Roberto Sánchez confía en "restablecer estándares" y promete "justicia, democracia y estabilidad para desarrollar" Perú
- El candidato de izquierda llega a las elecciones de este domingo con el apoyo de las zonas rurales
- La conservadora Keiko Fujimori, hija del expresidente, promete estabilidad si gana los comicios
Perú celebra este domingo unas elecciones presidenciales decisivas en un país cansado de la crisis política. Ha tenido ocho presidentes en apenas diez años. Los peruanos tienen que elegir entre dos modelos muy distintos: la conservadora Keiko Fujimori y el izquierdista Roberto Sánchez.
La primera vuelta ya fue caótica. Faltaron papeletas, algunos colegios electorales abrieron tarde y en algunas zonas incluso hubo que votar un día más. Eso disparó las acusaciones de fraude, aunque observadores internacionales dijeron que no encontraron pruebas. Ahora las autoridades prometen un proceso más ordenado.
Roberto Sánchez, candidato de Juntos por el Perú, se presenta como un nuevo Pedro Castillo, el presidente que gobernó entre 2021 y 2022 y fue encarcelado tras intentar disolver el Congreso. Llega fuerte desde las zonas rurales y con un mensaje muy sencillo: Perú produce enormes cantidades de minerales, pero mucha gente siente que esa riqueza no llega a su bolsillo. Él promete combatir la pobreza del país. "Creemos con esperanza para restablecer estándares de lucha contra la pobreza, justicia, democracia y estabilidad para desarrollar el Perú", asegura en una entrevista en TVE.
Sánchez, muy ligado al expresidente Castillo, aspira a lograr su libertad si llega al Gobierno. Parte de sus seguidores piden ahora su liberación. "Aspiramos ganando el Gobierno por gracia presidencial, que es un recurso constitucional del presidente en ejercicio. Le demos la gracia presidencial para su libertad", añade.
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Transcripción completa
Perú celebra elecciones presidenciales decisivas en un país marcado por la
inestabilidad.
Con ocho presidentes en apenas diez años, los peruanos tienen que elegir
entre la conservadora Keiko Fujimori y el izquierdista Roberto Sánchez tras
una campaña muy polarizada
Los candidatos representan dos modelos muy distintos.
Sánchez, exministro y candidato de izquierdas, tiene mucho
apoyo rural y defiende una idea muy simple, que Perú produce enormes
cantidades de cobre, oro y minerales, pero
la riqueza no llega al bolsillo de los ciudadanos.
Y lo que propone es revisar contratos mineros,
subir los salarios y repartir la riqueza.
Enfrente está Fujimori, hija del expresidente Alberto Fujimori
una figura que sigue dividiendo profundamente al país.
Sus seguidores creen que derrotó al terrorismo
y estabilizó la economía, pero sus detractores recuerdan la corrupción, el
autoritarismo y las violaciones de derechos
humanos. Ella, Keiko Fujimori, promete
estabilidad económica, inversión y más seguridad
Estas elecciones importan mucho más allá de Perú.
Recordemos que el país es uno de los mayores productores
mundiales de cobre, minerales estratégicos, así que lo que ocurra
puede afectar a inversiones
multimillonarias y a los intereses de potencias como China o Estados Unidos
35 embarcaciones pesqueras.
muy pendientes de lo que se
decida este domingo.
Keiko Fujimori promete estabilidad económica, inversión y seguridad
Las encuestas han sido muy ajustadas en el último tramo de la campaña electoral y han llegado incluso a pronosticar un empate técnico en la segunda vuelta. Quien las lidera levemente es la candidata Keiko Fujimori, hija y heredera del expresidente Alberto Fujimori, que gobernó el país entre 1990 y el 2000, aunque la tendencia ha sido desfavorable en los últimos días. Promete estabilidad económica, inversión y seguridad. Pero su apellido y la defensa del legado de su padre, condenado por crímenes de lesa humanidad en 2009, siguen dividiendo profundamente a Perú.
"Yo estoy segura que a nosotros nadie nos para porque los peruanos no nos rendimos. ¡Viva la libertad!", señaló en un mitin de campaña.
Es la cuarta vez que aspira a la Presidencia de Perú. Esta vez, se presenta como la candidata capaz de unir a un país muy polarizado. "Optar por el camino difícil. Y ese camino difícil pasa por buscar y no cansarnos en lograr la unidad y la reconciliación de todos los peruanos", es uno de sus mensajes políticos.
La aspirante de Fuerza Popular concentraba el 38% de la intención de voto en el último sondeo publicado el 30 de mayo por IPSOS, frente al 35% pronosticado para Juntos por el Perú. A pesar de la prohibición de publicar encuestas en la última semana de campaña, una realizada por IPSOS difundida de forma extraoficial da la ventaja a Sánchez, con el 43,8% frente al 43,2% para Fujimori. Sin embargo, el 15% de los votantes está indeciso, según los sondeos, por lo que su voto será decisivo para decantar de uno u otro lado el resultado.
Y estas elecciones importan mucho más allá de Perú. El país es uno de los mayores productores mundiales de cobre y minerales estratégicos. Lo que ocurra este domingo puede afectar a inversiones millonarias y será seguido muy de cerca por potencias como China o Estados Unidos.