Como en Top Chef nada es tan fácil como parece, Joseba Arguiñano ha irrumpido en las cocinas con una prueba en la que los pasteleros han tenido que volver a enfrentarse a la caja negra. De nuevo, no podrán ver nada. Pero, esta vez, uno de ellos podrá usar solo el tacto, y el otro, solo el gusto.
¿El mayor enigma de esta prueba? El hojaldre, ya que al inflarse en el horno, impedirá que los pasteleros puedan rellenarlo. Y, a pesar de los intentos de los jueces por hacérselo entender con indirectas, a los celebrities no les ha quedado muy claro. Este cocinado nos ha permitido ver a una Natalia más relajada que, por primera vez, disfrutaba. “He estado más relajada y hacer este postre ha sido un aprendizaje".