Al menos 254 personas han muerto y 1.165 han resultado heridas este miércoles en bombardeos israelíes sobre el Líbano, según la Defensa Civil libanesa. Se trata de la mayor oleada de ataques israelíes sobre este país desde el inicio de las hostilidades, el 2 de marzo. Estas víctimas se añadirían a las más de 1.500, en base a autoridades libanesas, registradas hasta ahora.
Israel ha anunciado que respetará la tregua de dos semanas pactada entre Estados Unidos e Irán, pero considera que no afecta a Líbano, por lo que continúa sus ataques en ese país. En las últimas horas se han producido al menos 8 nuevas víctimas mortales, según medios libaneses, que se suman a las más de 1.460 que se habían registrado desde el 2 de marzo.
El Ejército israelí, además, ha difundido advertencias urgentes a los residentes de la ciudad de Tiro y siete barrios del sur de Beirut. Por su parte, el Ejército libanés ha pedido a la población que no regrese al sur del país.
Foto: Bombardeo israelí en Abbasiyeh, cerca de Tiro. Kawnat HAJU / AFP
Los católicos orientalistas maronitas celebran el Domingo de Resurrección en la Catedral de San Jorge de Beirut entre medidas de seguridad.
Los maronitas son mayoría entre los cristianos, que representan un tercio de la población del Líbano, que es un mosaico de religiones en el que los musulmanes son mayoría entre un 60% y un 70%, divididos casi a partes iguales entre chiíes y suníes.
Los cristianos no son objetivo del Ejército israelí en esta guerra con la milicia chií Hizbulá, pero este nuevo conflicto bélico pone a prueba los delicados equilibrios entre comunidades religiosas.
Foto: Adnan Abidi/REUTERS — Una mujer reza en la Catedral de Santo Tomás en Tiro, Líbano
En otro de los frentes de esta guerra, el del Líbano, Israel intensifica su ofensiva con bombardeos en una de las principales ciudades del sur del país y en los suburbios de la propia capital.
Columnas de humo en el sur de Israel. Los misiles de Irán han golpeado una planta industrial. Prueba de que su capacidad de ataque sigue viva. Sus disparos alcanzan también dos fábricas de aluminio en Baréin y Emiratos Árabes Unidos, y un cuartel en Kuwait, con el resultado de 10 soldados heridos.
Lejos de ir a menos, el fuego cruzado arrecia. Israel y Estados Unidos golpean centros de mando, plantas de armas y un puerto clave en Ormuz.
Irán suma cerca de 2.000 muertos en un mes de guerra. Muchos, denuncia, son civiles. En ataques contra la televisión catarí en Teherán o un campus de Isfahan. La Guardia Revolucionaria promete venganza: las universidades americanas están en su punto de mira.
La gran incógnita es si habrá invasión terrestre. A la zona han llegado otros 3.500 marines y un buque de asalto anfibio. Teherán advierte: si entran, acabarán capturados como "alimento para tiburones".
Desde Yemen, los hutíes atacan por segunda vez Israel. Confirman su participación en la guerra al lado de Irán, con lo que la navegación internacional puede complicarse aún más, con su bloqueo al Mar Rojo. En medio de la escalada, Netanyahu ordena ocupar más territorio en el sur del Líbano.
La diplomacia también se mueve. Pakistán, Turquía, Egipto y Arabia Saudí proponen un consorcio para gestionar el flujo de petróleo a través de Ormuz e incluso tarifas para cruzarlo como las que ya existen en el Canal de Suez.
Foto: ATEF SAFADI/EFE — Completo industrial de Ramat Hovav, en Israel
Hizbulá ha convertido el funeral de los tres periodistas asesinados por un dron israelí en una demostración de apoyo a su causa. Israel ha justificado su ataque en sus relaciones con la milicia chií.
El Comité para la Protección de los Periodistas (CPJ), que investiga el incidente, ha subrayado que los informadores no son objetivo legítimo.
Según la ONU, 150.000 libaneses podrían quedar atrapados en los combates si Israel termina de volar los puentes sobre el Litani.
Israel asegura que vuela los puentes para evitar el rearme de Hizbulá, pero eso dificultará la evacuación de los heridos y la llegada de ayuda humanitaria.
Foto: ATEF SAFADI/EFE — Una pieza de artillería israelí dispara contra el Líbano
Antes de la guerra, en la localidad libanesa de Nabatiyeh vivían unas 50.000 personas. Un equipo de RTVE comprueba sobre el terreno la situación de la que ahora es casi una ciudad fantasma, ubicada a apenas diez kilómetros de los combates entre los milicianos de Hizbulá y los militares de Israel.
Los pocos vecinos que quedan ven con preocupación los anuncios de ministros del Gobierno israelí que anticipan una posible ocupación de la zona sur del Líbano. El responsable de Defensa, Israel Katz, ha anunciado que Israel tomará todos los puentes que siguen en pie sobre el río Litani.