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En la primera jornada no hubo acercamiento entre los países del sur y los del norte. Holanda, Austria, Suecia y Dinamarca quieren aplicar recetas de austeridad y posibilidad de veto para que unos países tengan la posibilidad de negar los fondos a otros si las reformas no convencen. Los más afectados aceptan que haya condiciones pero no tan extremas. Pedro Sánchez pide a los socios que estén a la altura del momento. A las 11 se reanudan las negociaciones en el Consejo Europeo sobre los términos del fondo de recuperación tras la pandemia. Informa María Carou, corresponsal en Bruselas.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, se ha reunido con el primer ministro de Suecia, el socialdemócrata Stefan Löfven, en el marco de su gira europea para buscar apoyos que blinden la posición de España en la negociación sobre el fondo de reconstrucción. Suecia representa una de las posiciones más duras respecto a las condiciones del 'rescate', y Sánchez no ha logrado convencer a Löfven de que las ayudas se basen mayoritariamente en transferencias a fondo perdido.

El presidente del Gobierno destaca la "actitud positiva" del sueco Stefan Löfven. En referencia al Consejo Europeo, Sánchez ha dicho que "hay horas complicadas de negociación por delante". Löfven admite que cerrar un pacto europeo en julio es "complicado" pero "no imposible" y ha mostrado su disposición a trabajar para conseguir que el fondo de reconstrucción de la UE para el coronavirus esté disponible lo antes posible. Sánchez reconoce que es dificil llegar a un acuerdo a 27 en la Unión Europea y reconoce que "todos tendremos que ceder en nuestras posiciones" en referencia a la negociación para el fondo de reconstrucción cuyo objetivo es superar el impacto del coronavirus.

La policía señala a Stig Egnström, un diseñador gráfico que trabajaba en en la oficina de una compañía de seguros, como el autor del asesinato en 1986 del exprimer ministro de Suecia, Olof Palme. El fiscal que lleva la investigación ha presentado sus conclusiones en Estocolmo y da por cerrada la investigación, dado que Engström se suicidó en el año 2000 y no se pueden presentar cargos contra él. Concluye así una investigación que ha durado 34 años y ha estado salpicada de numerosos escándalos e irregularidades.

El asesinato de Olof Palme se cierra 34 años después. La Fiscalía sueca ha encontrado al culpable, Stig Engström, pero no podrá ser juzgado y condenado porque falleció en el año 2000. El brutal crimen a quemarropa del primer ministro conmocionó a la sociedad sueca, ahora la investigación se cierra pero podría reabrirse si aparecen nuevas pistas.

34 años después del asesinato del primer ministro Olof Palme, Suecia ha puesto fin a la investigación de este crimen. Lo ha hecho después de anunciar que el autor del magnicidio fue Stig Engström, un publicista muerto hace 20 años. Engström, que trabajaba cerca del lugar donde fue asesinado Palme, y fue incluido como testigo en la fase inicial de la investigación, pero luego quedó apartado al no ser considerado relevante. Ahora, la Fiscalía sueca ha determinado que él fue el autor del crimen, pero como se suicidó en el año 2000, se cierra el caso ante la imposibilidad de presentar cargos en su contra.

Suecia investigará la estrategia de combate al virus, después de que el máximo responsable científico del país, Anders Tegnell, haya admitido errores. El país nórdico no ha impuesto confinamiento ni ha detenido la actividad económica y su tasa de letalidad es de las más altas del mundo. [Coronavirus: última hora en directo]

Tegnell ha admitido que hay cosas que deberían haber hecho mejor, como la atención a los ancianos en las residencias, donde el personal no estaba preparado, o aumentar las pruebas: solo hacen 30.000 a la semana de las 100.000 que querían.

En Suecia no han cerrado escuelas ni comercios, bares o restaurantes. Solo se han prohibido las concentraciones de más de 50 personas, y han parado institutos y universidades.

Mantener la actividad económica tampoco ha servido de mucho: el país se enfrenta a la peor crisis desde la Segunda Guerra Mundial por el desplome de las exportaciones.

En Suecia se tambalea la estrategia basada en la responsabilidad de cada uno. Ya registran 1.300 muertes por coronavirus, mientras que en la vecina Finlandia hay 75.

Las críticas al Gobierno vienen del mundo académico. Una veintena de científicos y 900 profesores se quejan de que son incapaces de obligar a los niños a mantener distancias seguridad.

En Suecia los bares y restaurantes siguen abiertos. La mitad de los ciudadanos trabaja desde casa y el uso del transporte público se ha reducido en un 50%.

El gobierno no ha ordenado, solo pedido que utilicen el sentido común. La idea que subyace se aplicó inicialmente en Reino Unido: evitar que se saturen los hospitales y mirar a largo plazo.

Más de la mitad de los 189 países miembros del Fondo Monetario Internacional ya han solicitado asistencia financiera al organismo ante la emergencia por la pandemia del coronavirus. Analizamos el papel del Fondo y la situación económica mundial con el profesor de Economía de la Universidad Europea de Madrid César Lajud. Hablamos además de la evolución de la pandemia en Estados Unidos, en el Reino Unido y en Italia, donde nuestra corresponsal ha entrevistado al ministro de asuntos exteriores Luigi di Maio. Detallamos también el informe anual de Amnistía Internacional, y nos interesamos por Suecia, donde aumentan las críticas contra el gobierno por su respuesta a la COVID-19.

Estar en una terraza es posible en Suecia y en las calles se ve aparente normalidad. Los colegios siguen abiertos y los bares y comercios también, aunque, los institutos e Universidades están cerrados y el Gobierno ha pedido a la población de riesgo que evite salir lo máximo posible a la calle. Suecia ha negado que esté buscando una inmunidad de grupo, algo que ya puso Reino sobre la mesa y que consiste en que la mayor parte de la población se contagie para que se haga inmune. El país, que cuenta con más de 10.000 contagiados y cerca de 1.000 fallecidos, no descarta endurecer las medidas de confinamiento. 

En Suecia los colegios siguen abiertos, solo los universitarios estudian desde casa, aunque pueden pasear. Las tiendas, los restaurantes y los espectáculos siguen funcionando.

El país tiene ya 4400 contagiados y 180 muertos por coronavirus, pero el gobierno sueco a diferencia del resto de Europa no ha puesto restricciones y confía en la responsabilidad individual. Se han prohibido las reuniones de más de 50 personas, pedir en las barras de los bares, aunque sí se puede en las mesas, y pide teletrabajar y limitar la salida de los mayores de 70 años. La mayoría de los suecos lo están cumpliendo al pie de la letra.