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El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se ha comprometido a destinar 10.000 millones de dólares a la Junta de la Paz para la reconstrucción de la Franja de Gaza, asolada tras dos años de ofensiva militar de Israel en el enclave.

Unos 40 países, en calidad de miembros o de observadores, se han reunido este jueves en Washington para la cumbre inaugural de la Junta de Paz impulsada por Trump, el órgano concebido para pilotar la Gaza de posguerra, aunque el presidente quiere ampliar sus funciones a otros conflictos. Una intención que colisionaría directamente con el papel de las Naciones Unidas.

FOTOGRAFÍA: EFE / EPA / ALESSANDRO DI MEO

El presidente estadounidense Donald Trump eligió Suiza para escenificar la creación de una Junta que, dotada con 5.000 millones de dólares, debía sacar adelante su particular reconstrucción de Gaza. Un controvertido plan que presentaba una franja destruida por la guerra, convertida en un resort de lujo. Pero pronto la llamada Junta para la Paz se convirtió en una iniciativa global que pretendía también intervenir en otros conflictos.

Según su carta fundacional, Donald Trump es el presidente vitalicio con poder de veto sobre gran parte de las decisiones que se tomen. Sólo podrá ser sustituido por incapacidad o unanimidad de los miembros y seguirá en el puesto aún después de dejar la Casa Blanca.

Los gobiernos críticos con la iniciativa dicen que la Junta pretende competir con la ONU y el sistema internacional surgido tras la segunda guerra mundial. Critican también el carácter mercantilista de esa organización, donde un asiento permanente sólo puede conseguirse aportando 1.000 millones de dólares.

IMAGEN: (AP Photo/Mark Schiefelbein)

Interior ha cesado al que era su segundo y que, según la denunciante, también la habría presionado, coaccionado. El PP y Vox piden el cese de Marlaska. Le acusan de encubrir a un violador. El ministro dice que se irá si la víctima no se sintió protegida.

Gabriel Rufían y Emilio Delgado —sin apoyo de sus partidos— abren el debate a la izquierda del PSOE. Plantean una estrategia para las próximas generales: que solo se presente el partido más fuerte en cada territorio. Creen que no tiene sentido que 14 formaciones compitan entre sí cuando defienden lo mismo.

Una mujer ha sido asesinada en Madrid. Tenía dos hijos. Su expareja —con una orden de alejamiento— está detenido y ha confesado el crimen a la Policía. En Xilxes, en Castellón, el sospechoso de matar a su expareja y su hija de 12 años pasará mañana a disposición del juez. Con estos casos serían cuatro asesinatos por violencia machista esta semana.

La borrasca Pedro seguirá dejándonos hoy muchísimo viento.

En Washington, Trump recibe a más de 30 líderes mundiales para hablar del futuro de conflictos como el de Gaza, donde, tras el acuerdo de alto el fuego, Israel ha matado a 500 palestinos. Trump lo llama Junta de Paz. No están Naciones Unidas ni España. Tampoco Francia ni Alemania.

En Deportes, noche de Champions con muchos goles en el partido del Atleti. Empató a 3 en casa del Brujas, y eso que los del Cholo llegaron a ir 0-2 al descanso. El 3 a 3 deja la eliminatoria abierta. Y en Liga, el Villarreal se asienta en la tercera plaza de la tabla, después de ganar al Levante en el Ciutat de Valencia.

Foto: EFE/Kiko Huesca

Esta semana Steve Witkoff y Jared Kurshner tienen la agenda completa: ayer se reunieron con funcionarios rusos, ucranianos e iraníes en Ginebra y mañana, ya en Washington, asistirán a una reunión de la Junta de Paz para Gaza. Su currículum diplomático tiene una línea principal: la confianza del presidente Donald Trump. Witkoff, promotor inmobiliario, es amigo del presidente y Kushner es familia: es el marido de su hija Ivanka.

Comenzaron a rellenar el apartado de la experiencia en su historial con el alto el fuego en Gaza del pasado octubre. Un logro económico para ellos que tienen intereses multimillonarios en la región, pero un acuerdo político frágil y estancado. La Junta de Paz pretende avanzar en la transición política y en la reconstrucción de Gaza vista como un negocio, sector que sí dominan.

A pesar de las prisas de Trump por seguir pacificando el mundo, sus mediadores no han conseguido cerrar más tratos. Prometió acabar con la guerra de Ucrania en 24 horas, pero la próxima semana llegará a su cuarto año. Witkoff y Kushner se han dado de bruces con las líneas rojas de Putin y Zelensky. Y en el último frente abierto, el de Irán, parece estar más cerca un ataque de Estados Unidos que un acuerdo pacífico. Pero Trump confía en ellos para lograr uno de sus objetivos: el Nobel de la Paz. Lograrlo le pondría, por fin, al mismo nivel que al expresidente Obama.

Imagen: EFE/EPA/ALEXANDER KAZAKOV/SPUTNIK/KREMLIN POOL.

