre 2014 y 2017. Vucic fue también ministro de Propaganda del presidente yugoslavo Slobodan Milosevic, en los años 90 del siglo pasado. Milosevic murió preso en La Haya acusado de crímenes de lesa humanidad y genocidio.
Sondeos en contra
El SNS, en el poder desde 2012, ganó las elecciones legislativas anticipadas de diciembre de 2023 con mayoría absoluta.
La oposición en Serbia está dividida, informa Efe, mientras que Vucic controla gran parte de los medios de comunicación. Sin embargo, una encuesta reciente da al SNS el 35,7 % de los votos, por detrás del 45 % de la Lista de Estudiantes, una candidatura formada por los universitarios que han protagonizado las protestas.
La Unión Europea y otros países vecinos de Serbia, como Bosnia, han protestado esta semana por el funeral de honor al criminal de guerra y genocida Ratko Mladic, al que asistieron varios ministros. Vucic rechazó las críticas, que achacó al "odio" a su país. "El principal objetivo del ataque, por supuesto, era yo, pero también Serbia. No tienen nada que reprocharle a Serbia, salvo que ven mi fantasma por todas partes", declaró.