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España se baña de oro en el Eurobasket

  • La selección española se venga de Serbia y toca el cielo en Polonia (85-63)
  • Tras las decepciones de las seis finales anteriores, España logra su primer título europeo
  • Crece el palmarés de la 'generación de oro': Mundial 2006, plata europea y olímpica
  • Pau Gasol, MVP del Europeo; Rudy Fernández, incluido en el cinco ideal del campeonato
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Los jugadores de la selección española añaden el oro europeo al palmarés de una generación sin precedentes.
Los jugadores de la selección española añaden el oro europeo al palmarés de una generación sin precedentes. EFE EFE
España cumplió su promesa y encontró en Polonia el oro que había ido a buscar. La selección española dio toda una lección de juego, una más en una segunda mitad de Eurobasket inolvidable, y consiguió su primera medalla de oro europea tras vencer a una joven y también prometedora Serbia (85-63), que tendrá que esperar a mejor ocasión [Reacciones] [Todos los datos del partido] [Las imágenes de la final] [El palmarés del equipo español]

Lo prometieron antes de ir, pero estuvimos a punto de olvidarlo. La selección española se había conjurado para romper la maldición de un campeonato en el que la suerte nos había sido esquiva en seis ocasiones (1935, 1973, 1983, 1999, 2003 y 2007). Habían asegurado que todo lo que no fuera una medalla de oro sería una decepción.

No era un farol; la generación más grande en todos los sentidos que ha dado el baloncesto español conoce su potencial y sabían que podían resarcir esa deuda histórica. Sin embargo, un comienzo titubeante y desganado de campeonato, mermado por las lesiones y la baja forma de algunos de los 'notables' del equipo hizo que las dudas anegaran la ilusión.

Las derrotas ante Serbia o Turquía y las dificultades para ganar a Gran Bretaña y Eslovenia no se correspondían con la ambición y el compromiso que cabía esperar de un equipo en el que varias de sus estrellas habían renunciado a sus vacaciones NBA. Se rastreaban las explicaciones fuera de la cancha, en los estamentos técnicos, federativos o incluso en las habitaciones de la concentración.

Al final, habló el baloncesto y solo el baloncesto. El que derrochan a raudales jugadores como Pau Gasol, máximo anotador del Europeo, máximo reboteador, líder en tapones... MVP indiscutible del torneo que volvió a demostrar su calidad en un año magnífico, después de ganar su primer anillo NBA con los Lakers.

Y con él, Rudy Fernández -incluido en el cinco ideal del campeonato junto a Gasol, Spanoulis (Grecia), Lorbek (Eslovenia) y Teodosic (Serbia)-, Juan Carlos Navarro o un joven Ricky Rubio, aupado quizá a su pesar y antes de lo previsto a director de orquesta ante la ausencia de un José Manuel Calderón al que sus compañeros dedicaron también el triunfo. Muchos quilates de equipo.

De nuevo, la mejor versión de España

Serbia pagó los platos rotos, además de servir al equipo una sabrosa venganza por la derrota en el primer partido del Eurobasket y a Sergio Scariolo el oro en su primer campeonato con la selección española. Que no se preocupe este equipo joven, talentoso, pero que tenga paciencia, porque hasta que esta generación de oro no se jubile, parece que el baloncesto mundial tiene un dominador indiscutible a este lado del Atlántico.

Pero no hubo opción a la duda. En apenas tres minutos, tres triples casi consecutivos de Navarro, Rubio y Garbajosa daban ventaja a España. En ocho minutos, todos los hombres del cinco inicial de Scariolo habían anotado, incluido el primer reserva, Raúl López. La ventaja se disparó a 24-9 un minuto más tarde y los diez de ventaja al final del primer cuarto (24-14) mostraban cuál de las dos caras de este torneo había elegido mostrar España.

Y esa fue la de los partidos ante Lituania, Francia o Grecia. Defensa, velocidad e insultante efectividad anotadora. Tremenda agresividad de España en el rebote y en la lucha por dar una segunda opción a los tiros fallidos, lo que no se permitía de ninguna manera al rival, lanzaron la diferencia. Los mejores hombres serbios se cargaban de faltas en lugar de puntos, como le pasó a Tripkovic.

España quería dejar su nombre inscrito en las medallas cuanto antes. Antes del descanso, Pau Gasol ya era máximo anotador del torneo. Al descanso, 52-29 -récord de anotación en una final europea al descanso- y el círculo se había cerrado.

Ahí acabó la historia. En la segunda mitad, el equipo fue agrandando las sonrisas, los abrazos, el público español reunido en Katowice pedía el MVP para Pau Gasol, que daba saltos como un niño en el banquillo, paladeando el momento y el consuelo por la fatídica canasta fallada en la final de Madrid.

El marcador y el juego mantuvieron calientes la alegría y dieron oportunidad a los jugadores de banquillo sus minutos de gloria. Un alley-hoop de Víctor Claver, uno de los herederos de este equipo como despedida, y oro europeo en la mochila.

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