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Rubio confirma la sintonía de EE.UU. con Orbán tras pasar por la cita de Múnich con críticas a Occidente

  • Rubio coincide con el líder húngaro en afirmar que las relaciones bilaterales viven una "edad de oro"
  • Trump califica a Orbán como su amigo y "un gran líder" al que ya mostró su apoyo en las elecciones
Rubio, sobre las relaciones de EE.UU. con Hungría: "Pasamos por una edad dorada"
RTVE.es/ AGENCIAS

El secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, ha visitado al primer ministro ultranacionalista de Hungría, Viktor Orbán, tras la cita de este finde de semana en la Conferencia de Seguridad de Múnich. La sintonía mostrada con Orban, al que ha dado su apoyo de cara a las elecciones de abril, contrasta con el discurso del estadounidense este fin de semana en la Conferencia de Seguridad celebrada en Múnich, donde ha alertado de los efectos de la "migración masiva" y la "desindustrialización" en Occidente.

"No es un secreto cómo le ve a usted el presidente —Donald Trump—", ha afirmado Rubio ante la prensa después de entrevistarse con Orbán en la sede del primer ministro húngaro, el claustro Carmelita de Budapest. "Creo que puedo afirmar con seguridad que el presidente Trump está muy comprometido con su éxito, ya que su éxito es nuestro éxito", ha agregado el líder de la diplomacia estadounidense.

Rubio ha coincidido con Orbán en afirmar que las relaciones bilaterales de los dos países viven una "edad de oro", aunque el estadounidense ha sugerido que el mantenimiento de esa buena relación dependerá de la reelección del húngaro en los comicios de abril. También ha indicado que Washington estaría dispuesto a ayudar financieramente a Budapest si fuera necesario.

"El presidente Trump está profundamente comprometido con su éxito, porque su éxito es nuestro éxito", ha declarado Rubio, de pie junto a Orban. "Es porque queremos que continúe, porque queremos que esta economía prospere, porque queremos que a este país le vaya bien. Es de nuestro interés nacional. Especialmente mientras usted sea el primer ministro y el líder de este país, es de nuestro interés nacional que Hungría tenga éxito", ha añadido Rubio.

Orbán fue el único líder comunitario que ya en 2016 apoyó la campaña electoral de Trump, y ambos siempre han hablado de forma muy positiva el uno del otro, además de mostrar una gran sintonía con sus políticas nacionalistas y contra la inmigración. Trump ha calificado a Orbán como su amigo y "un líder verdaderamente fuerte y poderoso", y ya el año pasado adelantó que lo apoyaba en las elecciones que se celebrarán en Hungría. El líder republicano ha respaldado repetidamente a líderes conservadores de todo el mundo, más recientemente apoyando al argentino Javier Milei y a la japonesa Sanae Takaichi.

Orbán, ante los comicios más complicados

Orbán se enfrenta en abril a sus elecciones más complicadas desde que su partido, el Fidesz, llegó al poder en 2010, ya que la mayoría de las encuestas predicen una derrota frente al partido Tisza, la formación conservadora liderada por Péter Magyar. Esta votación tendrá importantes implicaciones para Europa y el fortalecimiento de sus movimientos políticos conservadores y de extrema derecha.

Rubio ha afirmado que el resultado de las elecciones húngaras dependía de los votantes, pero elogió repetidamente la relación "extraordinariamente sólida" de Orban con Estados Unidos, afirmando que tenía "beneficios tangibles" para las relaciones bilaterales.

"Si enfrentan dificultades financieras, si enfrentan obstáculos para el crecimiento, si enfrentan situaciones que amenazan la estabilidad de su país, sé que el presidente Trump estará muy interesado, debido a su relación con él y a la importancia de este país para nosotros, en encontrar maneras de brindar asistencia si alguna vez se presentara ese momento", ha declarado Rubio ante el líder húngaro. Orban ha luchado por reactivar la economía húngara desde que la inflación se disparó tras la invasión rusa de la vecina Ucrania en febrero de 2022, y el crecimiento se ha estancado durante tres años.

De gira por Hungría y Eslovaquia

Rubio, también asesor de seguridad nacional de Trump, se encuentra en la segunda etapa de una gira de dos días por Eslovaquia, donde la víspera se reunió con Robert Fico, y Hungría, cuyos líderes conservadores son cercanos a Trump y críticos con la Unión Europea. Antes, el sábado intervino en la Conferencia de Seguridad de Múnich.

Tanto Orban como Fico han sido acusados por la UE de debilitar el sistema judicial, los medios de comunicación y la aplicación de la ley anticorrupción en sus países, acusaciones que rechazan. Además, ambos líderes europeos mantienen una relación fluida con Rusia y le siguen comprando crudo, con el pretexto de que no tienen otra opción al no contar con salida al mar.

En los dos países, Rubio se ha comprometido a forjar vínculos más fuertes en un momento en que los lazos de Washington con aliados europeos más grandes, como Francia y Alemania, se encuentran bajo tensión.

Las críticas de Trump a Europa, la imposición de aranceles a los países de la UE y la ambición de adquirir Groenlandia de Dinamarca, otro miembro de la OTAN, han impulsado a los líderes de Europa Occidental a considerar la posibilidad de forjar un camino más independiente. En la Conferencia de Seguridad de Múnich del fin de semana, Rubio transmitió un mensaje de unidad, pero también mantuvo las críticas de la administración a Europa tras un año que ha dañado las relaciones transatlánticas.