Semanas después de que las grandes inundaciones en Grazalema (Cádiz), el optimismo empieza a ganar terreno. Así lo ha confirmado durante una entrevista en el Canal 24 Horas el gerente del emblemático bar restaurante Rumores, Rodrigo Fernández, quien se ha convertido en el portavoz de la resiliencia del pueblo.
Con más de 25 años viviendo en la localidad, Rodrigo mantuvo la calma incluso cuando el subsuelo rugía de forma extraña: "Yo sabía que no iba a pasar nada, he visto llover tres meses seguidos", ha explicado. Su compromiso fue tal que fue el último en desalojar porque se quedó "dando de comer a todos los efectivos de emergencia" y, tras el susto, ha sido el primero en reabrir, aunque fuera bajo mínimos.
A pesar de que todavía hay dos puntos de acceso cortados, Rodrigo asegura que la gente está animada y con ganas de trabajar: "Somos gente fuerte y estamos todos a una". Para el hostelero, la clave está en aprender de la naturaleza y mirar al futuro con ilusión, lanzando una promesa para los visitantes: "En cuanto abran las carreteras volveremos a tener el mismo turismo. Vamos a tener la mejor primavera en 50 años".
FOTO: EUROPA PRESS / ROCÍO RUZ