¿Quién mató al primer ministro sueco Olof Palme? Detectives aficionados piden ayuda a la IA para reabrir el caso
- El primer ministro sueco Olof Palme fue asesinado en 1986 y la identidad del asesino sigue siendo un misterio
- Cuarenta años más tarde, la IA puede conseguir que se reabra la investigación
Cuarenta años después de que el primer ministro Olof Palme fuera abatido a tiros en una calle de Estocolmo, un 28 de febrero de 1986, los suecos siguen preguntándose si el asesinato fue obra de un tirador solitario o un atentado político.
Décadas después, el crimen continúa sin resolverse, y detectives aficionados han recurrido a la Inteligencia Artificial con la esperanza de identificar nuevas pistas y convencer a las autoridades de reabrir una investigación que se cerró en 2020.
El equipo del pódcast de crímenes Spår (“Rastro”) ha empezado a investigar las principales teorías sobre el asesinato con un motor de IA desarrollado para ellos por empresas de software suecas y belgas.
“Esto trata del asesinato de nuestro líder, un primer ministro elegido democráticamente. No puedes simplemente cerrar el caso”, dijo Anton Berg, copresentador del pódcast, que tiene previsto presentar gradualmente los hallazgos obtenidos con la IA.
Hasta ahora, Spår no ha anunciado ningún avance en el caso. Pero, señalando la capacidad de las herramientas de IA para aprender y mejorar, Berg afirmó: “Nuestra esperanza es que esta herramienta llegue a ser tan avanzada que podamos reabrir la investigación”.
Cambio de Paradigma
Palme fue asesinado a quemarropa cuando regresaba a casa tras una visita al cine el 28 de febrero de 1986.
A lo largo de los años, se ha culpado a los servicios de seguridad del apartheid sudafricano, a luchadores kurdos por la libertad, a extremistas de derechas dentro del Estado sueco y a varios tiradores solitarios.
Un hombre fue condenado, pero posteriormente absuelto, y los fiscales cerraron el caso en 2020. Una revisión el año pasado confirmó que el caso seguiría cerrado pese a que el principal sospechoso había sido exonerado.
“No sabemos más de lo que sabíamos el mismo día del asesinato, básicamente”, dijo Gunnar Wall, autor de varios libros sobre el caso Palme.
El sábado, coincidiendo con el 40 aniversario de la muerte de Palme, manifestantes entregarán una petición al Parlamento instando a las autoridades a reabrir el caso. Estas demandas podrían ganar fuerza si los detectives aficionados aciertan al creer que la IA puede lograr ahora lo que décadas de trabajo policial no consiguieron.
El motor de IA desarrollado para el pódcast Spår imita a un equipo de investigadores humanos para examinar pruebas, evaluar conclusiones e identificar lagunas, pero puede hacerlo mucho más rápido.
Es capaz de analizar los aproximadamente 30.000 documentos digitales disponibles públicamente del caso en menos de un segundo. De otro modo, los archivos completos —unas 500.000 páginas— llevarían una década solo para ser leídos, según la policía.
Desde las huellas dactilares hasta el análisis de ADN, la tecnología forense ha transformado las investigaciones criminales. La IA podría ser otro cambio decisivo, según los expertos.
En 2018, el análisis de ADN asistido por IA ayudó a la policía de Los Ángeles a capturar a Joseph DeAngelo, conocido como el “Asesino del Estado Dorado”, que había asesinado a 13 personas y violado al menos a 50 muchos años antes.
“La IA es un cambio de paradigma”, afirmó Lena Klasen, exdirectora del Centro Nacional Forense de Suecia y ahora profesora adjunta de Informática Forense en la Universidad de Linköping.
“Va a cambiar nuestra forma de trabajar igual que lo hicieron los ordenadores. Pero esto es aún mayor”.
¿Puede la IA aportar respuestas?
La policía sueca declinó decir si había utilizado IA en el caso Palme, que no se reabrirá a menos que haya motivos fundados para creer que una nueva investigación podría conducir a un arresto y una condena.
Incluso con su capacidad para procesar datos, la IA podría tener dificultades para encontrar al asesino de Palme.
Los expedientes del caso suelen estar muy censurados y una gran cantidad de material sigue sin publicarse, explicó Simon Lundell, miembro de otro grupo de investigadores aficionados que utiliza IA con la esperanza de resolver el crimen.
Acceder a los archivos policiales lleva tiempo: solo se publican unas 1.000 páginas al año. A este ritmo, harían falta cientos de años para revisar toda la información.
A pesar de estos obstáculos, “nuestro objetivo es resolver el asesinato”, dijo Lundell.
Tampoco hay garantía de que existan las pruebas necesarias para resolver el caso. Tres comisiones públicas concluyeron que la policía estropeó la investigación inicial. Se perdieron documentos y no se siguieron pistas.
“No hay ninguna técnica que pueda ayudar con información que no existe, y ese es gran parte del problema: hay lagunas en la información”, señaló Lennart Gune, director de la Fiscalía sueca.
El uso de IA en investigaciones también plantea preocupaciones. El caso del Asesino del Estado Dorado provocó un intenso debate sobre la privacidad después de que millones de personas vieran sus datos de ADN analizados sin su consentimiento explícito.
En 2025, Suecia propuso una ley que permitirá a la policía utilizar reconocimiento facial en tiempo real impulsado por IA como herramienta para combatir el crimen organizado, aunque su uso será limitado debido a preocupaciones sobre la privacidad y la vigilancia.