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Roberto Sánchez se niega a reconocer los resultados electorales que darían el triunfo a Fujimori en Perú

  • El candidato izquierdista denuncia fraude en el recuento en Perú y presenta un recurso de anulación del voto extranjero
  • Critica la decisión de no transmitir digitalmente las actas de 119 oficinas consulares en el exterior
Roberto Sánchez se niega a reconocer a Fujimori como presidenta de Perú
El candidato izquierdista a la Presidencia de Perú Roberto Sánchez habla en una rueda de prensa este martes, en Lima EFE / Paolo Aguilar

El candidato izquierdista Roberto Sánchez ha denunciado este martes, sin aportar pruebas, que existe "un fraude en desarrollo" respecto a la votación en el exterior de la segunda vuelta de las elecciones presidenciales de Perú del pasado 7 de junio, que está próximo a perder frente a la derechista Keiko Fujimori. Ha anticipado que no reconocerá como presidenta del país a su rival.

Horas antes, el líder de Juntos por el Perú (JP) y autoproclamado heredero del expresidente, Pedro Castillo, había presentado un recurso para anular estos votos extranjeros. De ser aceptada, esta medida le haría ganar la contienda al contabilizar solo los votos en el territorio nacional. Sin embargo, Roberto Sánchez ha aclarado que, pase lo que pase con este recurso, no considerará a Fujimori como presidenta legítima: "En esas condiciones de transgresión de las normas, no reconoceremos el gobierno de la señora Fujimori, y haremos la lucha democrática en el marco de la ley y la Constitución", ha afirmado en una rueda de prensa.

Por su parte, su rival ha sostenido que "deben respetarse los resultados electorales"

Con el escrutinio al 99,71%, la líder del partido Fuerza Popular tiene el 50,11% de los votos válidos, frente al 49,88% de Sánchez. Les separa una diferencia de 40.468 votos. Sin embargo, estos porcentajes se invertirían en caso de que se anulasen los votos en el exterior, ya que el izquierdista posee el 50.11% de los votos válidos a nivel nacional, con 40.925 sufragios más que la candidata de Fuerza Popular e hija del fallecido expresidente Alberto Fujimori.

Debido a que a la larga duración del conteo, que lleva ya casi tres semanas, y a la escasa diferencia entre ambos durante todo el proceso, ninguno de los dos candidatos había reclamado la victoria ni reconocido la victoria. Aún queda algo menos del 0,30% de los votos por registrarse.

Fue Keiko Fujimori la primera en colocarse en cabeza al inicio del conteo, gracias a su superioridad en zonas como Lima, donde obtuvo una ventaja del 63%. Sin embargo, gracias al voto de las zonas rurales y del sur andino, Sánchez fue capaz de alcanzarla e incluso superarla, pero no ha sido capaz de mantener su ventaja a nivel nacional tras el inicio del conteo extranjero, donde Fujimori se ha sobrepuesto de forma notoria con más del 60% de los votos.

¿En qué se basa el recurso de anulación?

El candidato progresista ha argumentado que esta solicitud de anulación se sostiene en que se vulneró la norma electoral al "modificarse las reglas para la segunda vuelta" y "no garantizarse adecuadamente la custodia de los votos hasta su llegada a Lima".

La acusación de Juntos por el Perú se sostiene en la decisión del Ministerio de Relaciones Exteriores, dirigido por el canciller Carlos Pareja (acusado de fujimorista por la izquierda), de eximir a los consulados de enviar digitalmente los resultados de la votación de cada país. Por el contrario, la Cancillería decidió que lo correcto era enviar físicamente las actas hasta Lima para que fuesen digitalizadas por la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE), encargada de organizar los comicios. Sánchez considera que este viaje de las actas a la capital de Perú se hizo sin las debidas garantías para evitar su manipulación.

El ministerio explicó en un comunicado que el voto en el extranjero no pudo ser registrado digitalmente debido a "dificultades técnicas y operativas del aplicativo" y que solo "cumplieron con funciones logísticas y consulares". A pesar de todo, JP ha presentado en el Congreso una denuncia constitucional contra Pareja, con el objetivo de que sea inhabilitado durante diez años por un delito contra la voluntad popular.

"Hoy creemos que es el Jurado Nacional de Elecciones (JNE) quien debe actuar para esta acción, por cuanto se ha transgredido la intangibilidad de la normativa electoral", ha asegurado Sánchez.

Sin embargo, ni el candidato ni el partido se mostraron en contra de esta metodología cuando fue informada antes del día de la elección. Las misiones de observación electoral no han determinado aún que este cambio supusiese una sospecha de fraude.

¿Cómo queda el sistema bicameral en Perú? El centro, decisivo

Más allá de la apretada disputa por la presidencia, Perú ha vuelto a un Congreso bicameral después de tres décadas, cuando en 1993 el gobierno de Alberto Fujimori anuló el Senado e instauró un Congreso unicameral con 130 diputados. Ahora, la Cámara contará con 60 senadores y 130 diputados. Los senadores, diputados y representantes del Parlamento Andino, que fueron elegidos en la primera vuelta de las elecciones el 12 de abril, recibirán sus credenciales el jueves y el viernes.

Una vez conocidos el número de escaños con los que contarán los partidos con representación, el panorama que se dibuja es una aparente "tierra de nadie" en la que ni las fuerzas conservadoras ni las progresistas obtendrían una mayoría suficiente para llevar a cabo decisiones relevantes en el Parlamento (66 diputados). Esto deja a El Partido del Buen Gobierno del exministro Jorge Nieto, con 18 diputados, en una posición de decisiva importancia.

Los Partidos de Keiko y Sánchez, Fuerza Popular y JP, contarán con la mayor cantidad diputados, con 41 y 32 respectivamente. Renovación Popular, el partido del ultraderechista y exalcalde de Lima Rafael López-Aliaga, alcanzó 15 escaños. A pesar de que Aliaga pidió de forma activa el voto para Fujimori en la segunda vuelta, y se postula como su principal aliado, juntos solo alcanzarían los 56 diputados.

En la otra bancada, el Partido Cívico Obras del candidato Ricardo Belmont y la agrupación Ahora Nación de Alfonso López-Chau han obtenido 14 y 10 diputados. Estas dos fuerzas se perfilan como el sustento parlamentario de Sánchez, y ambos líderes apoyaron al candidato progresista en la segunda vuelta. Esto implicaría que los partidos de izquierdas también sumarían 56 escaños, al igual que los conservadores.

Por lo tanto, el Partido del Buen Gobierno, autodenominado centrista, se posiciona como el peso que desequilibraría la balanza. Nieto, que llegó a ser ministro del expresidente Pedro Pablo Kuczynski (2016-2018) no se quiso mojar por ninguno de los dos candidatos presidenciales durante la campaña previa al 7 de junio.

El Senado, órgano legislativo, deberá aprobar las leyes y tendrá la potestad de eventualmente destituir al presidente de la República, estará conformado por 22 senadores de Fuerza Popular, 14 de Juntos por el Perú, 8 de Renovación Popular, 7 del partido del Buen Gobierno, 5 del partido Cívico Obras y 4 de Ahora Nación.