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La jornada electoral ha arrancado con problemas logísticos y falta de papeletas en algunas mesas, una situación que ya se produjo en la primera vuelta. Aun así, millones de peruanos han votado ya para decidir entre la conservadora Keiko Fujimori y el izquierdista Roberto Sánchez. Una elección que enfrenta dos modelos de país y que podría devolver a la izquierda al poder o confirmar el giro a la derecha que vive buena parte de América Latina.

La candidata conservadora, Keiko Fujimori, ha sido aclamada por cientos de ciudadanos tras depositar su voto, pero ha evitado hacer declaraciones en plena jornada electoral. Su rival, el izquierdista Roberto Sánchez, rodeado de su familia, sí ha pedido a los peruanos un compromiso con la democracia.

Las encuestas reflejan que hay un empate técnico y muchos indecisos. También señalan que la principal preocupación de los votantes es la inseguridad, después de años de aumento de homicidios, extorsiones y crimen organizado.

Fujimori ha centrado su campaña en la seguridad y en reivindicar parte del legado de su padre, a quien muchos de sus seguidores atribuyen el fin del terrorismo y de la hiperinflación, pero que fue condenado por delitos de lesa humanidad. Sánchez, en cambio, ha puesto el foco en la desigualdad y en la brecha entre Lima y las regiones más pobres del país.

La campaña ha estado marcada por la polarización y las acusaciones de fraude tras una primera vuelta caótica. Además, quien gane tendrá que gobernar con un Congreso muy fragmentado, en un país que ha visto pasar a ocho presidentes en tan solo diez años.

Foto: Paul Vallejos/EFE

Un Perú profundamente polarizado vuelve a votar buscando, una vez más, estabilidad. El país elige a su noveno presidente en apenas diez años, después de una década marcada por destituciones, encarcelamientos y crisis políticas constantes.

Los peruanos votan entre dos modelos opuestos. Por un lado Keiko Fujimori, que se presenta por cuarta vez. Es hija del expresidente Alberto Fujimori, condenado por crímenes de lesa humanidad. Sus seguidores la llaman La China y promete orden, mano dura y recuperar un país cansado de la violencia y la inseguridad.

El otro candidato es Roberto Sánchez, exministro y heredero político de la izquierda que llevó al poder a Pedro Castillo. Su fuerza está sobre todo en el Perú rural, andino y más pobre, el que pide cambios profundos porque sienten que el crecimiento económico no llega a sus vidas.

Las encuestas hablan de un alto número de indecisos, que votarán menos por convicción y más por miedo al otro candidato.

Foto: Paul Vallejos/EFE

Con el 90% escrutado, en Perú todo apunta a una segunda vuelta de las elecciones presidenciales, que se llevarán a cabo previsiblemente el 7 de junio.

La conservadora Keiko Fujimori se enfrentará a un rival aún por confirmar. El candidato izquierdista Roberto Sánchez, del partido Juntos por el Perú, ha empatado virtualmente al candidato de ultraderecha López Aliaga, de Renovación Popular, que califica los resultados como "fraude electoral".

Fotografía: Ernesto Benavides / AFP