En 2017, cuando Trump llegó por primera vez a la Casa Blanca, rompió el acuerdo nuclear con Irán que había negociado Obama. E impuso sanciones económicas para asfixiar al régimen de los ayatolás. Ordenó matar al general iraní más poderoso y el mundo temió una guerra. Cuando volvió al poder en 2025 intentó negociar un nuevo acuerdo con Irán. El conservador Eliot Abrams, diplomático que asesoró a Trump en su primer mandato, asegura que Trump quiere pasar a la historia con la caída de la República Islámica.

Foto: Majid Asgaripour/WANA (West Asia News Agency) via REUTERS

Octubre de 2025. Rueda de prensa en La Casa Blanca. Sorpresa… El ‘Rose Garden’, la ‘Rosaleda’, diseñado por Jackie Kennedy en los años 60, ya no existe. Allí se firmaron acuerdos de paz, entre otros acontecimientos, un lugar que contribuyó a la identidad de la vida presidencial estadounidense durante décadas, como ocurre con el Despacho Oval, por ejemplo. Pero todo eso se acabó. El actual presidente, Donald Trump, decidió que ninguna identidad salvo la suya es merecedora de perpetuarse y destruyó la rosaleda, sustituyendo el césped por un suelo de piedra. Ese día, los corresponsales descubrieron que también estaba demoliendo el ala Este de la Casa Blanca, que albergaba las oficinas de las primeras damas, incluida Melania Trump. ¿Con qué objetivo? Construir un enorme salón de baile estilo versallesco, recargado con dorados y la misma pompa con las que el actual presidente ha recubierto las dependencias del edificio. Pero… ¿Puede Trump hacer esto? Y… ¿Qué más cosas ha cambiado? Os sorprenderéis

"Antes de que circularan las fake news, se engañaba al personal con ilusiones ópticas, con trampantojos. Trampantojos y antojos de Trump casi forman un palíndromo. Porque el presidente de Estados Unidos distorsiona la realidad de derecha a izquierda y de izquierdas a derechas. Según el pie con el que se levante. En las últimas semanas ha dado síntomas de sufrir cuniculifobia. Fobia, horror, asco hacia los conejos."

Conocemos la 'cara B' de la semana con Juan Carlos Soriano.

Donald Trump se ha propuesto acabar con los límites a las emisiones de gases de efecto invernadero y potenciar los combustibles fósiles. En su vuelta a la Casa Blanca, ha impulsado más de 300 medidas para conseguirlo. Los expertos advierten de las consecuencias económicas y para la salud.

Foto: Nathan Howard / GETTY IMAGES NORTH AMERICA

"Ni siquiera Estados Unidos es suficientemente fuerte sola. Ser parte de la OTAN es una ventaja para Europa pero también para ellos", ha advertido el canciller alemán Friedrich Merz en la apertura de la Conferencia de Seguridad de Múnich. El mandatario ha endurecido su postura con Washington sin dejar de tender la mano a Trump, confiando en una comunicación entre "hombres de negocios".

España ve difícil mantener unas relación como la que ha existido durante décadas. "Para que exista esa alianza tiene que haber la voluntad europea y la norteamericana. Los europeos lo dejamos claro, pero en estos momentos hay una administración norteamericana que tiene otros postulados", ha señalado el ministro de Exteriores español, José Manuel Albares.

Y subiendo el enfrentamiento, las voces más elevadas contra la Casa Blanca han llegado de políticos de Estados Unidos, como la del gobernador de California, Gavin Newsom, quien ha afirmado que "Donald Trump está redoblando su estupidez", en referencia a la demolición que ha ordenado de toda política climática.

El sábado todos los ojos y oídos estarán puestos en el discurso de Marco Rubio, un año después de la terapia de choque de JD Vance en este mismo escenario.

Foto: AFP

Estados Unidos relaja las sanciones al petróleo venezolano y autoriza a varias multinacionales a volver a realizar operaciones de crudo o gas que hasta ahora estaban bloqueadas. Una de las beneficiadas es la española Repsol, está dentro de las cinco empresas a las que ha dado este permiso Donald Trump para aumentar su inversión en Venezuela y producir petróleo a gran escala. Todo se haría bajo el control de EE. UU.

Los pagos a Venezuela se harían en cuentas controladas por el Departamento del Tesoro. Además, otra licencia permite que compañías en todo el mundo negocien futuras inversiones en Venezuela excluyendo cualquier trato con China, Rusia, Irán o Cuba.

La asfixia a la que la administración Trump quiere someter a Cuba para forzar una caída del régimen ya se hace sentir: el país está prácticamente paralizado. El Gobierno comunista ha tenido que aprobar medidas de emergencia como la suspensión del transporte público, de las clases en las universidades y de las cirugías no esenciales.

Todo esto mientras el turismo, la principal fuente de ingresos de la isla, se desploma, ante la suspensión de vuelos por la ausencia de crudo y el cierre de hoteles.

FOTO: AP/ Ramón Espinosa