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Fomento estudia reunificar Renfe y Adif de cara a la liberalización del transporte de viajeros en 2020

  • De la Serna asegura que se busca la manera de ser más competitivos
  • El ministro señala que Francia y Alemania ya cuentan con grandes holdings
  • La Unión Europea ha fijado en 2020 la liberalización en todo el continente
  • Fomento asume que el Estado se quedará con las 8 autopistas en quiebra

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Fomento estudia reunificar Renfe y Adif de cara a la liberalización del transporte de viajeros en 2020

El ministro de Fomento, Íñigo de la Serna, admite que su departamento está estudiando la posibilidad de volver a unificar a Adif y Renfe para comprobar si eso haría a España ser más competitiva en materia ferroviaria.

"Una de las posibilidades que se estaban estudiando en su momento y que yo, sí, es cierto que he dado instrucciones para que se siga estudiando y trabajando (..) es la de ver si unificando Adif y Renfe nosotros podemos ser más competitivos", ha dicho De la Serna en una entrevista en Los Desayunos de TVE.

El ministro ha señalado que, de cara a la liberalización del transporte ferroviario de viajeros para 2020 en la Unión Europea, "España tiene que estar fuerte y con un proyecto sólido".

Competencia en Francia y Alemania

"Tenemos grandes competidores porque los alemanes y los franceses tiene ya holding ferroviarios en los que van a tratar de concentrar todos sus esfuerzos para tratar de ser más competitivos", ha destacado.

La decisión de volver a unificar Renfe y Adif "corresponderá en cualquier caso al Gobierno" y "no está tomada en absoluto", ha precisado De la Serna, que ha insistido en que, de momento, se va a estudiar esa posibilidad y "ya veremos si finalmente resulta algo que podemos acometer".

Renfe y Adif se separaron en enero en 2005, con la entrada en vigor de la Ley del Sector Ferroviario que supuso la creación de dos sociedades distintas para diferenciar la construcción y gestión de las vías del servicio de transporte.

Necesitad de mejorar la eficacia

Además de la apertura del tráfico de pasajeros en tren a competidores en 2020, la actual coyuntura económico y financiera de Adif constituye otro de los factores que llevarían a integrar las dos compañías ferroviarias públicas, según apuntan en fuentes del sector a Europa Press.

En la actualidad, Adif Alta Velocidad, la división de Adif encargada de la red AVE, está en 'números rojos' (perdió 140 millones de euros en la primera mitad del año) y soporta un endeudamiento de 14.575 millones de euros.

Los ingresos de la compañía están limitados casi exclusivamente al canon o peaje que cobra a Renfe por usar las vías y las estaciones de tren, con el fin de amortizar la inversión que realiza en su construcción y mantenimiento.

En la actualidad, Adif tiene obras de AVE en marcha valoradas en unos 12.500 millones de euros, aunque la licitación de nuevos trabajos está en mínimos históricos y muchas de los que están en ejecución están paralizados por distintos problemas.

Por contra, Renfe prevé cerrar en 2016 un segundo año en beneficios tras lograr en 2015 las primeras ganancias de su historia. La operadora registra estos datos gracias a la explotación del AVE, que encadena récords anuales de viajeros desde 2013. Además, ha reducido su deuda, que se sitúa por debajo de los 5.000 millones.

"Las autopistas (en quiebra) revertirán al Estado"

Fomento sigue en la idea de que el Estado se quede con las ocho autopistas en quiebra y riesgo de liquidacióntal y como lo dijera el pasado 30 de noviembre Íñigo de la Serna, quien lo ha vuelto a señalar este mismo lunes en una entrevista en TVE. De hecho, en el caso de dos de las vías radiales de Madrid, la R-3 y la R-5, el Ministerio debe asumirlas antes de julio de 2017, según el acuerdo que alcanzó el pasado mes de septiembre con el juez que dictó la liquidación "sin efectos suspensivos" de las autopistas.

"Las autopistas revertirán al Estado y el Estado decidirá cómo gestionarlas", ha asegurado De la Serna, quien ha garantizado que el principal objetivo de la Administración será que las infraestructuras "sigan operativas y los ciudadanos puedan utilizarlas".

Según la patronal de grandes constructoras Seopan, la quiebra y liquidación de las ocho autopistas de peaje en concurso de acreedores supondría una 'factura' al Estado de 5.500 millones, cifra calculada en 2015 y equivalente al 0,5% del PIB. Este importe corresponde a la responsabilidad patrimonial administrativa (RPA) que el Estado tiene que afrontar en el supuesto de quiebra de una infraestructura, y supone abonar a las empresas que las construyeron y actualmente las explotan el importe de la inversión que aún no han recuperado.

Desde hace años, el Gobierno busca una solución que impacte lo menos posible en el déficit público. En el año 2014 planteó un plan para rescatar las autopistas que no tendría impacto en el déficit: integrar las ocho autopistas en quiebra en una sociedad pública dependiente del Ministerio tras realizar una quita del 50% en su deuda -que se eleva a unos 3.400 millones de euros- y convertir el pasivo restante en un bono a 30 años con un tipo de interés del 1%.

Esta es la propuesta sobre la que se trabaja aún. "Estamos intentando negociar con los bancos para ver si es posible un acuerdo que facilite las cosas, pero es complicado, es muy difícil, porque muchas entidades han vendido su deuda", ha explicado De la Serna, quien ha reconocido que el Estado se quedará con todas estas autopistas se alcance o no acuerdo con los bancos acreedores de las vías.

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