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La Guardia Civil investiga como posible caso de violencia de género la muerte de un matrimonio cubano en Ayamonte (Huelva), cuyos cadáveres han sido hallados en su casa de la calle José de Espronceda. El hombre, E.L., tenía 53 años, era periodista del diario portugués Jornal do Algarve desde que abandonó su país y se mudó a España, dejando atrás su labor como funcionario del Gobierno castrista. Escribía regularmente en periódicos de la disidencia cubana editados desde Miami (Estados Unidos), mientras que la mujer, L.L., de unos 40 años, trabajaba en una floristería en la calle Enrique Villegas, junto al centro de la localidad.

Uno de los presos del centro penitenciario de Huelva se ha autolesionado frente al personal tras obtener la libertad. Esto reabre el debate sobre la reinserción de los presos, ya que es frecuente que salgan sin querer salir. Instituciones Penitenciarias asegura haber ofrecido ayuda para volver a integrarse y el sindicato Acaip pide más personal para poder afrontar estos casos.

Hablamos del crimen de Laura Luelmo, porque este viernes está previsto que pase a disposición judicial Bernardo Montoya, el autor confeso de la muerte de la joven zamorana, que permanece detenido en la Comandancia de la Guardia Civil de Huelva.

A la espera de conocer nuevos datos, en las últimas horas hemos sabido que los agentes han encontrado una manta ensangrentada y varios objetos personales de la víctima, y que la autopsia y esto es clave en la investigación revela que Laura fue violada.

Estamos ante un caso que vuelve a despertar una gran indignación por parte de la sociedad. De nuevo, miles de personas salen a las calles para pedir justicia, y no solo eso, exigen además a los medios de comunicación que eviten dar detalles sobre el asesinato.

Nuestra compañera Marta Gómez nos hace reflexionar sobre el tratamiento que algunos medios han ido haciendo sobre casos muy mediáticos en los últimos años.

La investigación del asesinato de Laura Luelmo se centra en la casa donde vivía el detenido en El Campillo. Se baraja la hipótesis de que Bernardo Montoya pudo retener allí a la joven y creen también que fue alli donde la agredió sexualmente, un dato que ha confirmado la autopsia. También analizan los objetos encontrados en los alrededores del pueblo. De momento no han localizado el teléfono móvil de la joven, que puede aportar datos importantes para aclarar que pasó desde su desaparición.

El detenido por la muerte de Laura Luelmo, Bernardo Montoya, ha confesado que secuestró, intentó violar y mató a la joven profesora zamorana, aunque la autopsia ha confirmado que sí hubo agresión sexual. Montoya llegaba a la Comandancia de la Guardia Civil de Huelva esta madrugada a las 2:20 horas desde el cuartel de Valverde del Camino, donde había permanecido desde su detención. Después de horas de interrogatorio confesó a los investigadores que la joven le preguntó por un supermercado, la engañó y la mandó a un callejón sin salida, donde la agarró, golpeó y dejó inconsciente.

La autopsia realizada este martes en el Instituto de Medicina Legal (IML) de Huelva ha revelado que Laura Luelmo sufrió una agresión sexual, además del golpe en la frente que provocó su muerte entre los días 14 y 15 de diciembre, entre dos y tres días después de su desaparición en El Campillo (Huelva), han confirmado fuentes cercanas a la investigación a TVE.

Según las mismas fuentes, han sido encontrados en el cuerpo de la joven restos biológicos y ahora tendrán que cotejarlos para ver si coinciden con los de Bernardo Montoya, el hombre de 50 años detenido como principal sospechoso y que ha confesado el crimen después de dar varias versiones contradictorias durante el interrogatorio ante la Guardia Civil, si bien ha mantenido que intentó violarla el mismo día de la desaparición pero que finalmente no lo hizo. Esta versión ha caído tras conocer el resultado de la autopsia.

Bernardo Montoya, el hombre de 50 años detenido por la muerte de Laura Luelmo en la localidad onubense de El Campillo, ha confesado el crimen después de dar varias versiones contradictorias durante el interrogatorio ante la Guardia Civil. El ya asesino confeso de la profesora zamorana de 26 años ha reconocido que la golpeó, pero sostiene que la dejó abandonada con vida tras intentar violarla el mismo día de su desaparición, el 12 de diciembre, en el paraje donde luego se localizó el cadáver.

Bernardo Montoya, el detenido por la muerte de Laura Luelmo, ha confesado el crimen de la profesora ante la Guardia Civil...

Era vecino de la joven y estuvo 20 años de prisión por matar a una mujer y atacar a otra.

La familia de Laura ha pedido respeto a su dolor, a su intimidad y que no se difundan bulos. Los investigadores tratan ahora de esclarecer qué ocurrió. La Guardia Civil está ya reconstruyendo los hechos con el asesino confeso en el Campillo.

Bernardo Montoya, el hombre de 50 años detenido este martes por la muerte de Laura Luelmo en la localidad onubense de El Campillo, ha confesado el crimen, pero sostiene que la dejó con vida en el paraje en el que luego se localizó el cuerpo tras intentar violarla sin éxito el mismo día de su desaparición, siempre según su versión. La autopsia concluyó que la profesora zamorana de 26 años murió de un fuerte golpe en la cabeza entre dos o tres días después de desaparecer el pasado 12 de diciembre tras salir a correr. Tenía señales de haberse defendido y muestras de presión en el cuello.