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En la disputa entre EE.UU. y China por la hegemonía global, hay un punto especialmente estratégico: el estrecho de Malaca, entre Malasia e Indonesia. Gran parte del petróleo que importa Pekín pasa por allí, pero lo controlan países aliados de Washington.

Por eso, el estrecho de Malaca es el talón de Aquiles del régimen chino. La poderosa economía china depende del estrecho y podría colapsar si cerrara el paso. Es su gran vulnerabilidad y Pekín se mueve para controlar otras zonas marítimas.

El estrecho de Malaca lo controlan países aliados de Estados Unidos: Indonesia, Malasia y Singapur. El poder que da controlar los pasos y las rutas marítimas es clave. Según la ONU, más del 90% del comercio mundial se hace por mar.

Foto: Doug Armand (Getty Images)

La lista de afectados por los aranceles de la segunda Administración del presidente estadounidense, Donald Trump, es interminable. Esta guerra arancelaria a gran escala empezó en febrero y en un primer momento afectó a Colombia, México, Canadá, China y la Unión Europea. Este conflicto comercial no es gratis y, más allá de las repercusiones económicas, Trump los usa como arma política, como explicó en un discurso .

Detrás de cada orden que ha firmado había un motivo político que nunca ha ocultado. Los aranceles contra México y Canadá iban dirigidos para frenar la inmigración hacia los Estados Unidos y de fentanilo. Las amenazas de gravámenes contra Colombia vinieron cuando el país sudamericano se negó a recibir dos aviones con deportados. En cuanto a la UE, según Trump las tarifas iban dirigidas a equilibrar la balanza comercial, aunque lo que realmente buscaba es un aumento en el gasto en defensa.

La investigadora principal del Real Instituto Elcano, Carlota García Encima, ha afirmado que "todo está conectado" y "por eso siempre hemos dicho que Trump es transaccional, todo está sobre la mesa, tú qué me das, yo qué te pongo, y esto lo demuestra claramente".

Esta estrategia le ha funcionado con casi todos, menos con China, que aguantó el envite. Encina afirma que, "este fallo paraliza todos los aranceles y se harán antes de que Trump acabe las negociaciones que había abierto con estos países y aliados, precisamente por las amenazas de los aranceles". Además, ha añadido que "ahora las negociaciones cambian, la situación es muy distinta".

Foto: GETTY

El Reino Unido y la Unión Europea (UE) han alcanzado un acuerdo pesquero para facilitar la entrada de barcos europeos a los caladeros británicos durante 12 años, hasta el 2038. Se trata de una de las patas de un pacto más amplio entre las dos potencias que han decidido asociarse en materia de seguridad y defensa. La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, lo ha destacado como una "oportunidad" para su industria y una apuesta también en el apoyo común a Ucrania en la guerra iniciada por Rusia.

El pacto también busca agilizar las exportaciones británicas hacia la UE, con procesos de estandarización de la producción alimentaria y los controles veterinarios en la frontera. Asimismo, Londres y Bruselas se han comprometido a "caminar hacia" la vuelta de Reino Unido al programa Erasmus+, lo que Von der Leyen ha calificado de "buenas noticias" para los jóvenes.

Sin embargo, los euroescépticos del Reino Unido no se han tomado bien la noticia, ya que acusan al primer ministro de haber vendido el país a la Unión Europea.