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La UE celebra una cumbre con los Balcanes Occidentales en Montenegro con la vista puesta en avanzar hacia la adhesión

  • Asisten los representantes de Albania, Bosnia-Herzegovina, Kosovo, Macedonia del Norte y Serbia
  • Bruselas recela de las relaciones de Serbia con Rusia
Cumbre UE-Balcanes Occidentales en Montenegro
La presidenta de la CE, Ursula von der Leyen; del Consejo Europeo, António Costa; el presidente francés, Emmanuel Macron, el presidente serbio, Aleksandar Vucic y el canciller alemán, Friedrich Merz en una reunión antes de la cumbre UE-Balcanes Occidentales en Montenegro, este viernes. Ludovic MARIN / AFP
RTVE.es/Agencias

La Unión Europea (UE) celebra este viernes una cumbre en Montenegro con la vista puesta en acelerar la adhesión de los países de los Balcanes Occidentales, pero en medio de tensiones geopolíticas que, por ejemplo, llevan a Bruselas a recelar de Serbia por su cercanía a Rusia.

Los líderes de los Veintisiete y de las instituciones de la UE se reúnen en la ciudad de Tivat con los representantes de Albania, Bosnia-Herzegovina, Kosovo, Macedonia del Norte y Serbia, países todos ellos en proceso de adhesión.

En la cumbre se prevé aprobar, entre otras medidas, el inicio formal de la redacción del tratado de adhesión de Montenegro; nuevos desembolsos del Plan de Crecimiento para los Balcanes Occidentales y la integración gradual de los seis países en marcos europeos de seguridad y defensa, informa Efe.

En una cumbre anterior en 2024, la UE recalcó que el futuro de los Balcanes Occidentales está en la organización. El último país en unirse a la UE fue precisamente otro estado balcánico, Croacia, en 2013.

Montenegro pretende integrarse en 2028

Montenegro organiza por primera vez un encuentro de este tipo y lo hace con el lema "28 para 2028", en referencia a su objetivo de convertirse en el miembro número 28 de la UE para ese año. Para ello tendría que cerrar formalmente las negociaciones antes de que acabe 2026.

Montenegro (600.000 habitantes) es el país con el que las negociaciones están más avanzadas: se han abierto los 33 capítulos que las componen y se han cerrado provisionalmente 14. Una vez finalizadas las negociaciones, la adhesión debe ser ratificada por los estados miembros.

Los principales obstáculos en las negociaciones son el respeto al Estado de Derecho; la lucha contra la corrupción y el crimen organizado; y las políticas medioambientales, según fuentes parlamentarias citadas por Efe.

La UE observa con desconfianza a Serbia

En el caso de Serbia, la UE quiere comprobar el nivel de su cercanía a Rusia, aliado histórico. Serbia ha condenado la invasión rusa de Ucrania, pero no ha aplicado sanciones contra Moscú, y mantiene su política de entrada libre, sin visados, para los ciudadanos rusos.

Además, el país ha vivido manifestaciones multitudinarias contra la corrupción y contra el Gobierno encabezado por el nacionalista populista Aleksandar Vucic. En marzo, los observadores internacionales denunciaron que se habían producido episodios de violencia e irregularidades en las elecciones municipales.

En abril, la comisaria de la UE para la Ampliación, Marta Kos, advirtió a Belgrado de que se arriesgaba a perder hasta 1,5 mil millones de euros en fondos comunitarios por las dudas sobre su nivel de respeto a la democracia y sus lazos con Moscú. Según Kos, la Comisión Europea estaba preocupada, entre otras cosas, por "las leyes que socavan la independencia judicial, la represión de las protestas y la interferencia recurrente en los medios de comunicación independientes". "Estamos cada vez más preocupados por lo que sucede en Serbia", dijo Kos.

La presidenta del Parlamento serbio, Ana Brnabic, respondió quejándose de que la UE aplicaba un doble rasero y había cambiado sobre la marcha las reglas de adhesión al pedir a Serbia un alineamiento con la política exterior de la UE.

Al mismo tiempo, Rusia ha criticado esta misma semana a Serbia por permitir y participar en unos ejercicios conjuntos con la OTAN en su territorio, y ha acusado a la Alianza de intentar arrastrar a Belgrado a su campo.

Disparidad entre el resto de candidatos

Respecto al resto de candidatos, Albania acaba de entrar en la fase de cierre de capítulos, lo que le pone en segundo lugar en la carrera por la adhesión, tras Montenegro.

El proceso con Macedonia del Norte está estancado, pese a que el país cumplió con el requisito que exigía Grecia de cambiar su nombre oficial.

Bosnia-Herzegovina llega a la cumbre tras la dimisión, el 10 de mayo, del Alto Representante europeo, Christian Schmidt, tras meses de desacuerdos con las autoridades de la República Srpska, la región serbio-bosnia. Schmidt era el garante internacional de los Acuerdos de Dayton que pusieron fin a la guerra civil (1992-1995).

En el caso de Kosovo, la dificultad estriba en el que el territorio tiene reconocimiento limitado. España, Grecia, Chipre, Eslovaquia y Rumanía no reconocen la independencia de la provincia serbia, declarada en 2008. España acepta desde 2024 los pasaportes kosovares para moverse por el espacio Schengen, pero insiste en que eso no representa ningún reconocimiento formal ni de hecho.

Alemania, Francia y España apoyan una incorporación paulatina

La cumbre de Montenegro también discutirá la propuesta de Alemania, con el respaldo de Francia, de conceder a los países de los Balcanes Occidentales algunas ventajas mientras completan el proceso para ser miembros de pleno derecho de la UE. Se trataría de un estatus de observadores en las instituciones, acceso privilegiado al mercado interior por etapas y mayor vinculación en la toma de decisiones.

El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, ha abundado en esta posibilidad a su llegada a Tivat. "Si se producen avances en las reformas internas de estos países, por qué no ir incorporándoles en el Consejo Europeo en estos debates, o incorporarles gradualmente en el mercado interior", ha declarado.

Sánchez ha destacado que la voluntad de estos países de unirse a la Unión muestra la "robustez y vigor del proyecto de la UE pese a los ataques de fuerzas geopolíticas como Rusia en Ucrania". "Los procesos de adhesión contribuirán a la estabilidad y la prosperidad colectiva", ha dicho Sánchez, quien ha valorado en especial el esfuerzo y "liderazgo" de Montenegro. "La UE es incompleta si no incorporamos a los Balcanes Occidentales", ha subrayado el presidente español.

Sin embargo, no todos los socios coinciden en conceder este estatus intermedio. En lo que sí coinciden es en la urgencia de cerrar los "puntos ciegos de seguridad" en el entorno de la UE, que pueden ser aprovechados por "fuerzas externas", según han explicado fuentes comunitarias a Efe. Por eso consideran, como ha advertido la comisaria Marta Kos, que la ampliación a los Balcanes Occidentales es "un momento crucial para la UE".