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La fidelidad a Trump del secretario general de la OTAN, Mark Rutte —dice que está trabajando entre bambalinas para solucionar el asunto de Groenlandia—, es una excepción a lo que se está manifestando en Davos: un frente común ante el expansionismo estadounidense en territorio europeo.

Francia ha pedido activar a la propia OTAN después de que el presidente Macron dijera que "vamos a un mundo sin ley". "Cuando las normas ya no te protegen, debes protegerte tú mismo", ha resumido el primer ministro de Canadá, Mark Carney. Este mandatario ha dado por muerto el mundo liberal basado en reglas que promovió Washington en el pasado y ha rechazado que la "docilidad garantice seguridad".

En el frente comercial, las voces europeas se van alzando y dando pasos. Carlos Cuerpo, ministro de Economía español, ha afirmado que "Europa tiene los medios, los instrumentos, las medidas para responder a cualquier tipo, en este caso, de medida comercial, y además estamos preparados para hacerlo".

Este mismo miércoles, el Parlamento Europeo ha frenado la ratificación del acuerdo con Estados Unidos con el que en verano se frenó la guerra comercial. Y el presidente del Consejo Europeo pone al mismo nivel la violación del derecho internacional en Ucrania y la que se cometería con la anexión estadounidense de Groenlandia.

Esta semana, los 27 se reúnen para estudiar la respuesta a la amenaza de Washington. La unidad no está garantizada: Hungría, Chequia y Eslovaquia no han querido condenar, hasta ahora, los planes de Trump.

Foto: EFE.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha anunciado que ha llegado a un "marco para un futuro acuerdo" sobre Groenlandia tras discutirlo este miércoles con el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, en los márgenes del Foro Económico de Davos, en Suiza.

Anteriormente, y en su discurso en el Foro, Trump había descartado el uso de la fuerza para adquirir Groenlandia, aunque insistía en apoderarse de la isla mediante la negociación.

Foto: AP Photo/Markus Schreiber

Economistas y expertos hablan estos días en la ciudad suiza de Davos de los mayores niveles de incertidumbre desde la pandemia ante las decisiones políticas de la primera potencia mundial. "Estamos viendo la construcción para los próximos años que se llama el mundo menos uno. El mundo menos Estados Unidos: Europa, Latinoamérica, China, ¿Pueden seguir trabajando juntos para mantener un orden que facilite el comercio internacional?", se pregunta David Bach, presidente de la Escuela de Negocios IMD de Suiza.

Un comercio basado en reglas que permita inversiones a largo plazo. Por ejemplo, en Venezuela. Cuando Trump pidió a las petroleras que metieran allí su dinero, el jefe de Exxon, la más grande de Estados Unidos, le dijo que el país era imposible para invertir. Mientras, los europeos pueden verse empujados, según los analistas, a estrechar alianzas justo donde menos desea Washington.

Un informe encargado por el Foro de Davos dice que solo 3 cada 10 consejeros delegados de empresas globales confía en aumentar beneficios este año preocupados por las cadenas de suministro, la ciberseguridad y la lucha por no verse arrollados por el avance de tecnologías como la inteligencia artificial que, de momento, dicen, supone más inversión que beneficios.

Foto: Sean Kilpatrick/The Canadian Press vía AP

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha insistido en que quiere adquirir Groenlandia, pero ha descartado el uso de la fuerza para quedarse con la isla danesa. "No quiero usar la fuerza, no usaré la fuerza", ha declarado en su discurso este miércoles en la tercera jornada del Foro Económico Mundial que se celebra en la ciudad suiza de Davos, en el que ha instado a Dinamarca a abrir "conversaciones inmediatas" sobre la isla, a la que se ha referido en varias ocasiones como "un pedazo de hielo".

Trump ha criticado en su discurso las políticas en la Unión Europea. "No reconozco Europa, no va por el buen camino", ha dicho, y ha culpado al gasto público, la inmigración y las políticas 'verdes'.

Foto: Fabrice COFFRINI / AFP

Las redadas migratorias ordenadas por la Administración de Donald Trump en Minesota han provocado una movilización ciudadana que comenzó hace dos semanas y que está marcada por el miedo, especialmente tras la muerte a tiros de Reneé Good a manos de un agente.

Para el próximo viernes se ha convocado una marcha masiva, mientras que los damnificados de estas operaciones intentan esclarecer el paradero de familia y amigos. Un abogado avisa de que las redadas son tan masivas que las autoridades han comenzado a trasladar a detenidos a otros estados, limitando por tanto su derecho a la defensa.

Foto: ROBERTO SCHMIDT/AFP

Además de poner patas arriba el orden internacional, Trump ha conseguido que muchos de sus ciudadanos vivan con miedo en Estados Unidos. En concreto los migrantes están aterrorizados por las redadas y la posibilidad de que los deporten. Muchos ni salen de casa. Un equipo de TVE lo ha comprobado en la ciudad de Minneapolis, donde una vecina, Renee Good, ciudadana estadounidense, fue asesinada por un agente migratorio.

FOTOGRAFÍA: Seth Herald / REUTERS